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Fallece Roberto Méndez González, primer director del Conservatorio de Gijón

El profesor de música de cámara tenía 61 años: "Era un músico auténtico, un hombre amable, sencillo y amante de su profesión"

Roberto Méndez González.

El que fuera el primer director del Conservatorio de Gijón, Roberto Méndez González, falleció ayer en el Hospital de Cabueñes a los 61 años de edad tras haber ingresado en el centro hospitalario el pasado martes. El músico –actualmente profesor de música de cámara– seguía impartiendo clases en el centro educativo, al que dedicó prácticamente toda su vida profesional. "Roberto era un músico auténtico. Un hombre amable, sencillo y un amante de su profesión", comenta Julia Álvarez, actual directora del Conservatorio de Gijón, a la que le unía una gran relación profesional y personal. Méndez deja viuda a la mierense María Paz Fernández González, con la que tuvo dos hijas: Adriana y Gabriela.

Roberto Méndez entró a formar parte del Conservatorio de Gijón desde su fundación en 1986, a cargo del por entonces Ministerio de Educación y Ciencia. En esa época el primer curso contaba con un claustro de doce profesores, uno de ellos Méndez. Fue en ese año cuando tomó el cargo de director, quedando su nombre en los escritos como el primero de la institución académica en Gijón. Un cargo del que se desprendió tan solo unos pocos años más tarde, a principios de los noventa. "Siempre dio clases de piano en Gijón, pero tuvo un paréntesis de unos cuantos años en Oviedo, cuando salieron las cátedras", explica Julia Álvarez. Tras esa interrupción regresó a su ciudad natal para volver a impartir clases, desde hace casi un lustro como profesor de música de cámara, ejerciendo el cargo de jefe de departamento de esa misma área.

"Nos conocimos con tan solo 15 años en clases particulares. Desde entonces siempre mantuvimos una relación de amistad", recuerda Julia Álvarez, una de las personas que mejor conocía a Méndez y a la que le siempre le quedarán en su memoria innumerables anécdotas junto al músico. Álvarez, gran amiga de la familia, pone en valor el "gran vínculo" que unía a Roberto Méndez con su mujer: "No se entendía el uno sin el otro. Una pareja que siempre estaba junta. Se conocían de toda la vida". Tanto Roberto Méndez como María Paz Fernández, también profesora de piano en el Conservatorio de Gijón, inculcaron los valores y la pasión de la música a sus dos hijas, quienes también iniciaron su camino en el Conservatorio. La mayor, Adriana, estudió el grado profesional de piano y chelo en el Conservatorio de Gijón. Por su parte, Gabriela hizo lo propio en las modalidades de piano y violín. "Tenían mucha relación con un gran número de músicos. Incluso llegaron a dar algún concierto a cuatro manos en el Conservatorio", recuerda Julia Álvarez.

La sala siete del tanatorio de Cabueñes acoge este sábado los restos mortales de Roberto Méndez González, que serán incinerados a primera hora de la tarde. El músico deja también a sus dos hermanos: Miguel Ángel e Isabel. Además, Méndez tenía dos sobrinos: David Iglesias y Borja Méndez.

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