Hasta siete efectivos de los bomberos tuvieron que intervenir ayer en el cerro de Santa Catalina, cerca del Club de Regatas, por un incidente con una mascota. Un perro llamado «Rudolfo» se escurrió por una grieta y quedó atrapado. Los efectivos allí desplegados tuvieron que picar piedra para poder llegar hasta el can que finalmente fue rescatado sin haber sufrido daño alguno. Tuvieron que acudir tres vehículos. Este no ha sido el único caso de una mascota que ha tenido que ser rescatada por los bomberos. Hace dos días una gata llamada «Pompa» se subió al tejado de una novena planta en la calle Adaro y terminó por precipitarse al vacío. Los bomberos habían colocado una malla y calló ahí. Se la devolvieron a su dueña. Llamada...Milagros.