Tabacalera tendrá un espacio para oficinas municipales para ochenta personas

El ámbito de trabajo se incluye en uno de los dos edificios de nueva construcción del complejo

Una vista de Tabacalera desde la plaza de Arturo Arias.

Una vista de Tabacalera desde la plaza de Arturo Arias. / Pablo Solares

Las obras para el desarrollo del gran complejo cultural de Tabacalera –con un coste estimado de 21 millones y un plazo de ejecución de 30 meses, a arrancar el año que viene– no solo permitirán abrir las puertas de nuevos espacios expositivos. El plan de usos sobre el que se diseña el proyecto de obras incluye también generar en el complejo un nuevo ámbito de oficinas del Ayuntamiento no muy lejos del corazón municipal de la Casa Consistorial. Oficinas que, en principio, estarían destinadas al personal que se encarga de la gestión cultural.

Ese espacio de oficinas se ubica dentro de uno de los dos nuevos edificios a construir junto al edificio histórico. El plan de usos, aprobado por la Junta de Gobierno a finales del año pasado, justifica su incorporación al diseño por la necesidad de "la reordenación de los servicios municipales" y define el espacio como "una oficina paisaje capaz de albergar hasta 80 puestos operativos". A ello se uniría alguna oficina individual, además de salas de reuniones, salas de usos múltiples de pequeño formato y áreas de descanso de los trabajadores.

Serían cerca de 1.400 metros cuadrados repartidos en dos plantas del mismo edificio donde hay pensado ubicar una sala de usos múltiples con aforo para 400 personas que cubra las necesidades de un ámbito de este tamaño para actuaciones musicales, actos culturales o sesiones cinematográficas. Un aforo intermedio entre las 1.200 plazas del teatro Jovellanos y los que, de menor envergadura, se pueden encontrar en otros equipamientos municipales tanto del centro urbano como de los barrios a través de los centros municipales integrados. Esa sala ocuparía la planta de acceso de las tres de esa edificación.

Para el tercer edificio del complejo, y el segundo de nueva construcción, se plantea un uso hostelero vinculado al museo pero con acceso independiente y, se explica en el plan de usos, "acceso a una posible terraza que genere una plaza atractiva y viva en la parte alta del recinto. Habría uso hostelero en las plantas sótano, baja y primera.

Se defiende desde el equipo de gobierno que todos esos usos no estrictamente relacionados con la propuesta de Tabacalera como espacio expositivo y Museo de Gijón serían elementos igual de valiosos para el proyecto cultural como para la dinamización de la vida del barrio. Un barrio que siempre ha reivindicado que entre los muchos metros cuadrados de Tabacalera deben encontrarse hueco para dar cobertura a las necesidades de servicios que tienen los vecinos en su día a día.

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