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Afronta nueve años de cárcel por intentar violar a una joven en un bar de Gijón

El procesado realizó tocamientos a su víctima, con las facultades mermadas por el alcohol, e intentó que le practicara una felación

Shutterstock

Nueve años de cárcel por una tentativa de agresión sexual es la condena a la que se enfrenta un individuo acusado de intentar violar a una joven a la que abordó en un establecimiento hostelero de la céntrica calle Almacenes, a la que realizó tocamientos y hasta intentó que le practicara una felación. Hay que sumar otro año más de prisión por un delito de hurto, puesto que este hombre se quedó con el teléfono y la cartera de la víctima y el pago de una multa por un delito leve de lesiones. La Fiscalía, por su parte, reclama seis años de cárcel por el delito contra la libertad sexual, manteniéndose igual que la acusación particular en los otros delitos atribuidos.

Este episodio ocurrió en julio de 2017, sobre las 7.26 horas, en un local donde habitualmente continúa la fiesta hasta bien entrada la mañana. La mujer había consumido varias bebidas alcohólicas, por lo que tenía sus facultades seriamente alteradas. De hecho, según el escrito de acusación, le costaba mantener el equilibrio y hasta perdió su calzado en el interior del local. Fue el procesado quien la ayudó a sentarse.

Hostelero condenado

Con la mujer aturdida, este hombre intentó besarla, pero ella lo impidió. Luego, comenzó a abrazarla y a manosearla, poniéndola a horcajadas sobre él para continuar los tocamientos. Hasta se masturbó en su presencia intentando que ella le practicara una felación para luego llevarla al cuarto de baño. Y todas estas acciones fueron en presencia del dueño del negocio, que acabó condenado al pago de una multa de 7.000 euros por un delito de omisión del deber de socorro al no impedir el ataque sexual.

La diferencia temporal entre un juicio y otro radica en que el presunto agresor sexual no acudió al juicio y se encontraba en paradero desconocido. La orden de busca y captura permitió detenerlo y citarle convenientemente tras una breve estancia privado de libertad. Ayer acudió al Palacio de Justicia para declarar ante el tribunal de la sección octava, que optó por celebrar la vista a puerta cerrada. Antes, este hombre, Mourad A., estuvo hablando con el hostelero condenado, que al final no declaró ayer.

La vista tuvo que ser suspendida tras las declaraciones de acusado y peritos por problemas con el sistema de videollamada, lo que impidió que la víctima, representada por Cavasym, pudiera declarar. Falta fijar nueva fecha para rematar el juicio, con el testimonio de la víctima y las conclusiones de las partes, que podrán mantener o no sus peticiones iniciales.

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