Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Preco pide al Principado reubicar su planta de pirólisis antes de acudir a los tribunales

La compañía muestra su sorpresa por el rechazo, ahora, al proyecto de El Musel, después de "más de tres años de contactos continuos"

Imagen de marzo de 2021, durante la presentación del proyecto. Por la izquierda, Juan Baena e Ismael Díaz, de Preco; el entonces consejero de industria, Enrique Fernández y Eva Pando e Isaac Pola, entonces en el Idepa. | I. Collín

Imagen de marzo de 2021, durante la presentación del proyecto. Por la izquierda, Juan Baena e Ismael Díaz, de Preco; el entonces consejero de industria, Enrique Fernández y Eva Pando e Isaac Pola, entonces en el Idepa. | I. Collín / M. C.M. C.

M. C.

Proyectos de Economía Circular (Preco), la compañía que promueve una planta de pirólisis en El Musel que el Principado considera inviable al contravenir la normativa autonómica, no tira la toalla. La empresa sostiene, en contra de lo que defiende el Principado, que la legislación autonómica no impide establecer en El Musel su planta de valorización de residuos plásticos. Dicho eso, Preco plantea al gobierno regional que le ofrezca una ubicación alternativa. En caso contrario, pleiteará en los tribunales para intentar llevar adelante un proyecto con el que ha venido manteniendo contactos desde hace más de tres años con distintos departamentos de la administración, sin que ninguno le advirtiera de los reparos que le ponen ahora.

Preco rompió ayer su silencio con un comunicado firmado por su presidente, Juan Baena, en el que expresaba "gran sorpresa" por la postura del gobierno regional, que ya les ha confirmado que consideran que la planta de pirólisis no se puede ubicar en el puerto gijonés debido a restricciones del Plan Estratégico de Residuos del Principado de Asturias (Perpa 2014-2024). "Después de más de tres años de trámites y contactos continuos con la administración, nos parece absolutamente inaceptable que nadie en ningún momento, haya advertido a Preco, desde el Gobierno de Asturias de la posible incompatibilidad (de la planta de pirólisis) con su plan de residuos por su ubicación en el Puerto de Gijón", a cuyo desarrollo la compañía ha dedicado tiempo y recursos, apunta.

Baena explica que Preco presentó a Cogersa el 9 de mayo de 2019 su proyecto, ofreciéndose como solución para tratar parte del combustible sólido recuperado procedente de residuos urbanos generados en Asturias. El 11 de septiembre de 2020 presentó formalmente su proyecto ante la Consejería de Medio Ambiente.

"Desde entonces hemos mantenido numerosas reuniones con el Idepa, Puerto de Gijón, Ayuntamiento de Gijón, Medio Ambiente, Industria, etcétera. Preco ha presentado un proyecto medioambiental completo, al que los responsables del proyecto en Medio Ambiente han pedido innumerables ampliaciones y explicaciones durante más de dos años. Ha negociado un terreno adecuado con la Autoridad Portuaria, obtenido la compatibilidad urbanística emitida por el Ayuntamiento de Gijón, ha invertido miles de horas y muchos recursos económicos para su tramitación con la intención de que salga a exposición pública y, entonces, poder explicar a los vecinos y demás interesados que la planta cumple, escrupulosamente, con las medidas de emisiones y cualquier otra norma medioambiental", apunta Baena.

"Nadie lo advirtió nunca"

El Principado considera que el proyecto de Preco incumple el Perpa por dos cuestiones. Una de ellas es que parte de los residuos plásticos que se tratarían en la planta de pirólisis de El Musel procederían de fuera de Asturias, algo que no permite el plan de residuos. La otra es que el Perpa impide la instalación de este tipo de plantas en el dominio público marítimo-terrestre, si bien el plan es ambiguo en este punto ya que también señala que sí es posible ubicarlas en los puertos de Gijón y Avilés (que forman parte del dominio público marítimo-terrestre).

Preco está "estudiando en profundidad esta incompatibilidad, ya que entiende que ese anexo, dedicado a zonas de protección ambiental, no puede incluir el Dominio Público Portuario del Puerto de Gijón, con legislación y actividades propias muy distintas a las de protección relacionadas en el Espacio Público Marítimo terrestre, y cuyo espacio, de hecho, fue omitido deliberadamente en el plano del Anexo II del Perpa".

Dicho eso, Baena añade que "en cualquier caso, no es voluntad de esta compañía comenzar procesos legales para aclarar esta situación, sino trabajar en la misma buena sintonía de siempre con el Gobierno de Asturias para buscar conjuntamente una solución a este problema, entendiendo que la solución pueda pasar incluso por buscar una nueva ubicación, que sea conveniente para todos". Fuentes de la empresa dan por hecho que si no hay acuerdo el asunto se dilucidará en los tribunales.

[object Object]

Preco hizo público su proyecto en 2021, anunciando una inversión de 120 millones de euros en El Musel en dos fases. La planta de pirólisis que han proyectado trataría al año 200.000 toneladas de residuos plásticos, la mitad procedente de combustible sólido recuperado (CSR) y la otra mitad de plástico mezcla, denominado plasmix. Con esos residuos produciría al año 152.000 toneladas anuales de un aceite que serviría como materia prima para la industria química. La pirólisis, con la que se descompondrían los plásticos a altas temperaturas en ausencia de oxígeno, generaría dos subproductos. Uno sólido, 9.500 toneladas anuales, que también tiene aprovechamiento industrial. El otro subproducto es el gas de síntesis (syngas), de 20.000 a 30.000 toneladas anuales que se emplearía como combustible en la propia planta para calentar los hornos de pirólisis. La quema del syngas, además de gas natural, es lo que genera emisiones contaminantes a la atmósfera. El Principado abrió el pasado lunes el periodo de consultas respecto a la solicitud de autorización ambiental integrada por parte de Preco para la planta de pirólisis en El Musel, solicitud realizada en base a un estudio de impacto ambiental encargado a la consultora Taxus que concluye que el impacto ambiental de esas emisiones a la atmósfera es "moderado", con lo que el proyecto es medioambientalmente compatible. El proyecto ha suscitado un amplio rechazo debido al impacto acumulativo en la calidad del aire del oeste de Gijón. Los vecinos han presentado más de 15.000 firmas contra la planta, que también rechazan todas las fuerzas políticas del Ayuntamiento.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents