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El Principado alerta del riesgo de pérdida de producción ganadera por la crisis

Los ganaderos se quejan en Agropec de aumentos del 40% en el coste de forrajes y piensos, del 150% en abonos y del alza de la luz, el gas y el gasóleo

Juan Carlos Granda, junto a sus ovejas. | Juan Plaza

Al problema estructural en el sector ganadero asturiano, que ante la falta de relevo generacional ha sufrido en las últimas décadas un descenso en el número de ganaderías, se une ahora un riesgo aún mayor: que se produzca una pérdida de producción en el conjunto de Asturias tanto de leche como de carne. El análisis lo hizo ayer el consejero de Desarrollo Rural, Alejandro Calvo, durante su visita inaugural a Agropec, la feria del campo que acoge estos días el recinto ferial «Luis Adaro»: «El riesgo ya no es tanto el cierre de ganaderías, que lamentablemente es una realidad que tiene que ver con la edad de nuestros ganaderos, sino que no haya pérdida en la producción. Tradicionalmente, ha habido una reestructuración, pero ahora podría estar en riesgo que se mantengan las producciones y en eso tenemos que insistir».

Paulino y José Ramón Badiola, con dos de sus vacas. | Juan Plaza

El factor clave para que eso se produzca o para evitarlo es «la rentabilidad». En este sentido, consideró que es clave que funcione la Ley de la Cadena Alimentaria y, «por tanto, los ganaderos y agricultores reciban un precio justo por sus producciones». Y señaló que la ley está permitiendo que estén aumentando los precios que reciben los productores en un momento de alta inflación como el actual. La segunda apuesta por el Principado para que la agroganadería y su industria asociada, que suponen el 20% del PIB de Asturias, crezcan en lugar de menguar es «avanzar en el valor añadido de nuestras producciones». «Tenemos buenos ejemplos de nuestras grandes empresas agroalimentarias como las lácteas y todos los trabajos que hacemos alrededor de las marcas de calidad», añadió Calvo. La tercera pata para afianzar el sector es la «profesionalización» y formación de los nuevos ganaderos, sobre todo en un sector como el lácteo «tan tecnificado».

Calvo destacó que el campo asturiano recibirá, entre 2023 y 2027, 600 millones de euros de ayudas de la Política Agraria Común (PAC) de la UE. También aludió a los 35 millones en ayudas directas a nuevos ganaderos que el Principado resolverá este mes, más otros 19,2 millones ya concedidos a ganaderos de leche y carne para compensar los incrementos de costes por la guerra en Ucrania. El consejero subrayó además que el sector en Asturias tiene una ventaja respecto a otras partes de España: «En Asturias, hay un diferencial, que es que nuestras explotaciones con base territorial pueden producir forrajes, y por lo tanto resistir mejor este momento».

Alejandro Calvo (en el centro de la imagen) señaló ayer en la inauguración de Agropec que «es el momento de que todos ayudemos a nuestros ganaderos y agricultores» comprando productos asturianos como los que se venden en la feria del recinto ferial gijonés. | Juan Plaza

Una ventaja que tiene matices, dado que «el precio del abono para la producción de forraje se disparó un 150% el precio, porque el principal productor es Rusia», según explicaba ayer José Ramón Badiola, propietario de una de las mayores ganaderías de leche de España. «Ya no es que esté muy complicado este año, es que se avecina un nubarrón que no tiene pinta que vaya a escampar. Los forrajes y piensos con la guerra y la sequía en toda Europa escasean y los precios se han disparado en un 40% desde el año pasado. A eso suma la subida de la electricidad, el gas, el gasóleo y el transporte», añadió el ganadero. También la factura eléctrica, uno de los principales costes de las explotaciones lecheras, por el uso de ordeñadoras. Badiola apuntó que, el mes pasado, su empresa pagó 7.000 euros de luz, cuando un año antes la factura había sido de 2.700. «Muchas granjas están teniendo que matar alguna vaca a fin de mes para cubrir gastos y otras están cerrando», agregó.

Aarón Fernández, podólogo que se encarga de arreglar las pezuñas a las reses de 60 ganaderías del centro y el oriente de Asturias indica que «la ley subió algo el precio de la leche, pero siguen (los ganadores) ahogados en gastos». «Ahora los ganaderos no tienen miramientos, antes llamaban más para arreglar a vacas cojas, ahora las mandan al matadero para ahorrar un gasto y obtener un ingreso por la carne», aseveró.

Clara González Herrera, con 40 reses de raza asturiana de los valles en dos explotaciones, en la parroquia gijonesa de Cenero y en Gozón, apuntó que «la carne están pagándola igual que hace 20 años y los costes subieron la de Dios». Esta ganadera indica que la única especialidad que actualmente es rentable en Asturias es la de quienes tienen vacas en las brañas «que no gastan en pienso y cobran ayudas por ser de la montaña». E indicó que el resto del sector no puede vivir de la ganadería. En su caso, miembros de la familia tienen otros empleos y las vacas «son un complemento».

Opina igual Juan Carlos Granda, que explota en Lugones una ganadería de 60 ovejas y que indica que «la subida de los costes para alimentarlas es brutal». «Sólo capean el temporal quienes como él tienen otra ocupación y no dependen del ganado para vivir», remató, al inicio de una feria con muchas expectativas.

El certamen, sin «Gandul», que tuvo que ser sacrificado por su propietaria

Aarón Fernández, a la izquierda, y Óscar Castro acicalan una ternera de raza brown swiss. | Juan Plaza

«Gandul», el toro de la raza asturiana de los valles que durante los últimos seis años llevó a Agropec la asociación Retando al Síndrome de Rett y que dejaba mansamente que se fotografiaran a sus lomos los niños, no estará este año en el certamen. Con 14 años y problemas de artrosis, su propietaria lo tuvo que sacrificar hace tres meses.

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