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Gijón rinde honores por San Pedro a personas y colectivos que son "un modelo a seguir y una referencia para la ciudad"

Francisco Vizoso recibe el título de hijo adoptivo de Gijón y Luis Miguel Piñera el de cronista oficial de la villa

La Semana Negra luce ya la medalla de oro y el Club Balonmano La Calzada, "Australian Blonde" y "30 días en Bici", la de plata

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M. C.

«El Gijón del mañana ya ha empezado y no va de retrocesos; va de coger perspectiva y avanzar en la misma dirección: la del orgullo de ser gijoneses». La alcaldesa, Carmen Moriyón, cerró así ayer una emotiva gala de entrega de medallas y distinciones de la villa en un teatro Jovellanos que no se llegó a llenar pero que sí tuvo que abrir su primera planta para acoger a parte del público. Los protagonistas de la cita eran el cirujano Francisco Vizoso, que centró su discurso en una carta de amor hacia la ciudad que ahora lo nombra hijo adoptivo, y la medalla de oro, la Semana Negra, cuyos responsables dedicaron el galardón a la ciudad, así como el cronista oficial, Luis Miguel, «Luismi», Piñera, que leyó parte de su discurso en asturiano. Junto a ellos, los líderes de las medallas de plata –el grupo «Australian Blonde», «30 días en bici» y el Club Balonmano de La Calzada– destacaron la importancia del asociacionismo en una ciudad «diversa» y «valiente».

Se subió el telón con el primer aplauso y aparecían sentados y sonrientes, a la izquierda, todos los premiados y, a la derecha, la Alcaldesa junto al portavoz del gobierno, Jesús Martínez Salvador, y acompañado por los cabezas de lista del resto de partidos que integran la corporación local y la secretaria del Ayuntamiento, Inmaculada Fernández, que recordó la lista de distinguidos.

De todos ellos, la principal novedad fue el nombramiento oficial de Luismi Piñera como cronista, un cargo que llevaba extinto desde los años 90 y que se recupera ahora para avalar «su extensa y aclamada aportación a la historia contemporánea de Gijón», en palabras de Moriyón, que aseguró que la historia de la ciudad «merece ser contada por las mejores plumas» y que, la de Piñera, «es sin lugar a dudas una de las más aplicadas». El cronista, prometió que tratará «de no defraudar», pero se mostró confiado: «Creo que lo tengo fácil porque lo que voy a hacer es seguir haciendo lo que hice y hago durante muchos años. Y seguir siendo como soy».

Francisco Vizoso, reconocido ahora como hijo adoptivo por su prolífica carrera investigadora centrada en las células madre, fue uno de los protagonistas de la jornada por un emotivo discurso que sirvió como una carta de amor a Gijón, «bello como un cuadro de acuarela recién pintado», y donde reside desce hace décadas. «Es un inmenso honor», agradeció el médico gallego, que destacó «la lealdad» y la «alegría» de los gijoneses.

A la ciudad le dedicó también su medalla de Oro a la Semana Negra su responsable, Ángel de la Calle, acompañado por la presidenta de la asociación de la feria, Susana Quirós. De la Calle levantó el diploma como si fuera un trofeo y la Alcaldesa dedicó, respecto al resto de premiados, un tiempo más generoso de su discurso para recordar que cuando la feria surgió «la ciudad ansiaba vivir experiencias nuevas». «Sin necesidad de salir de Gijón, la Semana Negra hizo viajar a la ciudad por medio mundo, posicionando a los gijoneses en el centro de un universo hasta entonces lejano».

Carlos Rodríguez, de «30 días en bici», fue el más reivindicativo, abogando por la «valentía» para que las posibles nuevas políticas de movilidad no eliminen itinerarios ciclistas y usando la toponimia «Xixón», en asturiano. Manuela Fernández, del Club Balonmano de La Calzada, fue la que más amigos se trajo a las butacas del teatro, con sus jugadoras poniéndose de pie para gritar el lema del grupo. De «Australian Blonde», recogieron su galardón los músicos Tito Valdés, Francisco Nicieza –fue el que más disfrutó con que cada presentación del homenajeado se amenizase con una canción, porque se las sabía todas y marcaba el ritmo con la cabeza– y Fernando Fernández Rego, que recordó los orígenes del grupo en el Colegio de la Inmaculada.

