El renovado servicio de bicis eléctricas de Gijón cumple un año: ¿qué mejoras piden los usuarios?

La mayoría piden una mayor inversión para realizar mejoras

Alejandra Segovia, en una bici de alquiler frente la Escalerona.

Alejandra Segovia, en una bici de alquiler frente la Escalerona. / Adrián Sierra

Hace ahora un año el servicio municipal de bicicletas eléctricas de Gijón estaba a punto de entrar en funcionamiento. Las expectativas por este servicio, que ya estaba en marcha en numerosas capitales europeas, eran altas. Ahora, once meses y pico después, los usuarios confirman que se han cumplido. "Funciona bastante", coinciden los ciclistas que, eso sí, apuntan a que aún pueden hacerse algunas mejoras en un sistema que califican con un notable.

Osman Miranda es usuario habitual del servicio. Enfundado en traje y corbata, desbloquea con su teléfono móvil una de las bicicletas de la estación del Humedal, guarda la bolsa que lleva en la mano en la cesta del manillar y se prepara para pedalear. "La utilizo entre tres y cuatro días por semana. Para bajar de Montevil al centro es más rápido que el coche", argumenta este abogado de 43 años, fiel a la red de bicicletas de alquiler desde su puesta en marcha. "Al principio el sistema fallaba un poco más, pero desde el otoño funciona perfectamente", destaca.

Arriba, Álvaro Agell, en la estación de la Escalerona. En el centro, Marcos Méndez, en la plaza de Europa. Abajo, Osman Miranda, en el Humedal. | Adrián Sierra

Osman Miranda, en el Humedal. / Adrián Sierra

Álvaro Agell es otro que utiliza con frecuencia las bicis municipales. "Al principio el sistema fallaba un poco más, pero ahora la aplicación funciona bien", expresa este fisioterapeuta de 27 años, que pondría una nota de "siete sobre diez" al servicio, aunque no obstante, encuentra aspectos a mejorar. "Con el tiempo podrían ir incrementando el parque de bicicletas, ya que en algunos puntos en ocasiones cuesta encontrar alguna disponible; me gustaría que ampliasen los horarios de uso, ya que no pueden utilizarse de madrugada y es una pena; y también que supriman el cobro de los primeros 10 céntimos a los abonados", enumera mientras desbloquea una de las bicis en la estación de la Escalerona.

Las bicis eléctricas municipales, éxito "notable" en su primer año

Álvaro Agell, en la estación de la Escalerona. / Adrián Sierra

Alejandra Segovia pedalea gracias al servicio, "sobre todo para ir desde el barrio de La Arena a Poniente para dar algún paseo". "El sistema me gusta mucho y funciona muy bien", afirma satisfecha la gijonesa, cuando está a punto de desbloquear uno de los velocípedos en La Escalerona. "Lo que echo en falta son más estaciones. A veces es difícil encontrar una que te pille a mano", explica esta licenciada en Artes de 51 años que si tuviese que poner una nota al servicio "le daría un ocho sobre diez".

Las bicis eléctricas municipales, éxito "notable" en su primer año

Marcos Méndez, en la plaza de Europa. / Adrián Sierra

Marcos Menéndez, estudiante de 18 años, cubre con frecuencia la distancia que separa el instituto Fernández Vallín con la Escalerona con las bicis municipales. "El único problema que encuentro es que, en ocasiones, los motores parece que no tiran, que se quedan sin fuerza, y es un fastidio, porque estas bicicletas son más pesadas que una normal y, en esos casos, hay que hacer más esfuerzo", puntualiza, de un servicio que considera "económico para los abonados, aunque un poco caro para el que lo usa de manera puntual". "No suelo encontrar problemas para coger bicis, así que creo que está muy bien. De notable", destaca.

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