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El Puerto registrará su año de mayores beneficios gracias a la venta de patrimonio

Las expectativas son cerrar 2022 con 14,78 millones de euros por la enajenación del parking de Fomento y la parcela de Armón

Al fondo, un barco descargando en El Musel. | Marcos León

La Autoridad Portuaria obtendrá este año sus mayores beneficios al menos desde que comenzó la obra de ampliación en 2005, con un resultado previsto de 14,78 millones de euros. La venta de patrimonio explica este resultado que se prevé histórico y que, de materializarse a final de año, también supondrá multiplicar por 2,5 sus beneficios respecto a 2021. La venta del parking subterráneo de Fomento y también la de la parcela en concesión al astillero Armón Gijón son las dos bazas del Puerto para engrosar una cuenta de resultados que aún sin esas enajenaciones, sería positiva.

El Puerto cerró el año pasado con un beneficio neto de 5,73 millones de euros, resultado que también supuso multiplicar por 2,5 el que había cosechado en 2020, año que El Musel cerró con un beneficio de 2,26 millones de euros. Las previsiones del Puerto para 2022 es concluir este ejercicio con un resultado positivo de 14,78 millones de euros, más de dos veces y media más que el de 2021 o, en términos porcentuales, un incremento del 157,94%.

En un año como el actual que, de cumplirse las previsiones, concluirá con un ligero descenso en el tráfico de mercancías respecto a 2021, el incremento en los beneficios está relacionado en su mayor parte con la venta del patrimonio citado, tras haber sido desafectado como suelo de dominio público portuario.

En concreto, con dos operaciones que se van a formalizar en lo que queda de año, una en breve y otra dentro de unos meses. La primera de ellas es culminar el proceso de venta del parking de fomento a Acvil en 4,60 millones de euros, cuya escritura se formalizará en cuestión de semanas. La segunda operación es la venta a Armón Gijón de los 36.949,20 metros cuadrados de la factoría naval de El Natahoyo que son propiedad de la Autoridad Portuaria, con la explotación cedida hasta ahora a Armón. Con la venta por 3,53 millones de euros ese suelo pasará a pertenecer al grupo asturiano de construcción de barcos.

Aunque las arcas del Puerto ingresarán 8,13 millones de euros por ambas operaciones, el beneficio conjunto por las mismas en su contabilidad quedará en 6,58 millones de euros. El motivo es que a los ingresos hay que restar el valor neto contable de las propiedades de las que se desprende la Autoridad Portuaria, que es de 130.000 euros en el caso del parking del espigón central de Fomento y de 1,42 millones de euros en el de la parcela de Armón Gijón.

La venta de activos explica en su mayor medida el fuerte incremento previsto en los beneficios de El Musel de este año, pero no es el único factor. El resultado financiero también se cuenta con que mejore sustancialmente, en 1,7 millones de euros. Salvo que mejoren la expectativas económicas, los ingresos por tasas, en cambio, experimentarán un cierto retroceso, en un año en el que el tráfico total de mercancías podría experimentar una ligera caída.

Mientras los resultados por venta de patrimonio y financieros son fácilmente predecibles, en el caso de los ingresos por tasas son estimaciones que dependen de variables de más difícil pronóstico. De hecho, el Puerto acaba de incrementar en 1,2 millones de toneladas sus previsión de movimientos de graneles sólidos para 2022, respecto a las estimaciones que había efectuado el año pasado.

La ligera caída de tráficos se prevé para finales de año, a pesar de que en el primer semestre los tráficos de El Musel se han incrementado en un 13,60% respecto al mismo periodo de 2021. Ese incremento obedece fundamentalmente al aumento en el trasiego de carbón térmico, con un 138% más, y también a la descarga de carbón siderúrgico, que creció en un 28%. Las empresas que habitualmente importan carbones por El Musel están realizando acopios y adelantando entregas ante la prohibición por parte de la UE de importar carbón ruso a partir del 10 de agosto. Con las previsiones económicas para este año, la Autoridad Portuaria de Gijón habrá encadenado siete años consecutivos de beneficios, desde que en 2016 lograra dejar atrás los números rojos que tuvo que afrontar entre 2011 y 2015, los años más complicados por el pago de la cuantiosa deuda en la que incurrió por la obra de ampliación portuaria y sus intereses.

Precisamente la renegociación a la baja de los tipos de interés de varios tramos del crédito del Banco Europeo de Inversiones (BEI) posibilitaron que el año 2016 se volviera a la senda de los beneficios, con unos modestos 1,19 millones de euros.

En 2017, año que El Musel cerró con la segunda cifra de tráficos más alta de su historia, con 21,74 millones de toneladas, el Puerto obtuvo unos beneficios netos de 12,89 millones de euros. Las cifras, aunque importantes, fueron más modestas en años sucesivos, con menores tráficos. Así, en 2018 la Autoridad Portuaria de Gijón obtuvo 7,07 millones de euros de beneficio; en 2019, 4,76 millones de euros de beneficio y en 2020 y 2021 los 2,26 y 5,73 millones de euros citados, respectivamente.

Aquella renegociación de la deuda, junto a los beneficios de explotación han llevado a que la Autoridad Portuaria tenga unas cuentas saneadas y con tesorería suficiente como para poder permitirse la amortización de deuda para ahorrar costes financieros. Eso es lo que se decidió en la última reunión del Consejo de Administración de la Autoridad Portuaria del pasado 30 de junio, en la que se acordó la amortización de sendos tramos del crédito del Banco Europeo de Inversiones (BEI) sendos tramos que se estaban pagando con intereses del 3,84% y del 4,43%. En conjunto, se amortizan unos 24 millones de euros de ese préstamo del BEI, lo que supone un ahorro en intereses de dos millones de euros para la Autoridad Portuaria de Gijón, a pesar de la penalización por la cancelación anticipada.

La construcción del puerto exterior de El Musel, la ampliación, se financió en parte con sendos créditos que sumaban 465 millones de euros. A la amortización de esos créditos y el pago de los intereses es a lo que más recursos ha destinado el puerto gijonés en los últimos seis años, entre 2016 y 2021. De los 165 millones de euros generados por la actividad portuaria en ese periodo de tiempo, 127 millones de euros se destinaron al pago de la deuda y gastos financieros. Aún así, ha habido suficiente caja como para destinar otros 23 millones de euros a nuevas inversiones, entre ellas las de carácter medioambiental.

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