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La depuradora de El Pisón concluye su fase de pruebas tras cinco meses a pleno rendimiento

La Confederación, a través de Tragsa, comenzó esta madrugada a gestionar la instalación hasta que pase a manos de la Empresa de Aguas

Depuradora del este. MARCOS LEON

La Estación Depuradora de Aguas Residuales de la zona Este de Gijón (EDAR) ha concluido ya su fase de pruebas tras cinco meses funcionando a pleno rendimiento para verter al mar las aguas fecales depuradas. La Confederación Hidrográfica del Cantábrico recepcionó ayer la obra y desde esta madrugada ha comenzado a gestionar la instalación la empresa pública Tragsa hasta que se la entreguen finalmente a la Empresa Municipal de Aguas (EMA). Por el momento, para llevar a cabo esa entrega, “no hay un plazo fijado”, tal y como explicó hace unas semanas el director técnico de la Confederación, Jesús María Garitaondía, en una entrevista a LA NUEVA ESPAÑA.

El motivo de la espera hasta que la EMA asuma la gestión de la depuradora de El Pisón es que está pendiente la modificación de la encomienda de gestión con el Principado de Asturias y el Ayuntamiento de Gijón para el saneamiento de la ciudad.

La depuradora del este comenzó a funcionar a pleno rendimiento, en fase de pruebas, el pasado 26 de enero, depurando todo el caudal que llega a la instalación de El Pisón, que son las aguas fecales y residuales de 150.000 habitantes, que hasta esa fecha acababan directamente en el mar, a través del emisario de Peñarrubia, eliminando tan solo una mínima parte en la planta de pretratamiento, la Plantona.

Esa situación, sumada al mismo problema de falta de depuración de las aguas en otras localidades, se tradujo en la imposición de una multa a España de doce millones de euros, a los que sumar otros 10,95 millones semestrales hasta resolver el problema.

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