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El Río Piles estrena la docencia compartida

El centro divide en subgrupos a los niños de 3 años para trabajar con ratios más reducidas: "Se les da mejor atención"

La tutora Laura Riera, con el grupo de 3 años «B» del colegio Río Piles. | Ángel González

Cuando se implantaron ratios reducidas en los colegios a causa de la pandemia, algunos directores celebraron el poder trabajar con grupos menos numerosos en las aulas para atender mejor a su alumnado. Con la vuelta a la normalidad, es decir, a las ratios de siempre, muchos docentes expresaron su pesar y hablaron de "oportunidad perdida". Inspirándose en esa tesis, el colegio público Río Piles acaba de estrenar este curso un proyecto novedoso de docencia compartida en su etapa de 3 años de Educación Infantil. Ha dividido su grupo de 23 alumnos en dos subgrupos con menos niños con los que una tutora y una profesora de apoyo trabajan tomando decisiones de forma coordinada. El fin de todo esto es mejorar la atención educativa. "Los niños de 3 años van a estar mejor atendidos y tendrán mejores oportunidades de aprendizaje", valora el director del centro, Julio Fernández.

El proyecto del Río Piles tiene su miga. Desde el colegio explican que no se trata de tener dos clases. A efectos administrativos, sigue habiendo solo un grupo. Esto es así porque, por el alumnado, no se permite a este colegio tener dos unidades de 3 años diferenciadas. Con la implantación de la docencia compartida se logra el objetivo del centro de poder trabajar con grupos más reducidos. "La covid nos obligó a reducir el número de alumnado y los resultados fueron fantásticos. El alumnado recibió una mejor atención, más individualizada y se atendían mejor ciertas necesidades educativas", concreta Fernández.

La profesora de apoyo María Montes, con el grupo de 3 años «A» del colegio Río Piles. | Ángel González

La implantación de la docencia compartida en el Río Piles se ha hecho con los recursos propios del centro. El pasillo de Educación Infantil se encuentra en la planta baja del edificio. La clase de 3 años es la primera de todas ellas y justo enfrente de esta había un aula libre. Aprovechando ese hueco, uno de los subgrupos se ha instalado en este espacio. "Teníamos el espacio en el lugar adecuado. No queríamos segregar a los niños por otros lugares del centro", puntualiza Fernández. De esta forma, hay una tutora, que se encarga de uno de los subgrupos, mientras que la profesora de apoyo se encarga del otro en una estrategia de enseñanza en paralelo. "Entre ellas se relacionan con absoluta coordinación para que cualquier enseñanza que hay un grupo, con sus adaptaciones propias de cada niño, se dé en el otro. La tutora sigue siendo una, porque así es como debe de ser", añade.

La administración tampoco ha dotado de más personal al centro para llevar a cabo esto, por eso todo el personal docente tiene que hacer un esfuerzo extra. En un colegio como el Río Piles la organización tipo sería de una unidad de 3, otra de 4 y otra de 5, cada una con su tutor correspondiente. A ellos se les suma un profesor de apoyo para todos los niveles. "En nuestra organización, esa profesora de apoyo es la que destinada a los 3 años y arropamos al resto de los niveles con apoyo de otros docentes. Es un esfuerzo del centro", explica Julio Fernández. Esta decisión se experimentará solo por el curso actual. Una vez termine y si se observa que la medida surte el efecto deseado se planteará para el año venidero el poder seguir esta estrategia.

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