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El Jardín Botánico de Gijón, dos décadas de paseos familiares en la naturaleza

"Es una pena que haya muchos gijoneses que ni lo conozcan, merece la pena", señalan visitantes habituales del Botánico

Pablo Antuña

Pablo Antuña

Aunque tocaba coger el paraguas, con lluvia intermitente durante toda la jornada, para Mercedes Fernández, Gloria R. Valbuena y Juan Pérez no fue un impedimento para disfrutar de un apetecible paseo por el Jardín Botánico. "Siempre que vienes encuentras algo nuevo, es una maravilla las plantas que se pueden contemplar y lo bien cuidado que está", coinciden estos tres gijoneses, que ya han acudido en varias ocasiones, y que no se quisieron perder la jornada de puertas abiertas para festejar el 20.º aniversario. "Es una pena que haya muchos gijoneses que ni lo conozcan, merece la pena mucho verlo, es una preciosidad", añadieron.

Familias con niños, adultos y alguna que otra excursión provocaron un goteo constante de visitantes en el Jardín Botánico durante todo el domingo. Un espacio de referencia para muchos asturianos, y también para visitantes que lo descubren por primera vez. "Le tengo mucho cariño al Botánico, porque incluso llegué a tocar aquí en algún concierto", relata Ana María García. "Es un entorno muy apetecible", señala esta gijonesa, que acudió ayer acompañada de una parte de su familia, de la localidad leonesa de La Bañeza, que quedaron impresionados con este espacio. "Ya vinimos alguna vez, pero ahora lo estamos viendo con más calma, de aquí nos impresiona toda esta vegetación, que es muy diferente a la que tenemos en nuestra tierra", valoraron María Jesús Martínez y Lucas Vidal. "Y es un entorno muy bueno para el pequeño de la familia", subrayaron en alusión al pequeño Nicolás Vidal, de apenas dos años, pero muy entusiasmado con el paseo.

Fue en 2003 cuando abrió sus puertas este espacio natural de unas 19 hectáreas visitables, y que cuenta con 1.740 especies colectadas diferentes. "Si por mi fuera viviría aquí", enfatizó Pepa Piñera, vecina de Deva. "Me da mucha tranquilidad, prefiero más venir aquí que a una terraza", añadió, acompañada de Luis Rodríguez. "Descubro siempre algo nuevo cuando vengo, me encantan las plantas, tengo muchísimas, y si pudiera me llevaría alguna de aquí para mi casa", comentó con una sonrisa Piñera, mientras móvil en mano sacaba una foto para su colección particular.

Pero no solo esos habituales del Botánico bendicen este espacio natural en su vigésimo aniversario. También quedaron impactados los que dieron sus primeros pasos por sus laberintos y caminos, como fue el caso del cordobés David Rojas, y de la zamorana afincada en la ciudad María Delgado. "Vengo del calor y de otro tipo de vegetación en el Sur, y apetece darse un paseo y descubrir lo que hay aquí, y para otra nos traeremos un bocadillo para merendar también, porque hay que verlo con calma", señalaron. "Nos enteramos del aniversario en la entrada y de que era gratis la entrada, pero aun así lo que cuesta normalmente lo vemos muy asequible", subrayaron.

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