48 horas con Carmen Moriyón: LA NUEVA ESPAÑA pasa dos días con la alcaldesa de Gijón cuando se cumple un año de su tercer mandato

"Gijón ha recuperado la ambición", dice la regidora ante el primer aniversario del gobierno: "Ahí están los resultados"

Carmen Moriyón, en su despacho del Hospital Covadonga.

Carmen Moriyón, en su despacho del Hospital Covadonga. / Ángel González

"Un año de despegue". La alcaldesa, Carmen Moriyón, resume así lo que a su juicio ha supuesto este primer año al frente del gobierno local gijonés. La efeméride, que se cumple mañana, ha coincido con una racha ajetreada: una reunión en Oviedo y un viaje exprés a Madrid se remató con una agenda de especial trajín el viernes y varios actos públicos en fin de semana. LA NUEVA ESPAÑA ha acompañado a la Regidora durante estas últimas 48 horas de trabajo, en las que se han afinado proyectos como el de Tabacalera, cuya remodelación se presentará en pocas semanas, y la anunciada propuesta de remodelación de El Molinón, que avanza también a buen ritmo. "El balance les corresponde hacerlo a los gijoneses y gijonesas, pero creo sinceramente que ha sido un año muy bueno para Gijón. Hemos vuelto a ser conscientes de que somos una ciudad grande, y eso genera ilusión", valora.

Por la izquierda, Carmen Moriyón y Jaime Fernández-Paíno, en el despacho de Alcaldía. | Ángel González

Por la izquierda, Carmen Moriyón y Jaime Fernández-Paíno, en el despacho de Alcaldía. / Ángel González

El viernes, en su mañana lluviosa, arranca para la Alcaldesa en el colegio de Laviada. Son las diez y el grueso del recorrido se realiza sin presencia mediática. En la primera planta esperan por la Regidora –y por Carlos Llaca, director de Proyectos de Juventud– varias decenas de niños de Infantil que han elaborado esculturas con material reciclado. Un poco cohibidos al principio, los niños hablan con monosílabos y al unísono hasta que Moriyón pide voluntarios para conocer las obras: si había prisa, deja de haberla. Los pequeños se arrugan el mandilón con las manos tratando de explicarse y la llevan de la mano hasta sus piezas. Moriyón trata de seguir el ritmo: "¿Qué es esto, hija, chimeneas? Ah, edificios. Claro, claro". Los edificios son tubos de cartón. Los corchos, le cuentan, son "humanos". Ya a solas con los docentes y su equipo, la forista se compromete a organizar una exposición con esta muestra. "La ‘vía gijonesa’ también es esto", afirma.

La visita se solapa con el siguiente acto público: la inauguración de la Feria de San Antonio en el recinto ferial. Es mediodía y el cambio de aires es evidente: aquí los interlocutores son más altos y llevan corbatas y zapatos de vestir. También hay más cobertura mediática. El recorrido deja a la forista con una duda: quién y cómo elige la música que se reproduce de seguido en la zona de establos. Las vacas están escuchando "Bulería", de David Bisbal.

La Alcaldesa se lava las manos antes de entrar en quirófano este viernes.

La Alcaldesa se lava las manos antes de entrar en quirófano este viernes. / LNE

Faltan diez minutos para la una de la tarde y urge llegar al Ayuntamiento. A en punto espera Ovidio Zapico, consejero de Ordenación del Territorio. "Trato de reservar alrededor de un hora para cada visita, porque yo entiendo que para cada uno ‘lo suyo’ es lo más importante. No me gusta ir con prisas", razona. De camino, y a su paso por el Muro, Moriyón celebra el "éxito" del Día de las Fuerzas Armadas (DIFAS). Dice que la buena acogida fue en parte gracias al buen tiempo, pero que preocupaban las rachas de viento. Fue uno de los comentarios que le hizo el Rey Felipe VI en la reunión anual del patronato de la Fundación Princesa de Asturias, celebrada esta semana en Madrid. A Moriyón le cae bien el monarca, dice que es "muy natural".

