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Los cuatro jóvenes portugueses investigados por una violación grupal en Gijón insisten en su "inocencia" antes del juicio

La jueza cierra la instrucción tras la última declaración por videoconferencia desde Braga de los cuatro jóvenes lusos, que esperan a la acusación

La Policía Nacional, recogiendo pruebas del portal de la calle Pedro Duro en el que fueron detenidos los cuatro investigados por la supuesta violación del Carmen.

La Policía Nacional, recogiendo pruebas del portal de la calle Pedro Duro en el que fueron detenidos los cuatro investigados por la supuesta violación del Carmen. / Marcos León

Pablo Palomo

Pablo Palomo

Volvieron a defender su inocencia. Los cuatro portugueses investigados por supuestamente haber violado a dos chicas asturianas en el barrio de El Carmen a finales de junio de 2021 manifestaron en los juzgados de Braga, en Portugal, que las relaciones sexuales existieron, pero que "fueron consentidas" e, incluso, que "la iniciativa partió de las jóvenes". Así lo dijeron el pasado 15 de enero en una sesión que fue la última parte de un sumario que ahora ya se da por cerrado. Casi tres años después de que se produjeran los hechos, las partes ya se encuentran personadas en la sección octava de la Audiencia Provincial donde se juzgará el caso. Aunque sobre el papel existe la posibilidad de que se decrete el sobreseimiento del caso, lo que se espera ahora por parte del entorno de los cuatro acusados es que las acusaciones, es decir, la Fiscalía y la acusación particular, pidan la apertura del juicio oral.

El caso de la agresión sexual del Carmen fue de los más mediáticos del verano del 2021. Cuatro jóvenes portugueses que se encontraban de vacaciones en Gijón en julio acabaron detenidos la mañana del 24 de julio acusados de haber violado a dos jóvenes de unos 20 años. Las dos chicas acudieron a presentar la denuncia tras haber pasado parte de la noche con los cuatro chicos en un piso turístico de la calle Pedro Duro. La Policía Nacional detuvo a los cuatro implicados por la mañana y posteriormente registró la vivienda en la que tuvieron lugar los hechos. Tras un par de días en los calabozos, los cuatro procesados pasaron a disposición judicial. El Juzgado de Instrucción número 5 decretó para dos de ellos su entrada en prisión acusados de agresión sexual, mientras que dejó a otros en la calle, a la espera de juicio, acusados de abusos sexuales. Hubo manifestaciones en la plaza Mayor en señal de apoyo a los dos víctimas y numerosos políticos criticaron lo sucedido.

Aunque la jueza decretó el ingreso en prisión de dos de los acusados, la Fiscalía, tras mucho batallar el abogado de la defensa, el gijonés Germán Inclán, no se opuso a la liberación de estos al entender que el riesgo de fuga era moderado. Después de salir de la cárcel de Asturias tras dos meses dentro, el caso ha ido avanzando a trancas y barrancas. Ahora, el juicio ya se perfila en el horizonte después de que el plazo de instrucción tuviera que ampliarse al menos en dos ocasiones. Los cuatro acusados son jóvenes de algo más de 20 años naturales del entorno de la ciudad de Braga. Fueron citados el 15 de enero para prestar declaración en varios juzgados de Portugal. Dos de ellos estaban convocados en Vilanova de Famelicao, otro en Paços de Ferreira y un cuarto en la ciudad de Fafe. Finalmente, una notificación de la Policía de Portugal citó a los cuatro para que acudieran a los juzgados de Braga. Allí, una vez más, dieron su versión de lo que pasó.

El paso por los juzgados de Braga de los cuatro acusados estuvo lleno de problemas logísticos. El primero fue que la citación venía de España y los convocaba a las diez y media de la mañana, sin explicar si era hora española o portuguesa con lo cual ellos acudieron de acuerdo a su uso horario. Es decir, fueron a sus diez y media de la mañana cuando deberían haber estado a las nueve y media. Además, hubo otra serie de problemas técnicos a la hora de conectar entre Portugal y España para poder efectuar la declaración y que luego esta quedara grabada. Lo que debería de haber sido un proceso relativamente sencillo terminó por alargarse durante buena parte de la mañana.

Al final, lo que dijeron es que las relaciones sexuales se consumaron pero que fueron consentidas. Dijeron que ni fueron violentos, ni intimidaron a las chicas. E incluso, que la iniciativa había partido de ellas. Para justificar su versión, comentaron que uno de ellos llegó a dejarle a una de ellas uno de sus perfiles de una conocida red social. Con este último trámite, el proceso de instrucción se da por cerrado. La jueza, de hecho, según apuntan las fuentes consultadas, ya ha dictado el auto de conclusión del sumario. Las partes están ya personadas en la Sección Octava de la Audiencia Provincial, en Gijón. Se espera que tanto la Fiscalía como la abogada de las dos víctimas presenten acusación. La defensa pide la libre absolución.

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