Un gijonés recibirá una indemnización de 8.000 euros “por la indebida inclusión” en un registro de morosos que supuso una vulneración de su derecho al honor. Este hombre, representado por el abogado Javier Dapena, y su mujer habían logrado cancelar todas sus deudas –que ascendían a 153.000 euros– gracias a la conocida ley de Segunda Oportunidad, pero a pesar de la firmeza de aquel fallo una entidad bancaria mantuvo su nombre en el registro de morosos, manteniendo su deuda y continuaban “atosigándole”. Se notificó por varios medios a la entidad que la deuda estaba saldada, pero mantuvieron la reclamación. Ahora, la sección séptima de la Audiencia le indemnizará por los perjuicios causados.