DESAYUNOS TECNOLÓGICOS DE GIJÓN IMPULSA Y EL IUTA

Soluciones de impacto social como vía para mejorar la calidad de vida

Un sistema de realidad virtual y el reaprovechamiento de residuos, ejes de la segunda cita de trasvase de conocimientos

Soluciones de impacto social como vía para mejorar la calidad de vida

Pablo Solares

Bajo el epígrafe "Soluciones de impacto social y mejora de calidad de vida", se celebró ayer la segunda cita del ciclo de Desayunos Tecnológicos, organizado por Gijón Impulsa y el Instituto Universitario de Tecnología Industrial de Asturias (IUTA). El Parque Científico Tecnológico volvió a ser escenario del encuentro, el último antes del paréntesis veraniego. La aplicación de la realidad virtual en la vida cotidiana y el reaprovechamiento de residuos coparon las dos ponencias que tuvieron lugar. Luis Díaz, director de Gijón Impulsa, se encargó de abrir el acto. Señaló que estos desayunos representan una "actividad de transferencia de conocimiento" para dar cobertura y mostrar las investigaciones amparadas por el IUTA, cuyo director, Eduardo Cuesta, que ensalzó la relevancia de la jornada para dar a conocer los proyectos innovadores a la sociedad. El primero en intervenir fue Daniel González del Coz, ingeniero de Telecomunicaciones que pronto empezará su andadura en Duro Felguera. Charló González sobre un sistema basado en realidad virtual para mejorar la salud mental en personas mayores y también sus capacidades cognitivas. Por ejemplo, la concentración o el movimiento corporal, entre otras. Además, remarcó que el proyecto es una manera de fomentar el "entretenimiento" y el "envejecimiento activo". Una especie de videojuego en el que los usuarios tenían distintas tareas, como contar objetos en el cielo, visualizar aviones o buscar determinadas cosas en una casa. Todo a través de la realidad virtual. Fueron 60 personas de edades comprendidas entre los 24 y los 75 años las que probaron el método desde julio a diciembre de 2023. González del Coz trabajó codo con codo con David Melendi, investigador principal. El proyecto partió de la estadística de un 20% de la población de Europa. Se pretendían explorar nuevas áreas de ingeniería más desconocidas para adentrarse en la creación integral de un entorno virtual. Y con el potencial de recopilar datos valiosos para futuras investigaciones. Uno de los propósitos de la iniciativa era impulsar el nivel de autonomía de los participantes.

Soluciones de impacto social como vía para mejorar la calidad de vida

Asistentes al desayuno, en un momento de la actividad. / Pablo Solares

Los objetivos eran varios, desde un estudio de viabilidad de utilizar un sistema de realidad virtual moderno hasta diseñar el propio entorno y crear el prototipo y desarrollar la experimentación. ¿Cómo operaban los usuarios? "Un joystick controla el movimiento y otro, un menú desplegable para responder las preguntas que se plantean en cada actividad", detalló Daniel González del Coz, que apuntó que, en ocasiones, "es complicado explicarle esto a una persona mayor". Además, se realizó un cuestionario para testar la experiencia de quienes probaron el sistema. El investigador extrajo una conclusión contundente. "La adaptación a la realidad virtual no depende de edades, aunque parezca sorprendente", subrayó.

Los participantes contestaron aspectos como la exigencia mental o física que les había supuesto la actividad. O también el esfuerzo y su nivel de frustración. Durante la presentación se proyectaron clips de vídeo para que los asistentes tuvieran una idea de lo que veían los participantes en el procedimiento. "La sensación de cada persona era totalmente distinta", declaró el joven investigador.

Soluciones de impacto social como vía para mejorar la calidad de vida

Daniel González. / Pablo Solares

"La adaptación a la realidad virtual no depende de edades"

Daniel González

— Ingeniero de Telecomunicaciones

De cara al futuro, se pretende publicar un artículo en una revista indexada para dejar constancia de una iniciativa que va en la línea del Desayuno Tecnológico de ayer: mejorar la calidad de vida. Incluso se quieren implementar avances en el entorno de realidad virtual, como la voz, y replicar modelos similares con realidad aumentada. Daniel González del Coz destacó la "discrepancia" entre usuarios. "Mientras unos ven el potencial para mejorar la salud mental, otros perciben la realidad virtual como un entretenimiento", afirmó. González resaltó el valor de la idea para que los mayores hagan ejercicio o perfeccionen sus capacidades sin necesidad de salir de casa. "Mi abuela juega mucho a crucigramas y con esto podrías tenerlos en el mundo virtual", comentó. "Es interesante cómo las nuevas tecnologías se pueden aplicar al sector de la tercera edad", aseveró Eduardo Cuesta.

"Queremos que la información fluya entre la investigación y las empresas", afirma Luis Díaz, de Gijón Impulsa

Laura Calzada Infante, profesora ayudante doctora en la Universidad, en el área de Organización de Empresas, ofreció la segunda conferencia para presentar un proyecto sobre el estudio del aprovechamiento de desperdicios en la cadena de suministro alimentaria asturiana para ingesta animal. "Cada año se desperdician 931 millones de toneladas de alimentos y es impepinable utilizar estos desperdicios para reintroducirlos dentro de la cadena de suministro alimentaria", destacó Calzada, que sostuvo que en la región los indicadores de producción de leche, pescado y carne evolucionan desfavorablemente.

Asistentes al desayuno, en un momento de la actividad. |  | PABLO SOLARES

Laura Calzada. / Pablo Solares

"Es impepinable reintroducir los desperdicios en la cadena de suministro"

Laura Calzada

— Investigadora de la Universidad de Oviedo

La meta de la investigación pasaba por determinar si los residuos se reaprovechan en fabricación animal. Se hizo una encuesta telefónica a 543 empresas de Asturias de la que contestaron 175, si bien no participó ninguna relacionada con la explotación de ganado porcino. Calzada reivindicó que uno de los objetivos de desarrollo sostenible es reducir estos desperdicios alimentarios y que es necesario "encontrar nuevas prácticas que permitan revalorizarlos". La ponente abogó por hallar fórmulas para captar esos residuos y revertirlos en la cadena alimentaria. "Hay un interés casi ético más allá del aprovechamiento económico brutal", manifestó Eduardo Cuesta. "Tenemos una necesidad imperiosa de aprovechar los residuos, aunque lo ideal sería no generarlos", proclamó Cuesta. La próxima fecha del ciclo de Desayunos Tecnológicos será el 13 de septiembre, donde se hablará sobre la optimización de ciclos termodinámicos. "Queremos que fluya la información entre la investigación, las empresas y la sociedad", sentenció Luis Díaz.