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Luis Díaz Gutiérrez Director gerente de Gijón Impulsa

"Hay un elevado interés de promotores por la ampliación del Parque Tecnológico"

"Los dueños de naves grandes que están vacías deberían pensar en dividirlas, porque la mayor parte de la demanda son microempresas"

Luis Díaz, en el edificio Impulsa del Parque Científico y Tecnológico. | Marcos León

Luis Díaz Gutiérrez es desde 2019 director gerente de Gijón Impulsa, cargo que ya había ocupado entre 2004 y 2011, sociedad municipal creada hacer tres décadas, motivo por el que LA NUEVA ESPAÑA organiza mañana lunes, a las 12 horas, en el Antiguo Instituto, la jornada «30 años emprendiendo juntos».

–Gijón Impulsa cumple tres décadas de actividad.

–En agosto de 1992 se creó el Centro Municipal de Empresas de Gijón, que fue el germen de la sociedad actual. Nació para hacer una incubadora de empresas en el edificio Cristasa. Un hito muy importante fue la creación en 2000 del Parque Científico y Tecnológico. Y a partir de ahí no dejamos de incorporar infraestructuras. En Gijón son escasas las promociones de oficinas y no hay una iniciativa privada fuerte que dé cobertura a esta cuestión. De ahí, que la intervención pública haya sido bastante intensa. Ahora vamos a ver un cambio de paradigma con la ampliación del Parque Científico.

–Explíquese.

–Nos gustaría ver cómo la iniciativa privada puede ir dando solución y cobertura a las empresas para su crecimiento y consolidación. Nuestra función está prioritariamente en atender la creación de las empresas en sus etapas iniciales, pero es más difícil y costoso para nosotros dar soluciones de oficinas de gran tamaño.

–¿Por qué cree que la iniciativa privada aún no ha optado por la promoción de oficinas?

–Porque la inversión se recupera a más largo plazo que en la promoción y venta de vivienda, ya que supone una gestión en alquiler.

–¿Por qué cree que sí va a haber promociones privadas en la ampliación del Parque?

–Hemos tenido múltiples contactos en las últimas fechas con promotores e inversores muy interesados en invertir en esos espacios, porque están viendo el éxito del modelo actual del Parque Científico y de la Milla del Conocimiento y el interés que suscita entre las empresas para asentarse aquí. Empresas que en muchas ocasiones no podemos darles una solución porque no disponemos de espacios. Eso cala en la iniciativa privada que ve ahora una oportunidad de invertir. Hay un elevado interés en promover en el Parque Científico.

–¿Promotores asturianos o grandes grupos de fuera?

–Hay de todo, grandes grupos y gente más cercana. Se han interesado en conocer plazos y las condiciones urbanísticas. Nos falta por dar pasos. Uno de ellos fijar los precios para el suelo.

–¿Cuál es el estado de la ampliación del Parque?

–Toda la propiedad estará en breve en manos del Ayuntamiento, tras el acuerdo de esta semana de los órganos de gobierno de la Universidad de Oviedo sobre la parcela que nos faltaba, lo que nos permitirá ir al registro e inscribir las parcelas. Con esa titularidad esperamos poder licitar las obras de urbanización de la primera fase en enero. Esa primera fase permitirá 11.384 metros cuadrados de oficinas. La urbanización estará completa a finales de 2023. La comercialización la haremos de forma paralela, comenzando una vez que tengamos en el Registro de la Propiedad las parcelas inscritas –trámite que suele durar unos tres meses– con lo que atajaremos plazos, porque el proceso de venta pública de suelo también su tiempo. Esperamos poder comercializar el suelo el 1 de abril. Hasta ahora vendíamos parcelas directamente a tecnológicas, ahora va a haber alguien intermedio que va a hacer la inversión para dar cabida a las tecnológicas. Y nosotros, de lo que nos tendremos que ocupar es de que los usuarios finales sean empresas tecnológicas e innovadoras.

