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Antoni Poveda Zapata Presidente de la Red de Ciudades por la Bicicleta y vicepresidente de Área Metropolitana de Barcelona

"Cuesta entender que un juez baje a delimitar a qué se dedica un carril en el Muro"

"No puede ser que toda la sociedad esté preocupada por el cambio climático y un magistrado no lo tenga en cuenta al dictar sentencia"

Antoni Poveda, ayer, junto al aparcamiento de bicis de la plaza Mayor. JUAN PLAZA

Antoni Poveda Zapata, senador del PSC, es el presidente de la Red de ciudades por la Bicicleta y vicepresidente de Área Metropolitana de Barcelona. Ayer, participó en la presentación en Gijón de las medidas de movilidad ciclista en Gijón. Opina respecto a sentencias como la que declaró nulo el «cascayu» o la que anuló la zona de bajas emisiones en Barcelona que «los jueces deberían de tener un poco de cultura más medioambiental», pidiéndoles que también estudien medidas medioambientales.

–¿Por qué apela a los jueces?

–Hay sentencias contradictorias en un sentido y en el contrario y estamos en un momento muy importante en que las leyes tienen aspectos de progreso y de transformación, porque aparecen nuevos peligros en el planeta que se han de tener en cuenta. No puede ser que toda la sociedad esté preocupada por el cambio climático y un juez no tenga en cuenta estas afectaciones a la hora de hacer una sentencia,

–Los jueces hacen una interpretación de las leyes o de otras normativas como las municipales. ¿No puede ser que la normativa no sea adecuada para lo que se pretende?

–Bueno, acabamos de hacer en mayo de 2021 la nueva Ley del Cambio Climático, que ya contempla todo esto. Y Europa acaba de poner centenares de miles de millones para la transición energética en todos los países, lo que significa hacer cambios. Esto ha de ir acompañado de legislación, pero también de comprensión por parte de todo el mundo, porque es que si no sería imposible. Una sentencia judicial puede alargar el proceso, porque si recurriésemos al Tribunal Superior, al Supremo o a Europa, estoy convencido de que se va a ganar, el problema es que se va a ganar dentro de 5 o de 6 años.

–En la ordenanza de movilidad de Gijón hay restricciones a los vehículos mas contaminantes contaminantes, para aparcar en zona ORA, que han sido impugnadas judicialmente, como la zona de bajas emisiones de Barcelona ¿Cómo asegurar que no lo tumben los tribunales?

–El_Ministerio de Transición Ecológica está preparando un decreto, una resolución, dotando de legalidad a estas actuaciones.

–¿Ahora no tienen la suficiente sustentación legal?

–Yo creo que están bastante sustentadas legalmente, pero como te encuentras en casos puntuales a fanáticos de la defensa del vehículo contaminante, y puede ser que algún juez también acompañe esta idea, al final puede haber alguna sentencia desfavorable. Pero la mayoría son rechazadas. Hablamos de sentencias contrarias puntuales en Zaragoza, en Gijón (la del «cascayu») y en Barcelona.

–Y en Madrid.

–Sí, sobre Madrid Central, pero se ha vuelto a poner otra vez aprobando otra ordenanza que no ha sido recurrida, y que es tan restrictiva como la anterior.

–¿Qué opina de la polémica por la eliminación del doble sentido de circulación en el paseo del Muro que una sentencia ha declarado ilegal?

–Cuesta entender que un juez se haya bajado a este nivel, delimitando a qué se ha de dedicar un carril en una sección de una calle.

–La máxima peatonalización del Muro la han venido defendiendo grupos municipales de izquierda, mientras que los de centro-derecha se oponen. ¿Es una cuestión ideológica?

