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Investigan un caso de sumisión química a una menor en una fiesta de Montevil

La afectada, con restos de MDMA líquido en el organismo, ingresó en Cabueñes y denunció a la Policía que había sentido "un pinchazo"

El prau donde se celebran las fiestas de Montevil, ayer. | Marcos León

Investigación abierta en la comisaría de El Natahoyo por un posible caso de sumisión química. Una menor de edad, arropada por su familia, ha presentado una denuncia después de que comenzase a sentirse mal en las fiestas de Montevil, en la madrugada del sábado al domingo, cuando notó como un pinchazo, según la denuncia. Tras alertar al 112 de la situación, la afectada fue trasladada por una patrulla de la Policía Nacional (que realizaba labores de prevención en la zona) al Hospital de Cabueñes, donde hallaron en su organismo restos de MDMA líquido, una sustancia estupefaciente ilegal conocida popularmente como éxtasis. Las pesquisas policiales se pusieron en marcha de inmediato.

La menor se encuentra ahora recuperándose de lo sucedido y ha puesto en conocimiento de la Policía Nacional todo lo que recuerda de la noche. Según apuntaron a este periódico testigos de lo sucedido, el incidente se produjo ya de madrugada, "sobre la 01.00 horas". "Vi como dos agentes de paisano se llevaron a la niña, que se había empezado a encontrar mal, en brazos. Y luego varias patrullas por la zona", explicó un testigo que presenció el tumulto que se formó en el prau de la fiesta del barrio de Montevil. "A la chica se la veía nerviosa. No podía caminar", añadió esta misma persona al respecto.

Los agentes llevaron a la víctima al Hospital de Cabueñes para que fuera sometida a un examen. Se descartó que hubiera sufrido cualquier tipo de agresión sexual, pero sí se encontró en su organismo restos de la citada droga. La chica manifestó que había "sentido un pinchazo". El caso ha generado un enorme revuelo, porque podría tratarse del primero en Gijón en el que se emplea este método para lograr la sumisión química de una mujer. Un hecho delictivo que sí se ha denunciado en otras ciudades de España. Esta artimaña lo que persigue es inyectar algún tipo de sustancia en el cuerpo de la víctima para nublar su capacidad de juicio, o incluso la pérdida del conocimiento, para así facilitar al agresor una hipotética agresión sexual. Los casos en los que se denuncian estas situaciones se han multiplicado en las últimas fechas en todo el país.

El caso ha pillado también a contrapié a los organizadores de las fiestas de Montevil, la asociación de vecinos "El Roble". "No tenemos una confirmación oficial de lo sucedido. Nosotros no queremos que pasen estas cosas, pero no sabemos nada", afirmó María del Mar Vázquez, la vicepresidenta de este colectivo que reseñó que durante estas celebraciones hay efectivos de seguridad en la carpa. La asociación explica que, más allá de excesos con el alcohol y alguna pelea puntual, no tienen conocimientos de más incidentes.

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