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El vial de Jove: una espera de 36 años

Los costes de la obra se han multiplicado desde los 78,72 millones que se estimaban en 2012 a los 225,1 millones que, como mínimo, costará ahora

La zona bajo la que discurrirá el túnel del vial de Jove, ayer. | Marcos León

Todos los representantes políticos locales, agentes sociales y económicos de Gijón han hecho piña esta semana para reclamar al Ministerio de Transportes la pronta licitación del vial de Jove y una adecuada dotación presupuestaria para una obra que se preveía que hubiera entrado en servicio en 2009, y que es imprescindible para eliminar el tráfico pesado que atraviesa La Calzada y permitir la conversión en bulevar de la avenida del Príncipe de Asturias. Claman por la materialización de un acceso al Puerto al margen de la trama urbana, acceso del que se comenzó a hablar hace 36 años, que sufrió varios cambios de proyecto y cuyas necesidades financieras se han multiplicado desde los 78,72 millones que se estimaban en 2012, a los 225,1 millones actuales con una revisión de precios en marcha que puede desembocar en que la obra acabe necesitando cerca de 300 millones para su materialización.

La idea de construir un nuevo acceso a El Musel se plasmó por primera vez en el Plan General de Ordenación Urbana de Gijón de 1986, que dibujaba una nueva conexión viaria por Jove, como autovía en superficie. Su construcción, como ronda oeste de la ciudad, se puso sobre el tapete en la siguiente década. El Ministerio de Obras Públicas y Transportes aprobaba en febrero de 1996 el proyecto de esa autovía en 3.850 millones de pesetas (23,14 millones de euros al cambio) en medio de un importante revuelo vecinal y con división política por el impacto de una autovía que iba a atravesar zonas de Jove, Veriña, Tremañes y La Calzada.

Además de movilizarse, desde el movimiento vecinal se apeló a la Unión Europea, que obligó al Gobierno a volver a tramitar el proyecto. El Ministerio insistió en apostar por esa autovía de cuatro carriles por Jove, frente a la alternativa de construirla en Carreño, por el valle de Aboño. Mientras en Gijón arreciaba el rechazo vecinal, en Carreño el Ayuntamiento se oponía frontalmente a que transcurriera por su territorio.

La solución llegó el 19 de diciembre de 2005, con el acuerdo entre el Principado, Fomento, Autoridad Portuaria y el Ayuntamiento para la construcción de accesos a El Musel tanto por Jove como por Aboño, pero como carreteras convencionales de dos carriles. En el caso del valle de Jove, en túnel y con un bulevar en superficie. La infraestructura que había propiciado el rechazo vecinal en Gijón, pasó así a convertirse en objeto de reivindicación.

Aquel acuerdo de 2005 preveía una inversión de 146 millones de euros con los que ejecutar las siguientes obras: El desdoblamiento de la AS19 entre Lloreda y El Empalme (Carreño) a cargo del Ministerio; el acceso desde El Empalme a El Musel por Aboño a cargo del Puerto; el vial de Jove costeado a medias por Fomento y por el Puerto y el bulevar en superficie a cargo del Ayuntamiento, y los enlaces por autovía de la Zalia con la AS19 en La Peñona y con la "Y" en El Montico a cargo del Principado, obras que entrarían en servicio antes de 2010. Aquellos 146 millones previstos entonces para todo ese entramado de infraestructuras, no dan ahora ni para hacer el vial de Jove.

Los compromisos se han ido postergando por los sucesivos gobiernos centrales, pese a que incluyeron en varios presupuestos partidas para los accesos a El Musel. Que aparezca en los Presupuestos Generales del Estado es condición necesaria para que se acometa una obra, pero no garantiza que se vaya a hacer, de ahí que el Consejo Social de Gijón se haya fijado como objetivo reunirse con la Ministra de Transportes, Raquel Sánchez, para comprometerla a que en 2023 licite una obra que se ejecutaría en 48 meses, con independencia de la consignación presupuestaria para ese año. Quieren que se licite antes del 20 de julio de 2023, fecha en la que caduca el estudio de impacto ambiental del proyecto, lo que supondría un nuevo retraso.

En cuestión de demoras en los accesos a El Musel llueve sobre mojado. El elevado endeudamiento del Puerto por la obra de ampliación de El Musel llevó a que se haya orillado el proyecto del vial por el valle de Aboño y a que el Ministerio asumiera en 2010 costear en su integridad el vial de Jove, liberando al Puerto de su compromiso de financiar el 50%. El estado actual de las inversiones anunciadas en 2005 es que está avanzada la obra de conexión de la Zalia con la AS19 en La Peñona, pero como una carretera de dos carriles, los mismos que tendrá el vial de la Zalia al Montico, con el proyecto ya hecho.

El primer tramo de los accesos a El Musel, el desdoblamiento de la AS-19 entre Lloreda y Veriña, está en fase de redacción de proyecto, culminando el plazo para su elaboración a finales de abril de 2023. Para entonces ya sería posible volver a licitar una obra que se había iniciado en 2017, adjudicada en 33 millones, pero que tuvo que paralizarse cuando se había ejecutado un 4% de la misma al toparse las constructoras con canalizaciones subterráneas que no figuraban en el proyecto.

Respecto al vial de Jove, que unirá esa autovía con El Musel, se están revisando los precios del proyecto, que cuando se elaboró el año pasado estimaba en 163 millones de euros su coste, una cifra muy por encima de las cuantías del proyecto aprobado en 2011 y del elaborado en 2007. El proyecto tuvo que rehacerse al haber quedado obsoleto el anterior, debido a cambios en la normativa estatal de túneles.

A la espera de que se construya la ronda oeste que formarán el vial de Jove y el primer tramo desdoblado de la AS19, por la avenida del Príncipe de Asturias seguirán pasando cada año 193.000 camiones de los 325.000 que entran o salen de El Musel.

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