Suscríbete

La Nueva España

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

El PSOE gijonés entra en convulsión por la Alcaldía

El rechazo de la dirección local a que Ana González repita como candidata en 2023 desata las tensiones en un partido dividido por la mitad y sin visos de apaciguamiento

Monchu García y Ana González, al inicio de la asamblea que el PSOE celebró en el colegio Jovellanos en julio. | J. P.

Después de cuatro meses de calma aparente en el PSOE de Gijón, como la que se vive en el ojo de un huracán, la tormenta irrumpió hace unos días en el partido más votado de la ciudad y se ha llevado por los aires las medias tintas con una cruenta pugna interna por la candidatura para las elecciones municipales de 2023. La alcaldesa, Ana González, quiere seguir y cuenta con el respaldo de la FSA. La dirección del partido en la ciudad quiere que renuncie y un grupo de militantes promueve una recogida de firmas para forzar que se convoquen primarias, tal y como anunció el secretario de Organización, César González, en una entrevista publicada por LA NUEVA ESPAÑA hace una semana. Si la Regidora se mantiene firme, será automáticamente designada candidata sin necesidad de primarias, salvo que más de la mitad de los afiliados estampen su rúbrica exigiendo las urnas, abriendo la posibilidad a que se postule cualquier afiliado.

A nadie que hubiera acudido a la asamblea congresual de la que el 2 de abril salió elegida la actual comisión ejecutiva del PSOE de Gijón, le debería de sorprender lo que ahora acontece. Aquella asamblea fue ganada por la lista encabezada por Monchu García, con un respaldo del 52,27% de los 748 militantes que votaron. García volvía a dar cancha a la "vieja guardia" que durante décadas llevó las riendas del partido en la ciudad. En los discursos en aquella jornada en el Ateneo de La Calzada ya se mostraron las cartas. El flamante líder evocó los logros de los alcaldes socialistas, omitiendo a Ana González, y trajo a colación la asamblea de 1987 en la Universidad Laboral, en la que los afiliados auparon como candidato a Vicente Álvarez Areces, en detrimento del entonces alcalde, José Manuel Palacio. Se remontó a aquel momento para defender la tradición de primarias en el PSOE local. No hacía falta ser avispado para leer entre líneas. Si García dejó entonces entrever, el secretario general de la FSA lo dijo a las claras. "La ambición y el reto que tenemos es desarrollar nuestra política a través de las instituciones con Ana González de Alcaldesa y volver a ganar las elecciones con Ana González de Alcaldesa", escucharon los asistentes de boca de Adrián Barbón. Ahora, meses después, ha llegado el momento crítico. La dirección federal ha fijado el 17 de septiembre de plazo para presentar candidaturas a las primarias donde las haya, algo que no está claro en Gijón.

La Alcaldesa ya había expresado públicamente su disposición a repetir y así lo había comunicado también al secretario general de la FSA. El pasado 1 de julio, poco antes de una asamblea del PSOE celebrada en el colegio Jovellanos, el secretario general en la ciudad apuntó que podría haber militantes que quisieran promover primarias. En aquella asamblea, a puerta cerrada, alguno de los veteranos socialistas que ahora promueven la recogida de firmas pidió a la Alcaldesa que no optara a repetir.

A nadie que hubiera acudido a la asamblea congresual de la que el 2 de abril salió elegida la actual comisión ejecutiva del PSOE de Gijón, le debería de sorprender lo que ahora acontece. Aquella asamblea fue ganada por la lista encabezada por Monchu García, con un respaldo del 52,27% de los 748 militantes que votaron. García volvía a dar cancha a la "vieja guardia" que durante décadas llevó las riendas del partido en la ciudad. En los discursos en aquella jornada en el Ateneo de La Calzada ya se mostraron las cartas. El flamante líder evocó los logros de los alcaldes socialistas, omitiendo a Ana González, y trajo a colación la asamblea de 1987 en la Universidad Laboral, en la que los afiliados auparon como candidato a Vicente Álvarez Areces, en detrimento del entonces alcalde, José Manuel Palacio. Se remontó a aquel momento para defender la tradición de primarias en el PSOE local. No hacía falta ser avispado para leer entre líneas. Si García dejó entonces entrever, el secretario general de la FSA lo dijo a las claras. "La ambición y el reto que tenemos es desarrollar nuestra política a través de las instituciones con Ana González de Alcaldesa y volver a ganar las elecciones con Ana González de Alcaldesa", escucharon los asistentes de boca de Adrián Barbón. Ahora, meses después, ha llegado el momento crítico. La dirección federal ha fijado el 17 de septiembre de plazo para presentar candidaturas a las primarias donde las haya, algo que no está claro en Gijón.

La Alcaldesa ya había expresado públicamente su disposición a repetir y así lo había comunicado también al secretario general de la FSA. El pasado 1 de julio, poco antes de una asamblea del PSOE celebrada en el colegio Jovellanos, el secretario general en la ciudad apuntó que podría haber militantes que quisieran promover primarias. En aquella asamblea, a puerta cerrada, alguno de los veteranos socialistas que ahora promueven la recogida de firmas pidió a la Alcaldesa que no optara a repetir.

El asunto se abordó formalmente en una reunión de la ejecutiva local el pasado jueves, en la que Ana González ratificó su decisión mientras los miembros electos de la ejecutiva esgrimieron una encuesta en la que sale mal parada, como argumento para apostar por las primarias y por un cambio en la cabeza de cartel. Una encuesta cuyas conclusiones cuestionó la aludida. La reunión no fue el primer intento para convencer a la Alcaldesa de que se echara a un lado. El recado ya se lo habían hecho llegar desde la dirección política de Gijón, en conversaciones en las que también han participado en alguna ocasión dirigentes de la FSA, y de las que trascendió una propuesta para que González dejara vía libre en la Alcaldía yendo al Senado, oferta que en el entorno de la Alcaldesa atribuyen a la ejecutiva local y en el entorno de la ejecutiva, a la FSA. Una oferta, en todo caso, rechazada.

Así las cosas, la dirección del partido en Gijón está dando alas a los militantes que promueven la recogida de firmas para forzar primarias, mientras Barbón mostró públicamente el viernes su apoyo a que Ana González vuelva a ser la candidata, la cubrió de elogios y advirtió al PSOE gijonés de que el "barullo" pasa factura electoral. Un día antes había enviado una carta a toda la militancia indicando que airear públicamente los debates internos "es el mejor camino para perder las elecciones".

Con el órdago ya sobre la mesa, las espadas siguen en alto en una agrupación socialista que vive fracturada prácticamente por la mitad desde hace años. Si Monchu García apenas ganó por 43 votos el pasado mes de abril, Ana González triunfó en las primarias de 2018 por 19 frente a José Ramón Tuero –uno de los tres ediles junto a Marina Pineda y Natalia González afines a García– mientras que el anterior secretario general de los socialistas gijoneses, Iván Fernández Ardura, ganó a García en 2017 por 23 votos.

El cambio de bando de la mayoría de los afines a la exconcejala Dulce Gallego es lo que propició el vuelco en el PSOE gijonés hace cuatro meses. Ahora, con un pulso por la Alcaldía entre antagonistas irreconciliables, está por ver a quién se lleva por delante el vendaval, que acaba de empezar.

Compartir el artículo

stats