Suscríbete La Nueva España

La Nueva España

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Un puente "muy flojo" deja solo un 55% de ocupación hotelera y un gasto "medio-bajo"

La hostelería, igual que otro fin de semana, acoge menos clientes por la noche | "En Vigo hubo lleno y a unos precios envidiables", compara Otea

Un grupo de turistas de Alicante, con paraguas, ayer por la mañana, haciéndose una foto en las «Letronas». | Marcos León

Un puente flojo desde el punto de vista turístico, y como un fin de semana igual que cualquier otro o incluso algo peor para la hostelería. Así transcurrió para el sector, sin pena ni gloria, esta semana con dos días festivos, martes y jueves, pero con jornadas lectivas en los colegios entre ambos y, además, con previsiones de mal tiempo. La meteorología ya sacudió al sector en el puente de la Inmaculada del año pasado, pero la sensación generalizada es que este ha sido peor. Y respecto al puente de 2019, que registró ocupaciones hoteleras del 75% al 100% y con precios elevados, ni punto de comparación, si bien en aquel año no existía la pandemia del coronavirus.

Élida Suárez, directora del hotel Modêrne y portavoz de hotelería en Otea Gijón, señala que el de este año ha sido "un puente muy flojo" con una ocupación media del 55%. El puente incluyó el fin de semana pasado, pero hay quien podría también haber optado por engarzarlo con el próximo, al caer en el jueves de ayer la fiesta de la Inmaculada. Las perspectivas tampoco son halagüeñas en este caso, ya que las reservas hoteleras para hoy viernes y mañana sábado bajan al 40% de media, según Élida Suárez.

A la escasa ocupación se añade que los precios han sido "medios bajos", debido a la escasez de la demanda, que impidió subirlos al sector, agrega Suárez. "Vienen siendo los precios de un fin de semana habitual" fuera de temporada alta, agrega. Para Élida Suárez, la escasa atracción de visitantes de Gijón en este puente festivo contrasta con otros destinos nacionales, poniendo como ejemplo que "en Vigo hubo lleno y a unos precios envidiables".

Javier Martínez, vicepresidente de Otea y uno de los representantes del grupo Gavia, apunta a la profusa iluminación navideña de Vigo como explicación de esa disparidad respecto a Gijón. En cuanto a la hostelería, señaló que el puente de este año "no fue tan brillante como el 2021, que vino motivado por las ganas de salir de la gente", considerando que para los hosteleros este puente "no fue malo, pero tampoco mejor que el del año anterior y un poco por debajo del 2019", considerando que la actividad del sector fue "como un fin de semana normal, con mucho movimiento de la gente local", pero escasa presencia de turistas.

Por la izquierda, Claudia Molpeceres, Sofía Píriz, Paula San José, Paula Clavijo, Lucía Cubero, Carla Ruiz, Jimena de las Heras y Laura Salvador, todas ellas de Valladolid, ayer, en una terraza de la plaza del Marqués. | Marcos León

Incluso en algún subsector los dos festivos de esta semana no aportaron más que más horas de trabajo: "en la noche, los días fueron peores que los de un fin de semana normal, porque se repartió más la gente para salir", considera. Esto es, que, en vez de salir todos los días posibles, el cliente de la noche eligió unos u otros. "Fue un fin de semana largo, donde hubo más días de consumo", prosigue Javier Martínez. Y concluye: "se salió más porque había más días de fiesta, pero no porque hubiera más gente".

Óscar Gavino, presidente de la Unión de Hosteleros de Asturias y propietario de cuatro locales hosteleros repartidos por barrios de Gijón, señala no solo que para la hostelería este puente ha sido "flojo y más flojo que otros años", sino que añade que ha sido peor para los locales radicados en los barrios respecto a los del centro de la ciudad. El motivo es que "la gente del barrio marcha la mayoría" a pasar los puentes festivos en otras localidades, a lo que se suma que los días de fiestas en los locales que sirven menús del día a trabajadores pierden esos ingresos al no ser jornadas laborales y, en tercer lugar, a que "cenas de empresa estos días no los hay, porque la mayoría de la gente no está; no hay gente".

"Es clave que los días caigan bien", afirma el director del área de Turismo, Daniel Martínez

El director de Gijón Turismo, Daniel Martínez Junquera, atribuyó la modesta ocupación hostelera en Gijón durante el puente festivo a que los dos días festivos cayeron este año mal, en martes y en jueves y en un puente "es clave que los días caigan bien". La herramienta de la que dispone Gijón Turismo para conocer la ocupación hotelera, GijónDataLab, señala que de viernes a lunes la ocupación media fue del 60% y el miércoles y el jueves en torno al 50%. Martínez matiza que esa es la media y que ha habido establecimientos con niveles de ocupación dispares. "Los festivos como han caído esta semana no incitan mucho a coger un puente, tener que trabajar un lunes, un miércoles y un viernes es complicado". Ese es, explica, un factor de más peso que el tiempo atmosférico ya que "el tiempo es importante, pero todo el mundo en diciembre puede esperar que haga malo". Eso sí, si las previsiones meteorológicas apuntan a que todos los días va a llover "eso no ayuda" a que se cierren reservas, aunque luego esas previsiones no siempre se cumplan y el tiempo sea mejor de lo esperado, como ocurrió el día de ayer, para el que se anunciaron más precipitaciones de las que realmente hubo, dice.

Compartir el artículo

stats