A la llegada al Consistorio, el director general de Alcaldía, Jaime Fernández-Paíno, espera a la política con su carpeta de asuntos pendientes. Él accede a la agenda de la forista desde el móvil. "Pero ella tiene otra en físico", aclara. Moriyón regresa de su mesa con una agenda verde con flores blancas forrada en plástico. "Todo cambia constantemente, así que usamos bolis de borrar", dice. Abren la carpeta: consta una petición de asistencia a un acto en Oviedo este mismo lunes. Moriyón mira su agenda y lee en alto: participará en varias entrevistas con radios, una reunión importante y una presentación. Coge el papel de la petición y escribe en rojo: "Disculpar". Escribe, sin embargo, un "sí" en la invitación para acudir a la jornada de Proyecto Hombre el próximo sábado –que la hayan avisado con más margen facilita las cosas– y, en total, despacha así cerca de una decena de invitaciones, delegando varios actos en sus ediles. "La carpeta ahora queda limpita, pero el lunes volverá a estar igual", avanza.

La regidora, junto a Montserrat López Moro, mira la exposición de La Galerna en el Antiguo Instituto durante su inauguración. | Fernando Rodríguez

La regidora, junto a Montserrat López Moro, mira la exposición de La Galerna en el Antiguo Instituto durante su inauguración. / Fernando Rodríguez

Llega Zapico y la reunión se celebra a puerta cerrada. Se alarga, así que Moriyón tiene que ausentarse unos minutos para no perderse la presentación de la Carrera de la Mujer en el salón de recepciones. Regresa a la reunión y, cuando termina, la forista mira el reloj y anuncia: "A las tres tengo que estar en el Hospital Covadonga". Y ya son las dos. Una miembro del equipo trae pinchos al despacho. Moriyón se apura el suyo con un vaso de café con leche mientras atiende a Purificación García, directora de Urbanismo, en una breve puesta al día. Antes, charla también a solas con Jesús Martínez Salvador, teniente de Alcaldía, con quien dice estar en permanente contacto. "Delega mucha responsabilidad en cada concejal y no es intervencionista, pero está muy pendiente de cada área. Tiene Gijón en la cabeza", apostilla él. Pese a las prisas, queda margen para probar un bizcocho como postre –faltaba la mitad y el equipo dice que la "culpa" es seguramente de Jorge González-Palacios, que tiene fama de goloso– y para que Moriyón grabe sus planos para un anuncio del primer año de gobierno que se prevé publicar hoy. Saliendo del Ayuntamiento, Fernández-Paíno, carpeta y boli en mano, la sigue escaleras abajo para que le eche una última firma, y deciden reunirse en el coche oficial rumbo al hospital para no llegar tarde.

Todo desaparece cuanto las puertas automáticas del Covadonga se abren. "Esta es mi desconexión total", dice la Alcaldesa, que reconoce que "hubo cierta polémica" con su decisión de seguir operando. "Gracias a que lo hice en la anterior etapa, pude reincorporarme a trabajar después sin problemas. Lo pienso seguir haciendo", sostiene. Aclara, eso sí, que vigila los horarios: sus cirugías, ya sean en el Covadonga o en el Begoña, se programan a hacia las tres y media de la tarde y suelen terminar antes de las cinco, un tramo horario siempre libre.

Por la izquierda, Carlos Zúñiga, Joaquín Manso, Carmen Moriyón y Vicente Zabala, antes de presentar el cartel de la Feria de Begoña en el Somió Park. | F. R.

