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Ángel Lorenzo del Rivero Presidente de Otea en Gijón

“Las ciudades que fueron valientes y se peatonalizaron han tenido más turismo”

“Nos planteamos buscar camareros de otros países, no hay por falta de gente joven; decir que la solución es pagar más es demagogia”

Ángel Lorenzo, en la redacción de LA NUEVA ESPAÑA de Gijón. JUAN PLAZA

Con la esperanza de vivir un verano “de récord” en la ciudad, pero con los ojos puestos en una inflación que puede trastocar los planes, el líder de Otea en Gijón, Ángel Lorenzo (Gijón, 1966), espera poder acordar con Divertia una gran fiesta de Halloween en la ciudad para alargar la temporada festiva y enlazar la campaña hostelera con la Navidad. Sospecha que la escasez de camareros en la ciudad tendrá que suplirse con personal extranjero y asegura que las ciudades con más impulso turístico han sido “valientes” y han apostado por los modelos peatonales.

–El programa festivo de verano apuesta por actos casi diarios para los próximos tres meses.

–Sí, y por eso nos gusta. Habrá eventos todos los días salvo unos cinco días de septiembre. Es difícil hacer una programación que guste a todos, pero esta la vemos bien, variada, un poco para todos los gustos y, sobre todo, con actuaciones por los barrios, que es algo que nos agrada especialmente. Siempre pensamos en la hostelería del centro, pero la de los barrios es muy importantes.

–¿El sector vive una recuperación más lenta fuera del centro?

–En general la recuperación ha sido más ágil para los negocios con terrazas. Esa costumbre se ha asentado y por eso queremos plantear una actualización de la ordenanza de terrazas y adaptarlas a las necesidades actuales.

–Habían hablado de unificar el diseño para que en una misma calle no hubiese varios tipos de terraza diferentes.

–Eso es, unificar el estilo de las terrazas de la ciudad, por zonas. No está cerrado, pero hemos tenido contactos con el Ayuntamiento, la federación vecinal y la Unión de Comerciantes. La idea es sacarlo adelante.

–¿Toman alguna otra ciudad como ejemplo?

–No de forma muy concreta, pero la idea de fondo es darle la cara al turismo. Esta ciudad, creemos, lo tiene todo para ser puntera en turismo y nos fijamos en ciudades que se transformaron cuando apostaron por este sector. Los ejemplos más claros son Bilbao y, especialmente, Málaga. Para ser una ciudad turística tenemos algo que no hay en otras partes: mucha costa. Y hay terrenos en costa que aún no se han tocado.

–Habla de Naval Gijón.

–Sí. Apostar por la economía azul está muy bien, pero en ese plan puede caber usos terciarios para abrir el barrio de El Natahoyo hacia el mar. Hay que tener en cuenta que en esta zona estaría la estación del AVE. Podemos estar ante un foco turístico importante para la ciudad. Además de la costa, creo que Gijón tiene un punto de atracción que creo que no se está aprovechando: la Laboral.

–¿Por qué?

–Tendríamos que venderla mejor. A lo mejor vale más tener varios conciertos durante el año que un macroconcierto cada mucho tiempo. Los macroconciertos hay que tener cuidado con ellos. Hay pensar quién viene, si va a tocar en otras ciudades y qué día de la semana va a tocar. El último macroconcierto en Gijón, de jueves, no tuvo apenas repercusión en la hostelería. Fue Bruce Springsteen, en 2013. Por eso preferiríamos una programación musical continuada de conciertos medianos. Volviendo al tema de Málaga y Bilbao, estos ejemplos de ciudades que han dado la cara por el turismo han apostado por peatonalizar tramos importantes de la ciudad. Una ciudad moderna tiene que perder el miedo a peatonalizarse, pero siempre dando una solución al tráfico.

–¿Convence a Otea el anteproyecto para el Muro del equipo de gobierno?

–Sí, porque las reuniones con el Ayuntamiento fueron muy fructíferas y acogieron todas nuestras propuestas. Pedimos ampliar el espacio para las terrazas de los locales que hay ahí, porque hasta ahora casi todos están vacíos, y permitir que esas terrazas pudiesen ser cubiertas de las inclemencias del tiempo. También pedimos terrazas para los usuarios de la playa, y en el proyecto ya se han puesto dos terrazas permanentes.

–Los coches están a punto de volver a pasar por el Muro.

–Sí, bueno, pero lo que urge es una intervención definitiva en la zona. Es como el salón de la ciudad, nuestra carta de presentación junto al Puerto Deportivo. Sobre este último también hemos pedido cosas, en concreto, mejorar la iluminación en la zona del Marqués y los Jardines de la Reina.