Las primeras filas de las butacas del odeón gijonés se reservaron para autoridades, entre ellas, Dámaso Colunga (comisario de la Policía Nacional), Alberto Aguilera (teniente coronel de la Guardia Civil) y el capitán Naval Luis Vicente Márquez, pero también líderes vecinales y representantes de entidades deportivas. Moriyón, por último, reconoció que para las corporaciones locales es siempre «difícil» seleccionar a los premiados de cada año para «un homenaje simbólico pero efusivo» a sus vecinos más destacados, «referencias» locales y «modelos a seguir». «Una parte del Gijón que hoy disfrutamos se lo debemos a quienes han ido recogiendo estos galardones», destacó la Regidora. «Gijón es una ciudad fruto del trabajo de muchas personas que pensaron diferente, pero soñaron lo mismo», aseguró la forista, que abogó por «conjugar sensibilidades» sin «recurrir al enfado o la desidia».

Medalla de oro | Semana Negra

De la Calle: «En nuestra casa y con vosotros; sois nuestra gente»

La propia ciudad, Areces y Taibo, claves en el éxito del certamen literario, destaca su director

«Es estupendo poder dar las gracias en este lugar que alguien tuvo la gran idea, hace 30 años, de impedir que se privatizase y que ahora sea la casa de todos. Y, en esta nuestra casa, queremos daros las gracias. En nuestra casa y con vosotros, que sois nuestra gente, muchas gracias». El director de la Semana Negra, Ángel de la Calle, remató con esta referencia retrospectiva sobre el teatro municipal gijonés las palabras que dirigió a la concurrencia tras recoger, junto a la presidenta de la Semana Negra, Susana Quirós, la medalla de oro que el Ayuntamiento otorgó al festival literario de mayor proyección nacional e internacional de Gijón.

No fue el único momento en el que echó la vista atrás Ángel de la Calle, quien al igual que hiciera cuando la Semana Negra recibió la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes, resaltó el protagonismo en el éxito del certamen de Vicente Álvarez Areces, «el político más contundente de la historia de Asturias» desde el tardofranquismo hasta la actualidad; Paco Ignacio Taibo, el escritor «más publicado, traducido y leído en el mundo nacido en Asturias en los últimos 50 años»; y la ciudad de Gijón, «que ha hecho posible que durante todos estos años un festival que ha estado en 16 ubicaciones diferentes, tan comprometido, tan sorpresivo, tan complicado, tan divertido, tan excepcional haya tenido lugar y haya sido posible con un pequeño equipo que lo ha hecho y al que nosotros aquí os damos las gracias».

El galardón, entregado por el portavoz del gobierno, Jesús Martínez Salvador, y la Alcaldesa llega a las puertas de una nueva edición, por lo que su director aprovechó la ocasión para emplazar a los asistentes al acto a acudir: «El día 7 os esperamos a todos en los locales de lo que fue el antiguo Naval Gijón», en el inicio de un certamen que incluye, el próximo día 15, «un gran homenaje» a Paco Ignacio Taibo II «con escritores, regalos... lo que sabéis, Semana Negra».

Hijo adoptivo | Francisco Vizoso Piñeiro

«Los gijoneses de pura cepa son gente fiel, honesta y trabajadora»

El cirujano homenajea a una ciudad «que parece magia» y agradece el apoyo de Jove

Sonaba «Jarabe de Palo» diciendo aquello de que «los ángeles no tienen alas, lazos ni rizos dorados; los ángeles visten de blanco», y un emocionado Francisco Vizoso miraba las fotografías de su equipo proyectadas en la gran pantalla del Jovellanos sujetándose la barbilla con el puño, casi cohibido. Cuando el público le empezó a aplaudir, se llevó la mano al pecho, primero, y juntó las dos manos, después, sin saber ya cómo dar las gracias. Pero, tras recibir la medalla y el diploma de manos de la Alcaldesa, llegó al atril, sacó sus gafas, desdobló el papel con su discurso, y algo cambió: salió a escena el Vizoso cirujano, el del puso firme, para pronunciar un discurso de amor a su ciudad de adopción sin ningún tembleque de voz, para defender «la esencia» de un Gijón que, para él, “es tan bello como un cuadro de acuarela recién pintado, irrepetible».

