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Las zonas rural y periurbana entrarán en el Plan de Movilidad tras la queja vecinal

"No vamos a la simple respuesta burocrática a las alegaciones, nos reuniremos con los colectivos para buscar el encuentro", afirma Martín

Las zonas rural y periurbana entrarán en el Plan de Movilidad tras la queja vecinal.

La concejalía de Movilidad, que lidera Aurelio Martín, tiene previsto aprovechar el actual proceso de contestación de alegaciones al documento inicial del Plan de Movilidad Sostenible para dar satisfacción a reivindicaciones que se han planteado desde las zona rural y periurbana. Una parte del rechazo al Plan desde ese ámbito vecinal tenía que ver con el "ninguneo" que consideraron, por ejemplo, los vecinos de Tremañes, Jove, Veriña, Portuarios, Pescadores o el Muselín se les hacía en el documento. Esa fue la gota que colmó la paciencia de la zona oeste que salió en manifestación a la calle para pedir cambios en el Plan de Movilidad pero también acometer inversiones pendientes y medidas contra la contaminación.

Desde la zona rural, a través de la Federación "Les Caserías", se denunció haber quedado al margen de actuaciones de movilidad escolar, apuesta por los vehículos eléctricos, aparcamientos o ampliación de itinerarios ciclistas, por poner algunos ejemplos. Además, se pide un distintivo específico para que los vehículos registrados en la zona rural puedan circular hasta el casco urbano y aparcar gratis en zona ORA o aparcamientos disuasorios.

La concejalía de Martín trabaja para incorporar al Plan de Movilidad soluciones a la zona rural y periurbana. Sin desgranar cuales son esas soluciones, el edil de Movilidad sí avanzó que "nuestro interés no es la simple contestación burocrática de las alegaciones. Queremos reunirnos con los colectivos para buscar puntos de encuentro. Hay algunas contribuciones positivas que vamos a aceptar porque creo que mejoran el Plan", sentenció el edil durante la inauguración de la exposición que sobre el Plan de Movilidad Sostenible se puede ver ahora mismo en el Antiguo Instituto.

Una muestra que quiere ser instrumento de información sobre el Plan pero también foro de participación para poder consensuar un documento definitivo que esté aprobado antes de que acabe el año. Así lo exige la ley de Cambio Climático para los municipios de más de 50.000 euros y así le conviene al Ayuntamiento de Gijón de cara a la financiación con fondos europeos de sus proyectos de zonas de bajas emisiones.

La exposición estará en su actual ubicación hasta el día 17 de este mes para pasar luego al Museo del Ferrocarril, donde se podrá ver hasta el 15 de septiembre. Del 16 al 22 de ese mes formará parte de la agenda de la Semana Europea de la Movilidad antes de empezar una ronda por distritos, con inicio confirmado en El Llano.

El recorrido de la exposición por los barrios servirá para reactivar el debate territorial sobre las estrategias que se fijan en el documento para cada zona. A esos espacios de participación sumó el edil uno más que "jugará un papel determinante en la definición del Plan e incorporación de propuestas": el futuro consejo de Movilidad. La intención es que la Junta de Gobierno de la semana que viene apruebe su constitución para que la primera reunión pueda convocarse en la primera quincena de septiembre.

Mientras, se iniciará el proceso de análisis de las 17 alegaciones y tres comunicaciones que recibió finalmente el Plan aprobado por el equipo de gobierno. Las comunicaciones fueron de las consejerías de Salud y de Medio Rural y Cohesión Territorial y de la Demarcación de Carreteras del Estado. Las alegaciones fueron de los colegios profesionales de arquitectos e ingenieros, el colegio público Pumarín, las federaciones vecinales de la zona urbana y rural "Les Caseríes", las asociaciones vecinales Evaristo San Miguel del Polígono, San Emiliano de Vega, Moreda, Nuevo Roces, La Serena de El Llano, San Julián de Somió, Esto ye Ciares y el colectivo de Vega en defensa del mundo rural, el partido Ciudadanos, Asturias con Bici, la Corporación Asturiana del Transporte y un vecino a título individual.

El "cascayu" sin coches, "un símbolo por Semana Grande"


Un posible déficit de información sobre el cambio, por unas horas, de un "cascayu" accesible a los coches a un "cascayu" de nuevo peatonal fue el único pero que le puso ayer el edil de Movilidad y Medio Ambiente, Aurelio Martín, al cierre al tráfico de la zona durante el pasado fin de semana. La operación se repetirá el próximo fin de semana, de sábado a lunes, remate de Semana Grande. El edil de IU defendió el carácter de concienciación que conllevan esos puntuales cambios de coches por peatones en el "cascayu". "Se trata de mantener un hábito que permite reflejar de forma simbólica lo que pretende este Ayuntamiento: tener más zonas peatonales y que esas zonas sean las más usadas por la gente y por los turistas y las más icónicas. Eso nos parece importante", indicó. Y para que el hábito de pasear o ir en bici por esa zona no se pierda la intención es que vuelve a repetirse el cierre temporal al tráfico durante la Semana Europea de la Movilidad, a mediados de septiembre. Por otro lado, ironizó el edil en un Gijón lleno sobre la pérdida de turistas que, según la oposición, iba a conllevar la obligación de exhibir el distintivo ambiental en los coches: "Son esas polémicas típicas de Gijón como cuando el ‘Elogio del Horizonte’ era el váter de King Kong".

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