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Las terrazas ampliarán su horario desde el viernes: “Volvemos a la normalidad”

Los hosteleros auguran un impacto positivo en sus locales y notan un cambio de hábitos por la pandemia: “El interior a rebosar ya no existe”

Enrique Valcarce limpia una de las mesas de la terraza de su negocio, en la plaza del Marqués. | Marcos León

Más estancia en las terrazas. De acuerdo a la normativa municipal, los bares, restaurantes y cafeterías podrán aumentar desde el próximo viernes, 1 de julio, y hasta el 30 de septiembre el horario de funcionamiento de las mesas y sillas que están en vía pública. “Volvemos a la normalidad de 2019”, celebra Enrique Valcarce, dueño desde hace 28 años del bar 4.70, para referirse a que los dos últimos veranos estuvieron marcados por restricciones “en algunos momentos”. El nuevo horario para los hosteleros acabará a la 01.00 horas de lunes a jueves, y domingos; y hasta las 02.30 horas los viernes, sábados y víspera de festivos. De esta forma, el horario ordinario se amplía una hora mientras que el de fin de semana y víspera de festivos lo hace en hora y media. “Gijón con terrazas está más vivo y es referencia en Asturias. Es una ciudad más atractiva y lidera la actividad del verano en la región”, señala Ángel Lorenzo, presidente local de Otea: “Facilitan que en verano la ciudad en pueda ofrecer lo mejor de su hostelería en un momento en el que Gijón destaca por ella”.

“La vida ahora se hace en las terrazas. La gente busca el aire libre después de la pandemia y más si el tiempo acompaña”, asegura Marcos Álvarez, dueño del bar Entreplazas desde hace 18 años. “La imagen de clientes apretados en un interior ya no existe”, incide el hostelero, quien apunta que en el caso de su establecimiento –ahora con 13 mesas– aumentará hasta las 23: “Durante la semana lo notaremos menos, ya que hay más vida a la hora del vermut y por la tarde”. En el caso de Abel Losada, responsable de La Botica Indiana desde hace seis años, aumentará su terraza de las 12 a las 22 mesas. “El viernes pondremos una terraza más, porque suele venir bastante gente por las tardes”, indica Losada, quien reconoce que a ellos el tiempo no les afecta tanto: “Es más, si llueve vienen más clientes por estar tener la terraza atechada, debajo de unos soportales”. En este sentido, el hostelero reconoce que la entrada del horario de verano favorece a su negocio, ya que al no dar comidas ni cenas “la gente sale a tomar la última copa después de cenar, aprovechando que cerramos más tarde”. Hasta el momento, lamenta Losada, “la tomaban en el sitio donde cenaran porque ya no les daba tiempo a cambiar de bar”.

Abel Losada, sirviendo ayer un café en una mesa de su terraza, en la plaza Mayor. | Marcos León

Tras más de dos años con restricciones horarias para el sector hostelero a causa de la crisis sanitaria, Enrique Valcarce, dueño del bar 4.70, celebra la ansiada “vuelta a la normalidad”. Eso sí, con una diferencia: “Ahora la gente busca mucho más la terraza que antes de la pandemia”. Por tanto, la previsión del impacto que tendrá el horario de verano es positiva entre los hosteleros. “Que haya más gente se traduce en más facturación y eso siempre es bueno para la hostelería”, apunta Valcarce, quien aumentará el número de mesas en su bar de 12 a 15, el máximo que le permiten: “La terraza ahora mismo se ha vuelto una prioridad para los clientes, es lo que buscan. El impacto es muy positivo, ya que en fechas señaladas como la Semana Grande en las que se llenan”, apunta.

Tabaco, punto de inflexión

Si bien los hosteleros han notado un cambio en los hábitos de la población a causa de la pandemia también lo notaron cuando entró en vigor la ley antitabaco en interiores. “Es parecido”, indica Enrique Valcarce: “Ahora la gente quiere terraza, pero el punto de inflexión vino con la prohibición de fumar en los interiores. Ahí se puso en valor la necesidad de las terrazas, al igual que ahora con la pandemia”. Una opinión en la que coincide Ana Pirvu, gerente de la cafetería Bhoème, quien espera “un mayor consumo gracias a la entrada de la ampliación horaria”. Desde la óptica de Pirvu –a la que este horario le va a beneficiar– los que saldrán más damnificados son “los hosteleros que tienen bares de ocio nocturno”. “Si la gente alarga la copa en una terraza ya no irá a este tipo de establecimientos”, argumenta la hostelera, que también ha notado el cambio de hábitos en el consumo de los clientes durante los últimos dos años. “La gente se va más temprano que antes. Suelen venir primero a tomar algo para después ir a cenar”, explica Ana Pirvu.

Clientes, ayer, en una terraza en los Jardines de la Reina. | Marcos León

En definitiva, con la ampliación de horarios para las terrazas locales desde el próximo viernes los hosteleros auguran un impacto positivo en los negocios que regentan. La prolongación en el horario de cierre traerá consigo, previsiblemente, más clientes a los establecimientos gijoneses y con ello un aumento de la facturación. Si el tiempo acompaña durante la temporada estival, apuntan algunos dueños, la terrazas se llenarán. Todo ello bajo la premisa de un cambio de tendencia en los hábitos de consumo de los clientes, quienes buscan la terraza por encima de un interior. “Se ve que aunque todo esté remitiendo sigue habiendo miedo al covid”, reconoce la hostelera Ana Pirvu. Cabe destacar que si el espacio de su establecimiento se lo permite, los dueños de los bares gijoneses también tendrán la posibilidad de aumentar el número de mesas.

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