–¿Está funcionando ya el vivero de empresas del Parque?

–Hace menos de un mes se hizo la recepción de la obra y hemos trasladado a los emprendedores a ese espacio, con lo que toma vida de nuevo la incubadora Equilibria, lo que nos ha permitido liberar espacios en el edificio Impulsa.

–¿Cómo va el proyecto del vivero de La Camocha?

–En construcción. Tiene el foco sectorial puesto en turismo activo y deporte en una zona muy próxima a rutas cicloturistas y peatonales en todo ese entorno.

–El Ayuntamiento está construyendo cinco naves de 200 metros cuadrados en Lloreda.

–La fecha de finalización es el 31 de marzo. Están despertando un elevadísimo interés. Aunque hay muchas naves vacías en los polígonos industriales, no tienen las condiciones que precisan los nuevos proyectos empresariales, al ser demasiado grandes, por encima de los 500 o 750 metros cuadrados y con una antigüedad que precisan de una adecuación para obtener la licencia para una nueva actividad. Las nuestras son nuevas y tienen un tamaño pequeño, que existe en muy bajo grado en el mercado. Eso también sería una oportunidad para los promotores privados el pesar en construir este tipo de naves. Las que hemos hecho nosotros están ocupadas al cien por ciento y con una amplísima lista de espera.

–¿Qué salida sugiere para las naves privadas desocupadas?

–Mi recomendación es que pensasen en dividir esas naves más grandes. El 98% del tejido empresarial son microempresas, que ocupan a menos de diez trabajadores.

–Ese problema con el techo industrial no se da con el suelo.

–El Polígono de Lloreda no para de comercializar espacios y tiene suficientes para atender la demanda durante un tiempo. Y luego está la Zalia y la ampliación de El Musel.

–El suelo Naval Gijón está en barbecho.

–Ese es un proyecto muy complejo. Al estar en el centro de la ciudad, hay que hacer un análisis en profundidad de su diseño, sus usos y la afección a todo el entorno en el que se implanta. Estamos convencidos de que puede ser el siguiente proyecto importante en cuanto a generación de actividad económica innovadora.

–¿De economía azul?

–Lo importante es que al menos la mitad de la actividad tenga ese foco sectorial, pero que se complemente con otras actividades empresariales que den servicios a las de economía azul.

–¿Y los espacios de la Laboral?

–Esta semana hemos adjudicado la obra de rehabilitación de esos 2.000 metros cuadrados cedidos por el Principado. Y estamos en el último trámite de la licencia municipal, que requería la intervención del Principado por tratarse de un Bien de Interés Cultural, en el que estábamos matizando cómo abordar un tema de barandillas protegidas que hay en el interior del espacio. La licencia estará resuelta en unos quince días, tras lo que Elecnor iniciará las obras. La cesión es para ubicar empresas enfocadas a la formación en temas digitales y tecnológicos.

–¿Cómo valora la experiencia de la Milla del Conocimiento?

–No para de evolucionar. Queremos incorporar a la ciudadanía, que sea partícipe de este ecosistema de innovación, porque muchos productos y servicios innovadores que se puedan generar en este entorno van enfocados a resolver retos sociales.

–¿Qué supone la ampliación del Hospital de Cabueñes?

–Ya en su estado actual el Hospital es una de las piezas claves en la Milla y lo será más aún con su ampliación. Nosotros tenemos un día a día con la gerencia del Área Sanitaria V para identificar necesidades y nuestro ecosistema empresarial propone soluciones.

–La nueva campaña de bonos al consumo se solapará con la campaña navideña en comercios.

–El propio sector nos indicó que en esas fechas podían incentivar aún más la compra en el comercio físico que el online.

–¿Qué cree que debe hacer el pequeño comercio para competir con las ventas online?

–Modernizarse. Hablamos de la digitalización, lo que implica revisar los procedimientos de gestión del establecimiento. Otra clave muy importante es el asociacionismo, que facilita el consejo experto para que estén al día.

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