El Hospital Covadonga trae a Gijón la primera cámara hiperbárica de la sanidad asturiana
El aparato de oxigenoterapia, ya instalado y a la espera de la autorización del Sespa, puede evitar la derivación de enfermos a Santander
El Hospital Covadonga acaba de instalar la que es la primera cámara hiperbárica de la red sanitaria asturiana. El aparato, un dispositivo de alta tecnología para terapias intensivas de oxigenoterapia, tiene como utilidad más conocida la atención a pacientes intoxicados por inhalación de humo. Hasta ahora, el centro sanitario más cercano a la región con esta tecnología era el Hospital Marqués de Valdecilla (Santander), y ahí se derivan desde Asturias, sobre todo, a pacientes en estado crítico que sobreviven a incendios o a un accidente grave de buceo. El dispositivo, ya listo para ponerse en marcha tras una operación que, entre la compra del aparato y su instalación, ha costado más de un millón de euros, está ahora a la espera de la autorización formal de la Consejería de Salud, entidad competente para la puesta en marcha de cualquier aparato de este nivel para uso sanitario. Desde el hospital explican querer empezar a tratar pacientes «cuanto antes».

Cuatro de los puestos individuales del aparato, con sus mascarillas. | J. Plaza / S. F. Lombardía
Una cámara hiperbárica es un habitáculo hermético diseñado para poder asumir un nivel muy alto de presión en su interior. El modelo que ha comprado el Covadonga es multiplaza –otros tienen el tamaño similar al de una resonancia, con capacidad para un único paciente–, y permite usar hasta doce puestos individuales conectados a mascarillas. La elección de este modelo se debe al interés del hospital de poder utilizar el aparato para usos más «ligeros», en general para deportistas de élite y pacientes privados que se encuentran en algún proceso leve de recuperación.
La oxigenoterapia en estos casos menos graves, explican desde el Covadonga, «previene la fatiga y mejora el rendimiento, pero también ayuda a combatir más rápido las lesiones físicas». Que el aparato adquirido por el Covadonga pueda tratar a la vez a varios pacientes permitiría, por ejemplo, atender a clubes deportivos de la ciudad como parte de su entrenamiento y como añadido a sus tratamientos de fisioterapia, así como a cualquier tipo de paciente privado.
La operación del Covadonga hace que, de recibir el premiso del Principado, vaya a ser el primer hospital asturiano en ofrecer este servicio. Se sumaría, así, al de Santander, que era hasta ahora el único con una cámara hiperbárica del norte del país y, por tanto, el centro sanitario de referencia para la derivación de pacientes graves. En Asturias, fuera del ámbito hospitalario, existen otras hiperbáricas más pequeñas, como la de la escuela de buceo de El Musel, que utiliza como parte de su formación, y la de la Clínica Molinón, que tiene un aparato monoplaza para procesos no críticos.
El modelo instalado en Gijón tiene una cámara principal con ocho puestos y una antecámara con otros cuatro, todos con asientos y mascarillas individuales para atender simultáneamente y a pacientes con patologías diversas, pero su diseño permite instalar en el pasillo central una camilla para el tratamiento exclusivo de pacientes más graves.
Con este tipo de aparatos, al incrementarse hasta tres veces la presión habitual del aire, el paciente puede respirar más oxígeno a modo de terapia intensiva. Junto a los afectados por inhalación de humo y los deportistas, la oxigenoterapia en cámaras hiperbáricas se usa también para tratar el síndrome de descomprensión –sucede en accidentes de buceo–, para curar anemias y para acelerar la cicatrización de heridas.
Con esta compra, y cuando se tramite la autorización, el Covadonga dará por ahora por finalizada su gran reforma integral, que terminó hace unas semanas con la apertura de la cafetería y la puesta en marcha del servicio de Fisioterapia, ambos locales instalados en la planta baja del recinto. Solo faltaría por aclarar, ya con menor urgencia, el uso de parte de una cuarta planta, que se había pensado para albergar otras diez o doce habitaciones –se habían diseñado de tipo «suite» y con terraza–, pero cuyo proyecto ahora se está revaluando a la espera de que el nuevo hospital acabe de normalizar su actividad para estudiar posibles nuevas necesidades.
Suscríbete para seguir leyendo
- Gijón estrena un nuevo gran supermercado (y sortea un coche para celebrarlo)
- Fallece Rafael Pablo Romero, padre de la actriz Blanca Romero
- Morante y Pablo Aguado reescriben la historia de El Bibio
- Los Fuegos deslumbran a Gijón con su ritmo, colorido y su magia: 'La traca final ha sido impresionante
- Guía básica sobre el eclipse en Gijón: Cortes de tráfico, prohibiciones, buses reforzados, citas singulares y fiesta final
- Cecilia Alvargonzález, Grandes de Semana Grande: 'Pasear la playa de Gijón, darte un baño y volver a casa es una gozada, de privilegiados
- Fallece a los 79 años el notario gijonés Ángel Torres
- Cómo y con qué fotografiar el eclipse solar (y el móvil también vale): los consejos de Alfonso Tomás, un experto en tomar imágenes del sol