El cirujano es ahora oficialmente hijo adoptivo, pero lleva décadas ejerciendo como tal de manera oficiosa. Vinculado al Hospital de Jove desde los 90, él mismo explicó ayer que, tras conocer «el paisaje y paisanaje» playos, «no es extraño» que haya sido aquí donde logró cosechar sus «ilusiones profesionales, personales y científicas». Destacó sus dos instituciones, Jove y Ficemu, la fundación desde la que vertebra su investigación con células madre uterinas, la temática que ha convertido a él y a su equipo en referentes médicos a nivel internacional. Recordó, por eso, a compañeros ya fallecidos como Romualdo Trancho y José Luis Iglesias. Cuando acabó de citarlos a todos, miró al cielo, como saludando.

El discurso de Vizoso fue, más bien, una carta de amor a Gijón. Porque habló de «la calidad de sus calles ajetreadas», del «paisaje marítimo con su brisa fresca marinera en un día despejado de primavera», del «enorme privilegio» que le supuso conocer a gijoneses «de pura cepa», todos ellos «tallados con el mismo perfil de gente comprometida, honesta, fiel, trabajadora, alegre y solidaria». De esos que «aunque los acabases de conocer, parecía que ya los conocías de toda la vida». Y concluyó: «Pareciera que estoy hablando de magia, pero no. Hablo con la firme certeza de que solo dibujo con el pulso firme del cirujano que soy a Gijón y a sus gentes. Al Gijón del alma».

Medalla de plata | Club Balonmano La Calzada

Unas jugadoras que hacen que «este barrio suene en Europa»

«Un trocín de esta medalla se va para el cielo», dice la presidenta en recuerdo de Álvarez Baños

«Sin vosotras esto no tendría sentido. Hacéis grande a este club cada vez que vosotras vais a entrenar o cada vez que vosotras os ponéis la camiseta para jugar un partido, así que quiero que sepáis que nuestro club, un club de barrio suene en toda Europa. Esta medalla es más vuestra que de nadie». La presidenta del Club Balonmano La Calzada, Manuela Fernández Ena, dejó este reconocimiento expreso a las jugadoras para el final de las palabras que pronunció tras recoger la medalla de plata de mano los portavoces municipales del PSOE, Luis Manuel Flórez, «Floro», y Vox, Sara Álvarez Rouco.

Sabedora de que a ella le tocó estar sobre el escenario para recoger una distinción a todas las personas vinculadas a la entidad que preside, fue encadenando sucesivos agradecimientos, destacando de entre todos que «para mí las más importantes, las niñas, jóvenes y mujeres que juegan en el Club Balonmano La Calzada y que hoy me acompañan; sois supergrandes» y pidiéndoles a continuación «guajas, que escuche bien esta gente quienes somos», tras lo que resonó en el Teatro la respuesta de las jugadoras que estaban siguiendo el acto: «¡Calzaaaada. Bien, coño, bien!».

El momento más emotivo de la entrega de esta medalla se produjo, no obstante, unos minutos antes, cuando Manuela Fernández Ena, señalando que «un trocín de esta medalla se va para el cielo, para Miguel Álvarez Baños», recordó a quien durante 20 años presidió el club, fallecido en 2018.

La presidenta de la entidad deportiva de la zona oeste de Gijón también expresó su agradecimiento al consistorio gijonés por el reconocimiento y apuntó que «como gijonesa es un orgullo máximo estar aquí, por supuesto, pero estoy en representación de algo más grande, del Club Balonmano La Calzada y de un montón de personas que han formado parte o que forman parte todavía de este maravilloso proyecto».

Uno de los agradecimientos expresos que formuló Fernández Ena lo dirigió a la Asociación Sin Límites (que organiza actividades lúdicas, deportivas e inclusivas para personas que sufren algún tipo de discapacidad) «y a sus niños y niñas diver, porque vosotros y vosotras nos enseñáis lo que es importante en la vida y, sobre todo, como hacerle frente».

