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Devoción y gaita para la Virgen de Begoña

"Estamos en una ciudad solidaria", asegura el obispo Braulio Sáez durante una emotiva misa del día grande con toques de asturianía

Braulio Sáez, en el centro, oficiando ayer la misa de Begoña, con la imagen de la Virgen detrás y una bandera de Gijón en el altar. En el círculo, el obispo, con el ejemplar de LA NUEVA ESPAÑA empleado en la ofrenda. | Ángel González

Devoción y amor a Gijón. Decenas de fieles acudieron ayer a la iglesia parroquial de Nuestra Señora de Begoña para la tradicional misa del 15 de agosto. Una eucaristía presidida por Braulio Sáez, obispo carmelita de Santa Cruz de la Sierra (Bolivia), que contó en el altar con la bandera del concejo. "Estamos en un lugar solidario que trata de trabajar unido", destacaron los sacerdotes durante la celebración. A los pies de la Virgen de Begoña, aparte de la enseña y a modo de ofrenda, también se depositaron un ramo de flores, el pan, el vino y un ejemplar de LA NUEVA ESPAÑA como reflejo de todo lo que ocurre en la ciudad. "Nuestra Virgen nos protege de los males", aseveró el prelado.

El encuentro religioso comenzó con la actuación del grupo coral "Costa Verde". Los asistentes a la misa aprovecharon en ese momento para unir sus voces en un canto dedicado a la Virgen de Begoña. El grupo folclórico "Xiringüelu" también acudió a la ceremonia y fue el encargado de amenizarla con gaitas, tambores y bailes tradicionales. Lo hicieron ante un templo abarrotado de fieles y con miembros de la oposición municipal de centro-derecha en primera fila. Estaban los ediles de Foro Jesús Martínez Salvador y Montserrat López Moro; las concejalas del PP Ángela Pumariega y Ángeles Fernández-Ahúja; los ediles de Vox Eladio de la Concha y Laura Hurlé, y el concejal no adscrito Alberto López Asenjo.

Por la izquierda, Ángela Pumariega, Eladio de la Concha, Laura Hurlé, Jesús Martínez Salvador, Montserrat López Moro, Alberto López-Asenjo y Ángeles Fernández-Ahúja, ayer, en la iglesia de los Carmelitas. | Ángel González

"La Virgen de Begoña es motivo de unión y afecto", aseguró Sáez durante la homilía en el templo de los Carmelitas, en la que destacó la importancia del sentimiento de pertenencia a una ciudad. "La festividad de la Virgen de Begoña es el título que nos identifica también como modelo de vida del cristianismo", aseveró el prelado. El religioso también invitó a los gijoneses a reflexionar sobre "la madre de todos nosotros, María".

El obispo carmelita señaló además que "María es la mujer de la palabra, que tiene que ser para nosotros palabra de vida". "Pero sobre todo es madre, promotora de la vida y del desarrollo", añadió ante los fieles, algunos con mascarilla a pesar de que la supresión de las restricciones por el coronavirus hace meses. También aprovechó la homilía para agradecer a la Virgen por haber reunido a los presentes durante un año más. "Hoy agradecemos a María, madre de Begoña y de cada una de las familias de nuestra comunidad, por haber sido reunidos aquí un año más", aseveró.

La ceremonia concluyó a ritmo de las gaitas, con el himno de "Asturias Patria Querida" y un aplauso bajo el tradicional "Puxa Asturies" y "¡Viva la Virgen de Begoña!". Un remate muy emotivo que aplaudieron, ya a las puertas de la iglesia de los Carmelitas, muchos de los fieles, felices del reencuentro con la Virgen en el día grande de la ciudad, a rebosar en las calles y también en el templo ubicado en la intersección del paseo de Begoña con la avenida de la Costa.

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