–¿Por qué se ha vuelto a renunciar este verano a las casetas hosteleras por la Semana Grande?

–Porque en la hostelería estamos viendo muchos nubarrones. Han subido mucho los precios, es mejor esperar. En hotelería, eso sí, las reservas van ahora mismo muy bien. Podríamos superar al verano de 2019, que fue un verano de récord, si se mantiene el ritmo. El problema es ese, los nubarrones. Dependerá de cómo afecta la inflación, que es el peor impuesto posible, y de si finalmente hay huelga de transportes. También el precio de la gasolina, porque muchos turistas vienen a Asturias en coche. Ahora mismo las reservas para julio están al 50 por ciento y, para agosto, un poco por encima. Pero las pernoctaciones dejarán un beneficio menor.

–Junto a la moda de las terrazas, otras dos tendencias que trajo la pandemia fue la comida para llevar y la predilección por los apartamentos turísticos. ¿Se mantienen?

–Sí, las tres cosas. Las terrazas antes eran para tomar un café al sol, pero ahora la gente quiere comer y cenar en ellas. La comida para llevar también sigue teniendo mucha fuerza. Son las nuevas costumbres. Y los apartamentos también son una tendencia al alza clara, se están construyendo muchos, aunque hay que regularlos bien.

–Gijón está intentando perseguir pisos ilegales.

–Sí. La verdad es que las relaciones con el Ayuntamiento están siendo muy cordiales. Por ejemplo, con el cierre parcial del barrio de El Carmen al tráfico. Nos reunimos esta semana con el edil Aurelio Martín y el director Cosme García y ha habido muy buena consonancia.

–¿Echará de menos el sector un verano sin feria taurina?

–Respetamos a taurinos y antitaurinos. Lo que nos gustaría es que la plaza se pudiese volver a usar, para lo que sea, cuanto antes, arreglando sus deficiencias.

–Tras el verano, Otea quiere alargar la campaña turística con fiestas temáticas por Halloween.

–Sí, queremos ampliar el turismo más allá del verano. Hay tres fechas clave: Halloween, Navidad y Antroxu. Halloween es una fiesta cada vez más de moda y que gusta mucho al público infantil y juvenil, y nos gustaría hacer un programa festivo durante tres o cuatro días aprovechando esa fecha. Se podría traer, por ejemplo, una Cometcon. No hay nada cerrado, pero estamos en conversaciones con el Divertia, que muestra muy buena disposición. En cuanto al Antroxu, ya habíamos anunciado nuestra idea de que sea la fiesta más importante del norte de España, que se viva mucho en la calle. Tenemos muchas ideas. El turismo se va a desestacionalizar, también, con la llegada del AVE, pero ahí lo que falta es mejorar las comunicaciones en el resto del territorio. También esperamos que con las nuevas líneas en el aeropuerto podamos atraer a turistas ingleses y alemanes.

–En Gijón se ven estas semanas multitud de despedidas de soltero. ¿Le gusta ese modelo?

–Nos gustaría aspirar, en general, a un turismo de más calidad en la ciudad. Sin masificarla, pero con turistas que tengan más gasto. No todas las despedidas se soltero son malas, en absoluto, pero, digamos, no es el perfil de turismo ideal en términos generales. El turismo familiar es muy importante en ese sentido, pero para atraerlo hay de ofrecer actividades para niños y adolescentes. Otro perfil turístico muy bueno es el deportivo, que atrae a mucha gente.

–Se quiere traer el ATP de Moscú a la ciudad.

–Sí, y lo apoyamos totalmente, sería importantísimo.

–¿Faltarán camareros este verano en Gijón?

–Uf, hay mucha escasez. La falta de trabajadores no afecta solo a la hostelería, también afecta al transporte, a la construcción... Todos necesitan gente. En España, a inicios de siglo, había millón y medio más de jóvenes que hay ahora, menores de 26 años en edad de trabajar. Y la hostelería principalmente se nutre de gente joven.

–El Ministerio de Trabajo dijo que la solución es pagar más a los empleados.

–El presidente Adrián Barbón también lo dijo. En el sector hay un cierto estigma de que los sueldos son bajos, y para nada. Se cobra más que en muchos sectores y Asturias tiene un convenio mejor que el de muchas comunidades, incluso que Madrid. Decir que la solución es pagar más es un comentario absolutamente desafortunado, falso, injusto y lleno de demagogia. Es como decir que la falta de médicos y enfermeros se soluciona pagando más.

–¿Cómo se va a solucionar?

–Desde FADE se está comentando traer a empleados de otros países. Sabemos que hay desempleo en la región, pero la realidad es que se reciben menos candidatos que puestos de trabajos que se ofertan. Hay que cubrirlos.

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