Cuenta atrás para que los más pequeños (y algunos mayores) descongelen la Navidad en el "solarón". La pista de patinaje abrirá sus puertas el día 2 de diciembre como uno de los principales atractivos de estas fiestas. No será la única atracción. La rampa de trineos se ubicará este año en el exterior para que sus usuarios puedan apreciar "unas buenas vistas de Gijón desde lo alto". Y se ha instalado una "snow city", un bosque nevado, que los niños podrán recorrer en un pequeño vehículo eléctrico. La empresa concesionaria, la granadina Multiocio, mantendrá "las mismas tarifas que el pasado año", adelanta su gerente, Félix Luengo, a pesar del repunte de la inflación. También ofrecerán la opción de adquirir bonos combinados para varias actividades. El horario será de 10.00 a 22.00 horas, con algunas ligeras modificaciones los días 24, 25 y 31 de diciembre y 1 de enero. Cerrará el 8 de enero. "Está todo listo", dicen los gestores.

La pista de patinaje volverá a ser el principal atractivo. Se trata de una superficie de hielo de 660 metros cuadrados, "la más grande de Asturias", con un aforo para 150 personas. Un árbol de Navidad gigante preside el centro de la instalación, que está rodeada por una valla de seguridad. El resto de la decoración desprende espíritu navideño. Guirnaldas, estrellas, bolas de Navidad... Tampoco faltará la música para animar el ambiente a través de unos potentes altavoces. ¿Y los precios? La opción más demandada es el pase de una hora, que cuesta 7 euros incluyendo el alquiler de los patines. El uso de guantes es obligatorio y podrán adquirirse allí por dos euros. Además, para los más pequeños, hay disponibles figuras de focas con asientos para que también puedan disfrutar sobre hielo.

Más diversión. Los gijoneses volverán a lanzarse en picado en trineo. Surcarán una pista de ocho metros de altura y tres carriles, escoltada a cada lado por hileras de árboles de Navidad. Esta vez se ubica al aire libre para ganar atractivo, con una capacidad máxima para 40 personas haciendo el recorrido simultáneamente. El trineo individual por tres descensos cuesta cuatro euros y los dobles, seis. Justo al lado de este simulacro de montaña de nieve, emerge la "snow city", la principal novedad de esta Navidad. Los menores de entre 2 y 5 años recorrerán sobre unos pequeños vehículos eléctricos esta aldea navideña de 200 metros cuadrados salpicada por árboles, piruletas y renos. Es un circuito libre, sin una ruta establecida, con la posibilidad de que los padres los acompañen caminando a su lado. El viaje dura aproximadamente cinco minutos y tiene un precio de tres euros, cinco en el caso de adquirir dos.

Tampoco falta a su cita la barraca de trineos voladores, una versión navideña a cuatro euros por viaje del "saltamontes" coronada por un muñeco de nieve y su gorrito de Navidad. Y para los padres, el espacio de la cafetería ha sido rediseñado con una mejora en su distribución. La terraza cuenta con numerosas sillas y mesas a cubierto, con cañones de calor para combatir el frío, y una televisión para que los futboleros no se pierdan el Mundial de Qatar.