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Blindaje policial ante la oleada de robos en la zona rural de Gijón

Un vehículo sospechoso provoca un amplio dispositivo en entradas y salidas de la ciudad dentro del refuerzo de vigilancia

Agentes de la Guardia Civil, ayer por la noche, durante un control en Castiello.

El aviso de la presencia de un vehículo sospechoso en dirección a Gijón desplegó ayer un amplio operativo policial en las entradas y salidas de la ciudad ante la posibilidad de que se tratara de uno de los responsables de los últimos robos en viviendas que tienen en pie de guerra a la zona rural del concejo. En apenas cinco minutos, dio comienzo lo que policialmente se conoce como "operación jaula". Los agentes de la Guardia Civil instalaron distintos controles, tanto en la autopista como en la parroquia de Castiello, mientras que agentes de la Policía Nacional y de la Local, supervisaban cada coche que circulaba por la rotonda del Caballo, en Viesques. Fue, finalmente, una falsa alarma, pero el operativo especial desplegado a raíz de los últimos hechos delictivos sigue muy presente en la zona rural para intentar atajar los asaltos que tanto preocupan a los vecinos.

En los últimos meses son varios los robos en viviendas. Castiello, Somió, Cabueñes y Deva son, principalmente, las zonas más afectadas. El asunto se ha convertido en una prioridad para la asociación de vecinos de la zona rural "Les Caseríes", que han solicitado mayor presencia policial y también la instalación de cámaras de videovigilancia para que sirva como elemento disuasorio ante los malhechores. La preocupación vecinal está al alza.

Los últimos episodios, favorecidos porque ahora oscurece primero, han motivado que tanto la Guardia Civil como la Policía Nacional hayan incrementado su presencia, tanto en vehículos con distintivos –como ayer ocurrió con la Unidad de Seguridad Ciudadana (UCESIC)– como en coches camuflados para peinar toda la zona rural, cada cuerpo en su demarcación correspondiente, y trabajar de forma coordinada para dar con los responsables.

Ese trabajo coordinado se refuerza, entre otros asuntos, en las reuniones que cada viernes mantienen desde hace años los tres cuerpos policiales en la ciudad. Pero son varios los grupos políticos que han insistido en los últimos días para instar a la alcaldesa a convocar la junta local de seguridad, a la que acuden representantes policiales, políticos, vecinales y Delegación de Gobierno. El PP, de hecho, remitió a Ana González una carta solicitando la convocatoria, el pasado miércoles, pero por el momento no ha tenido respuesta.

Los asaltos, al Senado

El asunto de los robos, en lo que la Policía investiga y sigue pistas –especialmente tras el intento de asalto ocurrido en la noche del miércoles en la parroquia de Quintueles, en Villaviciosa, como desveló ayer LA NUEVA ESPAÑA– las críticas de la oposición van en aumento. En lo local, Vox anunció ayer que exigirá la colocación de cámaras en las zonas rurales. "Pedimos medidas que puedan tener efectos disuasorios y que también sirvan de ayuda para lograr la identificación y detención de los asaltantes", apuntó ayer Eladio de la Concha.

Pero el tema de los robos ha salido del municipio y llega en forma de pregunta al Senado. La popular Mercedes Fernández remitió una pregunta al Gobierno para conocer "¿qué efectivos se destinan al control, vigilancia y, en su caso, detención de los delincuentes que vienen causando robos y destrozos en las casas gijonesas". Además, también interpela la senadora del PP, tras la exposición de motivos, si se ha articulado un dispositivo especial. Además, reflexiona Mercedes Fernández, si "la falta de medios y de efectivos" son el motivo de no "atrapar a los ladrones".

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