Por la izquierda, Carlos Zúñiga, Joaquín Manso, Carmen Moriyón y Vicente Zabala, antes de presentar el cartel de la Feria de Begoña en el Somió Park. / Fernando Rodríguez

Moriyón se pone el pijama verde y baja a quirófano. El resto del equipo ya está con la paciente, que es operada por un tumor mamario que ya ha sido tratado con quimioterapia. Como en la Feria de San Antonio, también aquí se puede escuchar música si se desea. Moriyón opera en silencio, pero hace la demostración: "Alexa, pon música". El aparato, curiosamente, reproduce en aleatorio otra canción de David Bisbal. La operación sale bien: la forista informa a la familia y sube a su despacho a cambiarse otra vez de ropa. Logra, incluso, pasar un rato por casa para repasar a solas los discursos de los actos de la tarde. "Es lo que echo un poco de menos; a mí la casa nunca se me cayó encima. Pero ahora es todo más fácil: ya no nos llaman ‘okupas’", cuenta la Regidora en referencia a su primera etapa en el gobierno, en 2011. "Éramos un partido nuevo, y de aquella aún no había formaciones nuevas, y el PSOE llevaba más de 30 años gobernando. No lo digo por el PSOE; sé que hubiese pasado lo mismo con cualquier partido en esa situación. La segunda etapa, en minoría, con Podemos, también fue distinta; hubo desgaste, pero todo se hizo con consenso. Y ahora... Noto mucho la diferencia. Con el PP estamos bien: hacemos 14 el trabajo que antes hacíamos ocho", resume.

La tarde se reinicia en el Antiguo Instituto, a las siete. El grupo de teatro La Galerna inaugura una exposición por su 40.º aniversario. Las paredes blancas y focos intensísimos del quirófano se sustituyen por vestidos de viejas funciones y fotos antiguas. Moriyón da su discurso, que termina con los aplausos de rigor. El que menos aplaude es Fernández-Paíno, que intercala cada palmada con sutiles señalamientos al reloj: a las ocho se espera a la Alcaldesa en el Somió Park para presentar el cartel de la Feria de Begoña. Nuevo cambio de aires; vuelven las corbatas y los trajes. De camino, en el coche, último repaso al discurso. La forista pide un bolígrafo para modificar alguna expresión. Dice que suele hacerlo. El acto, terminados los discursos y los aplausos, se cierra con un pincheo, pero Moriyón y su equipo saben que no podrán quedarse demasiado rato: el viernes concluye con una cena privada de trabajo.

Foto de familia del Ayuntamiento en la comida de las vocalías de la Mujer, ayer, en el Muséu del Pueblu d’Asturies. | David Cabo

Foto de familia del Ayuntamiento en la comida de las vocalías de la Mujer, ayer, en el Muséu del Pueblu d’Asturies. / Fernando Rodríguez

La jornada de ayer, más soleada, empieza en el Hospital Covadonga, a las nueve y media para dar el alta a la mujer intervenida el viernes. De allí, rumbo a la Laboral, a las once de la mañana. La asociación de antiguos alumnos celebra su encuentro bienal. "Son muy entusiastas", cuenta la Regidora, que sale del recinto con un pin de regalo que reproduce la Cruz de la Victoria. Con el tiempo justo para hacerse la foto de familia, la comitiva llega puntual al Hotel Abba para asistir a la fiesta del 30.º aniversario de la asociación de enfermedades neuromusculares del Principado de Asturias (ASEMPA). El pin de la cruz se cambia por una chapa con el logo de la asociación. La forista explica ser especialmente sensible a cualquier evento sociosanitario. En el propio hotel, una última pausa permite revisar el último discurso del día: el multitudinario encuentro anual de las vocalías de la Mujer en el Muséu del Pueblu d’Asturies. Los varones, incluyendo los dos policías del servicio de seguridad, se quedan en el hotel. Al Tendayu van ella y una asesora en el mismo coche en el que, cuentan, hicieron las últimas campañas electorales. Llevan ensaladilla rusa y filetes. Se les unen varias funcionarias y las ediles foristas María Mitre, Montserrat López Moro y Nuria Bravo. Suena "Gijón del alma" y no Bisbal. La comida se alarga hasta la tarde.

Hoy, la semana se cierra con la presencia de la Alcaldesa en la Carrera de la Mujer y, mañana, se cumplirá un año de su nuevo mandato. Y dice que, en este tiempo, se ha dado "un impulso definitivo a la ciudad" por anteponer "el avance de la ciudad a polémicas ideológicas estériles". "Gijón ha recuperado la ambición y se ha hecho notar", asegura: "Ahí están los resultados".

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