El Centro y El Llano se suman al "plantón" de las obras de distritos: "No es nuestro modelo"

El Este apoya rehabilitar la antigua guardería del Chas para la sede vecinal de Viesques y la zona rural avala mejorar la señalización en parroquias

Inicio de la reunión del consejo de distritos de la zona Centro, ayer, en la Antigua Pescadería. | Juan Plaza

Inicio de la reunión del consejo de distritos de la zona Centro, ayer, en la Antigua Pescadería. | Juan Plaza / S. F. Lombardía

Las obras de distritos terminan con un reguero de "plantones" al modelo de participación que había propuesto la concejalía de Participación Ciudadana del PP. Si este martes se habían negado a votar o abstenido en masa los vecinos de los distritos Sur y Oeste, como desveló LA NUEVA ESPAÑA, ayer lo hicieron en El Llano y la zona Centro, y de la misma manera: negándose a votar o absteniéndose por considerar que el modelo planteado, con un listado de obras propuesto por el Ayuntamiento y no por los vecinos, implica de alguna manera una "imposición" de las reformas propuestas. El último distrito que faltaba por votar en la zona urbana, el Este, sí realizó su votación, pero, también, con tensiones. Resultó ganadora, con siete votos, reformar la antigua guardería del Chas para que acoja la sede vecinal de Viesques, y otros de los proyectos propuestos, una obra de vestuarios en la pista del Colegio Campoamor para dar servicio a entidades deportivas, recibió tres votos. Pero al menos una de las asociaciones representadas en el distrito, Esto ye Ciares, anunció en la propia reunión que pedirá impugnar el proceso tras apreciar "fallos administrativos graves" en la propia organización de la cita.

Con estos resultados sobre la mesa, el proceso de participación para las obras de distritos ha evitado del todo la polémica solo con la zona rural, y a medias. La federación de "Les Caseríes" había acordado a mediados de mes apoyar la renovación, señalización y barreras de seguridad en diferentes puntos de las parroquias, porque entienden que es la reforma que trata de manera más equitativa a toda la zona rural. El consejo se celebró ayer y aprobó esta medida, pero con la exigencia de que se "desglose" desde el Ayuntamiento en qué consistiría la obra. Los vecinos piden que, en cualquier caso, puedan proponer sus propias obras a partir del año que viene.

La zona urbana, sin embargo, está más dividida. Las reticencias entre las asociaciones de tener que votar una lista de obras elaborada por el Consistorio llevaba semanas siendo motivo de queja, y se reavivó cuando la federación de asociaciones vecinales (FAV) envió estos días a sus socios un escrito de protesta que animaban a presentar en cada consejo. Pedía, por un lado, y "como mal menor", que los vecinos pudiesen añadir propuestas propias al listado "cerrado" de este año y volver a convocar a los distritos este mes o el que viene para votarlo todo. Y, por otro, solicitaba crear un nuevo proceso de participación para consensuar el modelo de distritos a partir del año que viene.

Este escrito de la FAV, con delegados en todos los distritos, ayudó a poner encima de la mesa una idea que, sin embargo, ya tenían pensada muchas asociaciones: plantarse y no votar para forzar una reacción desde la concejalía. En El Llano, ayer, las dos asociaciones vecinales representadas –de "Fumeru" y "La Serena"– se mostraron de acuerdo en no votar, y lograron el apoyo del resto de integrantes. Y, en el Centro, y pese a que un representante planteó abstenerse y otro votar en contra de todo, el resultado fue el mismo: ningún voto a favor para ninguna de las obras planteadas. En el Este, por último, La Arena, la FAV y "La Cruz de Ceares" apoyaron a Viesques para la obra de su sede "en solidaridad" y ante las carencias conocidas de la asociación. El Coto y Esto ye Ciares, por su parte, apoyaron la citada obra de vestuarios del Campoamor, pero con el preaviso de esta última asociación de que pedirá impugnar la cita, por lo que el acuerdo no es aún firme.

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