–A mí me sorprende que en Gijón los partidos de derecha tengan la actitud que tienen. En Murcia ha gobernado el PP muchos años y hoy es un ejemplo de ciudad pacificada, con muchos carriles bici, con muchas calles peatonales, con oferta de bicicleta pública y delimitando mucho el uso del vehículo privado. Pero es que en Europa, gobierne la derecha o gobierne la izquierda, sobre este tema hay poco debate. La derecha en Gijón debería pensar que, si aspira a gobernar, esto también le va a tocar. De hecho, la Red de Ciudades por la Bicicleta es una red en la que están todos los partidos, e intentamos hacer las cosas por consenso. En la mayoría de ciudades, cuando uno gobierna, sea la derecha o la izquierda, las políticas que se hacen es que la ciudad avance de modo sostenible; esto es imparable, porque es en beneficio de todos. Pediría a la derecha de Gijón que imite lo que ya están haciendo en otras ciudades españolas o europeas, donde están apostando por los carriles bici, por la ampliación de aceras y sacar los vehículos contaminantes de la ciudad. Aquí no debería de haber ideología. Utilizar la salud o el cambio climático para hacer oposición, en fin... el calificativo sería muy triste.

–La bicicleta se usa poco en Gijón. ¿Cree que es una cuestión climatológica?

–Hay ciudades que no están tan lejos de aquí, como Nantes, donde la bicicleta tiene un uso modal del 15% y aquí estamos escasamente en el 1%. O Donostia, que es una ciudad con un clima igual que Gijón y tiene un nivel de utilización de la bicicleta muy alto. Se trata de hacer infraestructuras como los carriles bici o los aparcamientos seguros para bicis, como los que se van a implantar en las estaciones de tren de Gijón. Lo mismo que para renovar un coche te daban 1.500 o 2.000, igual tendría más sentido que demos 200 o 300 para comprar una bicicleta, que es más sostenible. En Francia se subvenciona el ir en bicicleta al trabajo.

–¿Hay también una cuestión cultural que cambiar?

–La hay. Pero una persona que no está acostumbrada a ir en bicicleta, si no tiene seguridad, no se pasa a la bicicleta. Y la seguridad la dan carriles segregados en donde no tengas que estar conviviendo con los coches.

–Se ven más patinetes eléctricos que bicicletas, que también tienen el problema de seguridad.

–El patinete es un elemento de movilidad no tan saludable, pero sí sostenible. Es muy práctico, porque se puede llevar debajo del brazo, subiéndolo a la oficina o a casa, mientras que la bicicleta no es tan fácil de transportar.

–¿Y los carriles compartidos con el vehículo privado?

–Es posible allí donde no se puede incorporar un carril bici segregado, con limitación de velocidad a 30 kilómetros por hora.

–Usted defiende fomentar el reparto de paquetes con bicis.

–Los hábitos de consumo han cambiado y pedimos muchas cosas por internet. Las entregas suelen ser con furgonetas antiguas, que contaminan y aparcan mal. Las empresas de distribución son conscientes de los problemas que generan y de que las ciudades esto lo vamos a regular y no lo vamos a permitir, y que van a tener que hacer sistemas de distribución mucho más sostenibles. O se ponen ciertas limitaciones o se ponen centros de distribución en puntos donde los ciudadanos podamos ir a recoger aquel producto que compramos. En este momento hay un debate. Nosotros apostamos por la ciclologística. Donostia tiene ya un proyecto de distribución en ciclocargos, que está funcionando. Este es el futuro.

–¿Qué me dice de la precariedad laboral de los riders?

–Es fundamental que tengan un convenio estatal. Y aquí los sindicatos han hecho una apuesta importante y al final se ha aprobado este convenio al que poco a poco la mayoría se están incorporando.

–¿Qué opina de nuestro parque automovilístico?

–En España tenemos uno de los más antiguos de Europa. ¿Cuántos años tenemos que amortizar un coche? Un coche debería tener una vida útil. Hay personas que no lo cambian no por que no puedan, si no porque le sigue funcionando bien. Es verdad, pero también lo es que ese coche contamina 35 veces más que uno nuevo y que afecta a la salud de las personas.

–¿Qué opina de un proyecto como el metrotrén para una ciudad como Gijón de menos de 300.000 habitantes?

–El mejor sistema de movilidad es el metro. Este debate también está en Donostia, que en estos momentos está construyendo el metro. El Prat de Llobregat tiene 75.000 habitantes, pero tiene 7 estaciones de metro, que ha conseguido modificar el uso del transporte público.

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