Reganosa, sociedad que explota la regasificadora Mugardos, en la ría de Ferrol, ha presentado alegaciones contra la autorización administrativa de la regasificadora de Enagás en El Musel. El Ministerio para la Transición Ecológica desestimó las objeciones de la empresa gallega y concedió el pasado martes la autorización administrativa a la planta de El Musel, paso imprescindible para la futura puesta en marcha como almacén logístico de gas natural licuado. Las alegaciones de Reganosa están formuladas en términos legales que dan pie a que la empresa gallega pueda impugnar judicialmente la autorización de la regasificadora gijonesa.

Reganosa ya ha venido poniendo objeciones a pasos intermedios durante la tramitación que desembocó en la autorización administrativa de la planta de El Musel firmada el pasado martes.

En su escrito de alegaciones, presentado el pasado 8 de junio, Reganosa señala que el expediente que la administración puso a su disposición a finales de mayo estaba "incompleto", lo que genera "indefensión" a Reganosa.

Sus alegaciones incluyen que no existe un informe del Gestor Técnico del Sistema, que considera preceptivo, y en el que se debe analizar la actividad de la planta de regasificación de El Musel y sus efectos sobre la red de transporte de gas natural del noroeste peninsular.

La propia Reganosa aporta un informe propio al respecto, en el que sostiene que la zona noroeste del sistema de transporte gasista español presenta una congestión física y que la puesta en marcha de la planta de El Musel agravará dicha congestión, reduciendo la capacidad de emisión de la planta de Mugardos y que, por tanto, sería necesario el refuerzo de las infraestructuras de transporte actuales para permitir su activación. Un argumento que contrasta con el hecho de que la previsión de Enagás es poner en servicio inicialmente los dos tanques de almacenamiento de gas natural licuado de la regasificadora gijonesa, para transbordos, pero no contempla que la planta de El Musel regasifique para inyectar gas a la red nacional de gasoductos.

Los propietarios de la regasificadora ferrolana también consideran incompleta la evaluación ambiental de la regasificadora de El Musel, afirmando que no se han evaluado sus efectos medioambientales sobre otras regasificadoras, ni se han evaluado las afecciones medioambientales del uso logístico de la planta gijonesa.

Por último, Reganosa sostiene que el PGO vigente en el momento en que Enagás solicitó la autorización administrativa no recogía los terrenos en los que se ubica la planta de El Musel, por lo que consideran que estaría al margen de la normativa urbanística.

Por otro lado, el puerto de Ferrol competirá con El Musel en la fabricación de aerogeneradores marinos, con la puesta en marcha por Nervión Naval Offshore de instalaciones para esa actividad en 74.000 metros cuadrados del puerto exterior ferrolano, con la una inversión de 25 millones de euros.