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Un dron para vigilar incendios: así es el proyecto ganador de dos alumnos de la Politécnica

Dos estudiantes del máster en Ingeniería Informática logran un premio por un innovador diseño: "Mereció la pena"

Álvaro Fernández y Miguel Fernández, ganadores del concurso.

Álvaro Fernández y Miguel Fernández, ganadores del concurso. / I. Sánchez

I. Sánchez

Miguel Fernández y Álvaro Fernández, estudiantes del Máster en Ingeniería Informática de la Escuela Politécnica de Ingeniería de Gijón, han resultado ganadores del proyecto coordinado sobre drones, patrocinado por la Cátedra Indra. Estos alumnos diseñaron el sistema de funcionamiento de un dron capaz de "controlar los incendios". Proyecto con el que culminan su máster y que gestaron con ayuda del contenido de las asignaturas que cursaron. "El diseño está pensado para que el dron pueda controlar el estado de los parques naturales, en nuestro caso, la supervisión de las reservas de Andalucía", explica Miguel Fernández. No obstante, según puntualiza su compañero, Álvaro Fernández, "el proyecto puede adaptarse a otros territorios". Para ello, incluye "un servidor de aplicaciones de mapas, con fotografías por satélite". Y también, "una cámara que grabaría en directo las vistas que capte el dron durante su vuelo".

El sistema operativo está diseñado para gestionar planes de vuelo, "de forma individual, pero también como un sistema unificado a cargo de una flota de drones", detalla Miguel Fernández.

Un proyecto de ocho meses que sus creadores definen como "un proceso de mucho trabajo; trabajamos más de cien horas". Pero que, pese al "estrés", disfrutaron. "Cuando fuimos al campo de vuelo y vimos que el dron funcionaba, nos dimos cuenta de que tanto trabajo había servido de algo, que mereció la pena", se sincera Álvaro Fernández. Pese a toda esta labor, Miguel y Álvaro Fernández, no imaginaban que iban a hacerse con el galardón: "No contábamos con ello, es muy gratificante ver recompensado el esfuerzo que hemos hecho". Un trabajo que fue recompensado con un premio de 800 euros, para cada uno de ellos. Bonificación que ya tiene destino. "Utilizaré una parte del premio para pagarla matrícula del TFM. Y, otra parte, para darme algún capricho", anuncia Miguel. Por su parte, Álvaro, asegura que invertirá el dinero en "el costeo de un certificado, que se valoran mucho en el mundo laboral, y también algún capricho".

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