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Peliz, olayismo puro para abrir las fiestas

El pregonero dio un discurso cercano y cálido, recordó a "Josín" y ensalzó al club: "Cada brazada que damos es de todos"

Por la izquierda, Patricia Canteli, Noelia García; Dulce María Delgado, «Mami», dando un beso a su hijo, José Peliz; José Enrique Plaza y Gonzalo González, ayer, en el salón de actos del club. | Marcos León

Cuentan por los pasillos del Santa Olaya que José Manuel Peliz es más del club que el escudo. Y aciertan. El delegado de natación fue el encargado de descorchar ayer las fiestas de la entidad deportiva con un pregón que tuvo de todo. Llegó nervioso Peliz al salón de actos, con un folio donde tenía algo parecido a un guion para dar su discurso. Decidió improvisar y le salió un pregón cercano, amable, alegre, cálido y que honró la memoria del añoradísimo José Luis Sánchez, "Josín", mítico entrenador del Santa Olaya, que falleció este año tras una larga enfermedad. "Era él el que tenía que estar subido", dijo, entre lágrimas, Peliz.

La exhibición de agility, ayer, en la carpa del Santa Olaya. | M. León

Su pregón fue olayismo en vena, un mensaje esperanzador para el futuro de un club que empieza a ver la luz al final del túnel tras la dura pandemia. "Cada vez que entremos por esa puerta, tenemos que hincharnos. Estar orgullosos de ser olayistas y de vivir el Santa Olaya", exclamó.

Que Peliz es una persona muy querida en el club, que desde ayer está de fiesta, es un axioma. Pero también es una persona que atrae. El salón de actos gozó de muy buena asistencia para escuchar el pregón de una persona "de la casa". Le presentó José Enrique Plaza, el presidente. "Solo hay que mirar como está el salón de actos, lleno de gente joven", oteó el dirigente, en prueba de que el pregonero es alguien muy apreciado. Peliz, que tiene 50 años, entró al club con apenas cuatro años. Y ahí sigue. Recordó en su pregón su etapa como cursillista, como nadador y como monitor. "No fui un gran nadador, pero he sido el que más he disfrutado de la natación. Aquí lo tenía todo", explicó.

Peliz recordó sus primeros días en el club y habló de su madre, Dulce María Delgado "Mami", que estaba entre el público. "Recuerdo cuando de niño leí en el periódico que ella y Rosa Suárez se convertían en las primeras mujeres directivas de una entidad deportiva. Desde entonces, cambió mi vida porque en mi casa siempre había una respuesta para todo: será por el bien del club", recordó. Emocionado, recordó a "Josín". "Fue un jefe, un amigo, un mentor, llevaba el espíritu del Santa Olaya dentro", dijo, emocionado. Y animó a los socios a mantener viva la llama del club tras la pandemia. "Hay que volver a venir, venir a la cafetería, a nadar, a hacer deporte. Aquí, cada brazada que damos es de todos. De lo bueno, disfrutaremos y de lo malo aprenderemos", contó el pregonero, que cerró su emotivo discurso vitoreando el nombre del club, seguido por todo el público.

De ahí, los socios pudieron disfrutar en la carpa de una exhibición de perros de Agility. Hoy será el día grande de las fiestas del Santa Olaya, con la comida de socios, la tradicional subida a la Campa Torres y el bingo solidario a favor de Mar de Niebla.

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