No quiso tampoco olvidarse de incluir en el reconocimiento a los entrenadores y entrenadoras, «que son los que más sufren del club», así como a las familias de los integrantes de la entidad deportiva. Además, también tuvo palabras de agradecimiento para los miembros de la junta directiva que preside «por no abandonar el barco».

Medalla de plata | «30 días en bici»

Carlos Rodríguez pide no ceder al «privilegio» del coche «por salud»

El coordinador del grupo reivindica la bicicleta por su «potencial subversivo» en las ciudades

«Fuerza y valentía». Con estas dos palabras cerró ayer Carlos Rodríguez, coordinador intelectual de «30 días en bici», medalla de Plata de la villa. Antes, cuando se proyectaban decenas de fotografías de ciclistas del movimiento posando sonrientes ante la cámara, ya sonaba también «León Benavente» con su tema «Ánimo, valiente». El mensaje estaba claro, pero, por si las dudas, Rodríguez detalló: «Pedimos fortaleza para evitar que los niños y las niñas no vean empeorada su salud y disminuida en tres años su esperanza de vida por nuestro egoísmo y nuestra resistencia al cambio y nuestra concesión a los privilegios de los coches en la ciudad».

No necesitó el coordinador recurrir a un discurso leído, porque tenía claro el mensaje, pero sí aclaró que lo hacía «humildemente», en nombre de un colectivo transversal, que debe sus logros a «todos los voluntarios, simpatizantes y colaboradores» que lograron que esta iniciativa nacida en Gijón se haya replicado ya en ciudades de dentro y fuera de España. Recibió el galardón de manos de la popular Ángela Pumariega y de Javier Suárez Llana, de Izquierda Unida, con decenas de compañeros del grupo vitoreándole desde las butacas. «Estos diez años nos han dado muchas cosas, no podría ni nombrarlas, pero creo que una de las más emocionantes fueron las sonrisas de los niños que habéis visto en las fotos», señaló en referencia al homenaje gráfico que se mostraba para cada premiado. Y por esos niños pidió reclamó más políticas de movilidad. «Quiero pediros fortaleza y valentía para evitar que estos niños y los que están por nacer no vean empeorada su salud y disminuida su esperanza de vida en tres años por nuestro egoísmo y nuestra resistencia al cambio», proclamó el coordinador, que pidió «no ceder a los privilegios de los coches en la ciudad». Habló de Xixón, usando el topónimo en asturiano, y señaló que su grupo había dado siempre «pedaladas conscientes y pacíficas» con una máquina «sencilla y minimalista», pero con «un gran potencial subversivo».

Cronista oficial de Gijón | Luis Miguel Piñera

«Conocer más la nuestra historia fáenos querer más a Xixón»

El cronista alterna el castellano y el asturiano en su primera intervención institucional

Con parte de su discurso en asturiano, Luis Miguel Piñera, colaborador de LA NUEVA ESPAÑA, abordó ayer su primer acto institucional como cronista oficial de Gijón, tras recibir la distinción de manos de la alcaldesa, Carmen Moriyón, y de que los asistentes a la gala en el Teatro Jovellanos pudieran contemplar en la pantalla retazos de su vida y obra, con numerosas portadas de los libros que ha escrito y la enseña del Club LA NUEVA ESPAÑA de Gijón que coordina. Sonaba «Tinta y Tiempo» de Jorge Drexler.

«Conocer la historia de Xixón fórmanos como ciudadanos y ciudadanes con criteriu propiu. Conocer cada vez más la nuestra historia –tola nuestra historia–faenos querer más a Xixón. L’amnesia histórica nun ye lo deseable. Como diz el cantar puede vivise ensin munches coses pero nunca ensin memoria. En sin memoria de cada pasu qu´anduvimos», señaló Piñera, que alternó pasajes en castellano y en asturiano en su alocución.

