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La energía limpia que atesora El Musel

El estudio para instalar hasta doce molinos en la zona portuaria está ligado a la generación de hidrógeno verde

Un barco atraca en el puerto de Bilbao junto a los cinco aerogeneradores.

Las rachas de viento que han llevado al Puerto a levantar barreras y a adoptar otras medidas, como obligar al riego de parvas de carbón para evitar las polvaredas de las que se quejan los vecinos del entorno, también pueden acabar teniendo una faceta positiva si se materializa el proyecto liderado por Enagás para instalar hasta doce aerogeneradores, cuya electricidad se destinaría fundamentalmente a producir hidrógeno a partir de agua en electrolizadores que también se instalarían en el puerto gijonés, tal y como adelantó LA NUEVA ESPAÑA.

El proyecto, que aún está en fase de estudio, es el tercer intento de instalar aerogeneradores en el puerto gijonés y, a diferencia de los dos anteriores, aspira a contar con subvenciones europeas, lo que podría a la postre ser un factor determinante para que salieran las cuentas.

En el caso de lograrse, El Musel seguiría los pasos de puertos de países del norte de Europa que hace años cuentan con aerogeneradores, así como del puerto de Bilbao, que desde 2006 luce un parque eólico de 10 megavatios de potencia, con cinco molinos de 2 megavatios cada uno instalados sobre torres de 120 metros de altura.

El proyecto que se plantea para el puerto gijonés gira en torno a aerogeneradores de mayor potencia, como los que fabricaba Vestas con modelos de 150 metros de rotor y 6 megavatios de potencia. Vestas figura como socio estratégico en el proyecto Green Crane, liderado por Enagás Renovables, que comenzó a pergeñarlo en 2014 y cuyo horizonte temporal contemplaba inicialmente su implementación en 2024.

En El Musel se estudia instalar una potencia eólica de más de 50 megavatios. Si se optara por los aerogeneradores reseñados, se trata de modelos con fustes de entre 105 y 170 metros de altura, dimensiones que varían para colocar las palas donde haya mejores condiciones de viento o para superar algún tipo de obstáculo, como podría ser el cabo de Torres en el caso de El Musel.

Para todo ello antes deben salir las cuentas. Una de las ventajas de instalar aerogeneradores en El Musel y otras zonas portuarias es que se pueden aprovechar las infraestructuras eléctricas existentes. Otra que no suele haber grandes variaciones en la dirección del viento. Falta echar cuentas respecto a la cantidad de energía que se generaría al año respecto a emplazamientos alternativos.

Los emplazamientos que se están analizando para ubicar los aerogeneradores son el dique Norte de la ampliación, incluyendo su morro; el morro del contradique de la ampliación, el espacio que hay entre los dos duques de alba de la dársena de la ampliación; el morro del dique Príncipe de Asturias; la escollera frontal de la ampliación de la explanada de Aboño y el Alto de Aboño.

A falta de mediciones concretas en cada uno de esos puntos, la potencia del viento a cien metros de altura sobre el dique norte de El Musel sería de alrededor de un 80% de la potencia de los vientos a la misma altura en el parque eólico de Punta Lucero, en el puerto de Bilbao, según los datos que figuran en páginas web especializadas.

Además de las que realice Enagás, otras empresas ya efectuaron hace años mediciones de viento en el Musel, donde ocho compañías de generación eléctrica se interesaron por instalar varios aerogeneradores entre el Dique Norte y el Dique Torres de la ampliación. La Autoridad Portuaria sacó a concurso en abril de 2008, en pleno proceso de ampliación de El Musel, la concesión por 20 años sin prórroga de un parque eólico de entre 25 y 30 megavatios. De las ocho empresas que se habían interesado, sólo una llegó a presentarse, filial de EdP, y fue rechazada por no haber concretado su oferta económica. El escaso plazo de concesión establecido en el concurso, que impedía rentabilizar la inversión necesaria con las condiciones de viento de la zona, fue uno de los factores que echó para atrás a la mayoría de las empresas. En aquella fecha, además, seguía vigente la moratoria del Principado para la instalación de nueva potencia eólica.

Se daba así al traste con un proyecto que la Autoridad Portuaria había puesto sobre la mesa en 2005, al inicio de la obra de ampliación, con la expectativa de que un acuerdo entre alguna empresa eléctrica y la UTE que ejecutó la ampliación portuaria permitiera abaratar los costes para la instalación de los aerogeneradores, pero al final no hubo acuerdo entre las partes, según explican fuentes conocedoras de aquellos entresijos.

Ya en 2012 hubo un segundo intento, más modesto, con el plan para instalar un aerogenerador de uno o dos megavatios en el Dique Norte, para autoconsumo de la Autoridad Portuaria, lo que se habría traducido en el ahorro de entre 300.000 y 400.000 euros anuales de factura eléctrica del Puerto con los precios de entonces. Tampoco salió adelante.

La larga aspiración del Puerto de contar con aerogeneradores en sus dominios puede ahora verse facilitada por las ayudas europeas ligadas a la generación de hidrógeno verde. Además, una parte de la electricidad producida por los aerogeneradores se destinaría al autoconsumo del propio Puerto, que podría sumarse al proyecto liderado por Enagás, por ejemplo, a través de la constitución de alguna sociedad mixta.

El operador del sistema gasista español ya había anunciado junto a Naturgy el proyecto para instalar, dentro de la iniciativa Green Crane, 250 megavatios de aerogeneradores marinos en el occidente asturiano y otros 100 en tierra para alimentar electrolizadores con 205 megavatios de potencia con los que generar hidrógeno, la mayor parte de la misma también en El Musel.

Enagás impulsa junto a Acciona la instalación de aerogeneradores en el puerto de Punta Langosteira (La Coruña) con el fin también de usar la electricidad para producir hidrógeno en ese puerto. Al igual que ocurre con el proyecto ligado a El Musel, también se basa en la obtención de fondos europeos.

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