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Enfermeras de más de 55 años, obligadas a hacer guardias por falta de personal

"Se está haciendo por sistema en todos los centros de salud", lamentan las profesionales, que alertan del volumen de horas extra sin compensar

Centro de salud de El Coto. | Pablo Solares

La falta de enfermeras sigue obligando a tomar medidas hasta ahora inauditas para mantener la atención sanitaria. Tras el fichaje de compañeras jubiladas durante la pandemia para cubrir las plantillas de la campaña de jubilación, en las últimas semanas las enfermeras de centros de salud de más de 55 años que han solicitado su exención de realizar guardias fuera del horario de consulta –un derecho recogido por convenio– han comenzado a recibir la negativa de la gerencia. La obligación a seguir haciendo guardias se justifica por falta de personal, una excepción también recogida legalmente, pero la medida no ha sentado nada bien a una plantilla que se reconoce "exhausta". El sindicato de enfermería Satse ya ha presentado una reclamación formal y pide alternativas.

La exención de guardias es un derecho recogido en profesionales de centros de salud. A partir de los 55 años, los médicos y enfermeras que lo soliciten pueden dejar de trabajar por las tardes y de cubrir puntos de atención urgente por las noches, limitándose, por tanto, a cubrir sus jornadas ordinarias en horario de consultas. Muchos sanitarios se acogen a esta medida para evitar sobresfuerzos que llegados a cierta edad entienden que no les compensa a nivel económico. Hasta ahora, las peticiones se aceptaban casi siempre, salvo algún problema puntual que obligase a aplazar la medida un tiempo. Ahora se están denegando “por sistema” por la conocida escasez de profesionales, una medida que sí viene recogida legalmente en el convenio pero que hasta ahora jamás había sido necesario aplicar.

La falta de enfermeras se está agravando por la jubilación de una generación muy nutrida de profesionales y mucho más numerosa que las nuevas promociones que acceden ahora al sistema. En este último trimestre del año, de hecho, cumplirán los 65 años seis enfermeras de atención primaria y cuatro de hospital, así como siete médicos de familia y ocho facultativos adscritos a Cabueñes. También diez celadores, dos matronas y un pediatra de primaria. No todos harán efectivo su retiro, porque pueden prorrogarlo y renovar otro año en activo si lo desean, pero los sindicatos calculan que la cifra final será similar a esta, porque a ella hay que sumarles profesionales que prefieren prejubilarse a los 64 aunque eso implique una pensión reducida. "Hay un miedo general a que se vayan a endurecer las condiciones para jubilarse y hay varias compañeras pensando en irse ya", explican desde la junta de personal.

Pese a la falta de enfermeras, esta vez los tiempos han cuadrado mejor –el último problema de personal más serio surgió a inicios de verano, cuando una nueva ola de ingresos por covid-19 coincidió con el descanso de parte de la plantilla por vacaciones–, y en esta ocasión el reinicio de la campaña de vacunación contra el covid-19 ha coincidido con una relajación del nivel de trabajo en el Hospital de Cabueñes. A inicios de mes se abrió una de las dos plantas cerradas en verano, la sexta del ala impar, pero la otra, la par, seguía cerrada esta semana por haber camas libres en el resto del complejo. Las atención por coronavirus, además, llevan semanas siendo escasas. La evolución de la ocupación del complejo dependerá a partir de ahora de la próxima temporada de gripe y otros virus respiratorios propios del invierno, que por ahora no está provocando un aumento de ingresos reseñable.

Horas extra

También se ha podido despejar el gran volumen de horas extra que el Sespa debía a los profesionales. La única categoría que estas semanas tenía aún pendientes de recibir descansos era la UCI. A inicios de mes aún había enfermeras con más de 100 horas acumuladas por excesos de jornada. Muchas están dispuestas a renunciar a esos días a cambio de una compensación económica. En la reunión de los sindicatos con gerencia el mes pasado se reconoció que el servicio de UCI tenía alrededor de 400 días de exceso de jornada generados. Se espera poder resolver estos descasos demorados, como tarde, a finales de enero del próximo año, pero no se descarta ampliar el plazo.

La medida


Guardias. La falta de enfermeras fuerza a que profesionales de más de 55 años no puedan dejar de hacer guardias, una exención habitual hasta ahora.

Horas extra. Los excesos de jornada cuasados por la pandemia han mejorado, pero la UCI de Cabueñes aún tiene cientos de horas por compensar.

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