«Tengo una larga trayectoria en cuanto a investigar sobre la historia de Gijón. Eso seguiré haciendo. A eso es a lo que me comprometo. A seguir en esa tarea y a ayudar a que otros y otras investiguen sobre nuestro presente y nuestro pasado. Y a ayudar a que se difunda la historia de Gijón. Aunque parezca raro hay muchos aspectos de la historia local no conocidos, al menos no suficientemente conocidos. En el Archivo Municipal, en las bibliotecas municipales, en la hemeroteca, en la fototeca y en la historia oral está todo. Pero falta mucho para llegar a ese todo», señaló el cronista oficial para encadenar a continuación que «falo d’histories variaes. Qu’a vegaes pueden paecer menores pero que nun lo son. Si una cosa ta clara ye que Xixón nun tien histories pequeñes. Tolo que trate sobre Xixón y les y los xixoneses –anque paeza n’apariencia prescindible, nun lo ye– y además ye Historia con mayúscules».

Luis Miguel Piñera confesó que le hace «temblar un poco» el hecho de que toma el relevo de las cuatro grandes figuras que le precedieron como cronista oficial de Gijón: Julio Somoza, Fabriciano González «Fabricio», Joaquín Alonso Bonet y Patricio Adúriz, a los que leyó y sobre los que escribió, además de haber conocido a Adúriz.

Desde el año 1992 cuando falleció Patricio Adúriz Gijón no contaba con un cronista oficial. «A pesar de eso hay que decir que la historia de Gijón siempre estuvo muy bien contada. Con cronista o sin cronista. Bien contada por muchos historiadores y por los medios de comunicación gijoneses que en libertad y con pluralidad reflejan cada día lo que pasa en la ciudad. Que nunca nos falte eso: libertad y pluralidad», apuntó Piñera.

El cronista consideró que la historia de Gijón «es como un puzle, no sobra ninguna pieza, ni grande ni pequeña, y tenga esa pieza la forma y el color que tenga. Gijón es muy plural y eso es bueno, Gijón es una ciudad con muchas formas y eso es muy bueno. Es muy mestiza también, y muy solidaria. Por eso nos gusta».

Agradeció el honor que para él supone haber sido elegido cronista de su ciudad y apuntó que «trataré de no defraudar. Lo tengo fácil porque lo que voy a hacer es seguir haciendo lo que hice y hago durante muchos años. Y seguir siendo como soy».

Medalla de plata | «Australian Blonde»

«Este es un premio para todos los grupos del Xixón Sound»

Los integrantes de la banda recuerdan al fallecido Carlos Redondo, que impulsó la agrupación

Al ritmo de «Chup chup», uno de los grandes éxitos de «Australian Blonde», se fueron proyectando en la pantalla del Jovellanos algunos de los momentos de la banda más conocida de lo que se denominó el Xixón Sound, cuyos tres fundadores, Tito Valdés Álvarez-Buylla, Roberto Nicieza Álvarez y Francisco Fernández Martínez, recibieron ayer la medalla de plata de la villa de manos de los portavoces municipales de Foro, Jesús Martínez Salvador, y Podemos, Olaya Suárez. «Este premio es para todos los grupos de lo que se vino a llamar el Xixón Sound», destacó Francisco Fernández, que fue el encargado de hablar en nombre de los galardonados.

«Decir que nos lo hemos pasado muy bien, que hemos visto muchos países y que hacer música con los amigos es una de las cosas más divertidas que puedes hacer», señaló el encargado de hablar en nombre del grupo.

Tras mostrar el «orgullo» por un reconocimiento que para ellos fue «inesperado», Fernández recordó que el grupo nació cuando eran compañeros de clase en los Jesuitas y también mencionó a otros miembros que posteriormente formaron parte del grupo: Paco Loco, Pablo Herrera y Francisco Martínez.

Tampoco se quiso olvidar de los técnicos de la banda, «Pepe y Borja», y de quien durante muchos años fue el mánager del grupo, Íñigo de la Fuente.

Las personas vinculadas a la banda a lo largo de su historia no fueron las únicas a las que ayer quisieron aludir los fundadores de «Australian Blonde», quienes también tuvieron un recuerdo especial para Carlos Redondo, «un músico asturiano miembro fundador de Los Locos y miembro de Felpeyu, que falleció hace unos años y que fue nuestro mentor, fue quien grabó nuestras primeras maquetas, fue nuestro maestro y un poco el que nos juntó a todos los grupos de Gijón», en lo que fue el Xixón Sound, señaló Francisco Fernández.

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