Pablo Iglesias, sprint final entre baches: el Ayuntamiento empieza a pavimentar

La obra encara sus últimas semanas entre lamentos por la inestabilidad de las baldosas: "Hay desniveles"

La maquinaria, a pleno rendimiento en la avenida Pablo Iglesias. En el horizonte se vislumbra ya el final de unas obras que han sido un auténtico quebradero de cabeza para comerciantes y vecinos de la zona. En marzo de 2023 arrancaron y desde sus orígenes fueron complejas porque la actuación conllevaba crear un nuevo carril bus y, al mismo tiempo, remodelar las aceras y la red de abastecimientos, esta última labor a cargo de la Empresa Municipal de Aguas (EMA). El servicio de Obras Públicas del Ayuntamiento comenzó ayer los trabajos de renovación del pavimento, que se realizarán en horario diurno y nocturno, concluyendo el 18 de abril. La empresa constructora mantiene su plan fijado para finalizar un día antes. El gobierno local ya anunció que habrá multas para la compañía si se incumple ese calendario.

¿Y qué sensación está dejando la obra? Cohabitan el alivio por la proximidad de su final y el descontento por el resultado en determinadas cuestiones. Un sentir que ejemplifica el hostelero Alejandro Cárdenas, dueño de "Punto en Boca". "Desde que tomé el bar estamos en obras y ha sido bastante frustrante", comenta Cárdenas, que subraya la caída de facturación y clientela sufrida, principalmente, en la fase que los trabajos más afectaban el entorno del negocio. Sobre el resultado, asegura que "ahí va". "Ahora ya se está viendo un poco mejor", remarca el hostelero, que ve la luz al final del túnel. "Queremos volver a la normalidad", indica. Sí pone sobre la mesa quejas de los clientes. "No encuentran las baldosas bien fijas", sostiene Alejandro Cárdenas, que reconoce problemas en el local por atascos en las tuberías. "Lo veo complicado, pero confiaremos", asevera sobre si los trabajos terminarán en tiempo y forma.

Yolanda Alonso, del centro de belleza "Yolcan", estima que la avenida está "quedando bien", pero no olvida las "molestias" causadas en el proceso. "Han sido ruidos sin parar", afirma. También insta a mejorar el asentamiento de las baldosas. Le sale una sonrisa cuando se le pregunta por la finalización de las obras. "Ojalá se resuelva pronto", declara, aunque es reticente por el estado de algunas aceras y accesos a garajes. "En las esquinas echan mucho tiempo", dice.

Ángel Campo, vecino de la avenida Pablo Iglesias, asevera que "hay baldosas sueltas". "Cuando pisas y ruge, es que no está muy bien asentada. Hay peligro de caerse", explica Campo, mientras observa a lo lejos las labores de pavimentación. Como la calle es tan larga, Ángel Campo no conoce con exactitud cómo de avanzada está la cosa en el tramo más próximo al colegio Corazón de María. De lo que no duda es de que los usuarios habituales de la arteria celebrarán la inminente conclusión de las obras. "Aquí había ruido, polvo... Hoy (por ayer) antes de las ocho ya había unos ruidos que no te dejaban ni dormir", bromeaba.

La tienda "MeyVi" abrió sus puertas la pasada semana. De hecho, el transcurso de las obras en la avenida dilató la puesta de largo del negocio. "No estaba asfaltada la calle y tuvimos que esperar", apunta la dependienta Verónica González, que lamenta el "desnivel" que hay en algún tramo de baldosas. Su hermana Andrea, dueña de la tienda, cuenta que un hombre sufrió un tropezón cuando se llevó a cabo la colocación de los árboles. No son precisamente optimistas en cuanto al cumplimiento de los plazos. "Yo lo veo imposible", admite Verónica González. Lo que sí notan es el aumento del flujo de gente por la parte de la calle en la que se sitúa el negocio. Las hermanas se animan al haberse ahorrado los múltiples escollos que tuvo la intervención. "Si hubiéramos venido hace un año, habríamos tenido más problemas", bromea Andrea González. Hoy y mañana se abordará el fresado del pavimento entre Hermanos Felgueroso y General Suárez Valdés. Pablo Iglesias, una de las vías con más movimiento de la ciudad, encara su recta final. Una contrarreloj no exenta de baches.

Suscríbete para seguir leyendo