Endesa se hace con la regasificadora del puerto de El Musel hasta finales de 2026

Enagás elige la oferta de la compañía energética española de entre las trece que recibió para alquilar la planta gijonesa para transbordos 

"Nos aporta gran flexibilidad y capacidad de almacenamiento en un momento de incertidumbre internacional", señala la compañía

La regasificadora del puerto de El Musel, con el metanero «Cool Racer», atracado frente a la misma el pasado 1 de julio. | Ángel González

La regasificadora del puerto de El Musel, con el metanero «Cool Racer», atracado frente a la misma el pasado 1 de julio. | Ángel González / M. C.M. Castro

La compañía energética Endesa, uno de los principales operadores españoles de gas natural, se ha hecho con capacidad de almacenamiento de la regasificadora gijonesa en exclusiva hasta el 31 de diciembre de 2026. Endesa ha salido triunfante, tal y como adelantó ayer LA NUEVA ESPAÑA en su edición digital, del proceso de selección abierto por Enagás, en el que presentaron sus ofertas 13 operadores de distintos países para poder utilizar la instalación gijonesa fundamentalmente para usos logísticos, esto es, para almacenamiento y transbordo de gas natural licuado (GNL).

Desde la compañía adjudicataria se señaló ayer que "para Endesa la operación aporta gran flexibilidad en la gestión del GNL y capacidad de almacenamiento en un momento de gran incertidumbre en los mercados internacionales del gas". El plazo por el que Endesa asume la capacidad de la planta gijonesa es el máximo permitido por la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) que revisará el régimen de autorización de operación de la planta a partir de 2026.

El comienzo de las operaciones comerciales en la regasificadora por parte de Enagás tendrá lugar el 31 de julio, previa concesión del acta de puesta en marcha definitiva que tramitará de manera inmediata la Delegación del Gobierno en Asturias en cuanto reciba la solicitud formal por parte de Enagás, informando de que ha concluido el periodo de fase de pruebas de la instalación, en la que se está ahora mismo para comprobar el buen funcionamiento de todos los equipos.

Enagás concluyó el pasado lunes el análisis de las ofertas que recibió para la utilización de la planta gijonesa. La adjudicación a Endesa pone fin al proceso selectivo que abrió Enagás el pasado 6 de marzo, con una primera fase en la que acabaron por mostrar su interés por gestionar la capacidad de la planta gijonesa 16 operadores con propuestas que no eran vinculantes. Enagás abrió a continuación, entre el 5 y el 30 de junio un plazo para que los interesados pudieran presentar propuestas en firme, dentro del que recibió las trece ofertas reseñadas, esto es, concurrieron la mayor parte de las comercializadoras gasistas que se habían interesado en la fase previa. El plazo mínimo que exigió Enagás a los ofertantes fue que al menos quisieran usar la planta un año.

Enagás, además, señaló ayer que "la puesta en marcha de la regasificadora de El Musel supone un hito para el inicio de las operaciones comerciales de la infraestructura, que forma parte del Plan Más Seguridad Energética del Gobierno, y permitirá reforzar la seguridad de suministro energético en Europa". De hecho, la crisis energética que se desató tras la invasión de Ucrania –que ha llevado a que los países del norte y centro de Europa que hasta entonces dependían del gas natural importando de Rusia a través de gasoducto– aceleró la entrada en servicio de la regasificadora de El Musel, que desde 2014 ya se preveía activar fundamentalmente como almacén logístico de GNL, algo que en las previsiones anteriores a la guerra en la Autoridad Portuaria de Gijón se contaba con que pudiera ocurrir a lo largo de 2024.

Los dos tanques de la regasificadora gijonesa, que suman una capacidad de almacenamiento de 300.000 metros cúbicos, serán ahora de la mano de Endesa un punto intermedio de almacenamiento de gas licuado, cuyo destino final se espera que esté en los países del norte de Europa. El interés de Endesa Energía por la regasificadora de El Musel ya había sido desvelado por este diario el pasado 12 de junio, después de que el operador gasista confirmara su interés en la puesta en marcha de la infraestructura gijonesa tras haberse personado como parte codemandada en el recurso contencioso-administrativo interpuesto por Ecologistas en Acción contra la autorización administrativa que concedió el Ministerio de Transición Ecológica a Enagás para que la planta gijonesa saliera de la hibernación.

La regasificadora de El Musel acabó de construirse en noviembre de 2012 con una inversión de 382 millones de euros. La planta salió de la hibernación el pasado 9 de junio tras publicar el BOE la superación del último trámite ante el Ministerio. El 28 de febrero Enagás llegó a un acuerdo con Reganosa por el que esta compañía gallega asumió el 25% de la regasificadora de El Musel. La planta llevaba casi un año preparándose para su activación. La última fase comenzó el pasado 1 de julio, con la puesta en frío de uno de sus dos tanques mediante la descarga de 160.000 metros cúbicos de GNL que trajo desde Estados Unidos a El Musel el buque metanero "Cool Racer", un cargamento perteneciente a una filial del grupo alemán RWE. El barco zarpó el 4 de julio tras concluir su descarga, pero las pruebas de los distintos sistemas de la planta gijonesa, en la que trabajan 53 operarios, continúan. Todo estará testado y listo antes de fin de mes para que Endesa comience a dar un uso comercial a la instalación con la descarga de otro metanero.

Uso primordial

Aunque el uso primordial de la planta gijonesa será el de almacén de GNL y transbordo de esta mercancía con destino final a terceros países, la Comisión Nacional de los Mercados y de la Competencia (CNMC) también ha autorizado un cierto uso regulado de la planta (de suministro de gas al sistema estatal y por tanto sufragado con cargo al recibo de los consumidores) que también gestionará Endesa. Se permite así la carga de camiones cisterna de GNL en los dos cargaderos que tiene la regasificadora de El Musel y también el bombeo mínimo imprescindible a la red de gasoductos del gas natural que se tendrá que regasificar por cuestiones técnicas, para tratar el gas que se evapora de manera espontánea en los tanques de GNL al calentarse por encima de los 160 grados bajo cero que se necesitan para que el metano permanezca en su fase líquida.

Enagás tendrá que implementar antes de finales de 2026 un sistema con el que ya cuentan las demás regasificadoras españolas para reducir significativamente el volumen de regasificación por necesidades técnicas.

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El presidente de la Cámara de Comercio de Gijón, Félix Baragaño, resaltó ayer que Enagás se haya decantado por "la adjudicación de su explotación a una compañía de la capacidad y prestigio de Endesa; se valora muy positivamente y esperemos que traiga el mayor número de metaneros posibles, en torno a los cien que se han anunciado" como máxima capacidad operativa de la regasificadora de El Musel, sumando descargas y cargas de barcos. El mínimo anual para mantener los tanques con la temperatura adecuada para descargas rápidas de GNL es de doce.

Para Baragaño la activación de la regasificadora de El Musel ha sido una de las grandes noticias económicas del año para Asturias. Además, considera que el siguiente paso debería ser conseguir que se autorice a la planta a regasificar sin restricciones, no sólo a ser un almacén logístico. "Lo que se espera a partir de aquí es el mayor número posible de buques para el uso de esta instalación y que cuanto antes pueda entrar en funcionamiento el segundo de los tanques y que, en último extremo dentro de la política energética nacional entre también en funcionamiento su incorporación a la red gasista nacional para regasificar y no solo ser almacén logístico", señaló.

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