La obra de radiodiagnóstico en Puerta de la Villa entra en su recta final: "Siempre son trabajos difíciles"

El centro de salud terminará en un mes la instalación de su resonancia, última fase de su reforma, valorada en dos millones

El subdirector sanitario Segis Toribio, en la sala en obras de la nueva resonancia de Puerta de la Villa.

El subdirector sanitario Segis Toribio, en la sala en obras de la nueva resonancia de Puerta de la Villa. / Ángel González

En el marco del plan de obras en los centros de salud, la remodelación más ambiciosa, la de Puerta de la Villa, se encuentra ahora en su fase final y terminará la obra civil de su nueva resonancia, si todo va bien, a mediados del mes que viene. La remodelación, iniciada el pasado marzo, acaba de instalar el nuevo aparato, que costó 753.929 euros, y que activará su campo magnético dentro de un par de semanas. Será esta la última intervención de una obra que ya ha puesto a funcionar el nuevo TAC y la nueva sala digital con la que se cierra una nueva cartera de servicios para el centro de salud, que se erigirá como el punto de atención de referencia para pruebas radiodiagnósticas en la red de atención primaria. "Es una apuesta por la innovación. Con este tipo de servicios en un centro de salud, reforzamos la atención ambulatoria y reducimos el traslado de pacientes al hospital", señala Segis Toribio, subdirector técnico del área sanitaria V de Gijón.

Parte de la fachada del centro que se abrió para introducir la máquina. | A. G.

Parte de la fachada del centro que se abrió para introducir la máquina. / A. G.

A finales del año pasado, la primera fase de la obra, centrada en la incorporación de un TAC –que costó 341.220 euros– y una sala de radiología digital –que se suma a otra ya existente–, dejó ya operativa una parte del nuevo servicio. Sin embargo, la instalación de la resonancia, más compleja, exigió un contrato específico y tuvo que lidiar, como suele ocurrir en este tipo de instalaciones, con problemas no previstos. "Tuvimos que reforzar toda la estructura de la sala porque el imán pesa cuatro toneladas y, al final, hacer también un recrecido hacia abajo e igualar el resto del suelo con rampas. Siempre son obras difíciles", cuenta Julio Molina, responsable de la obra de la empresa adjudicataria, Comsa Service.

El nuevo TAC del centro, ya operativo. | Ángel González

El nuevo TAC del centro, ya operativo. / Ángel González

Por ahora, la previsión es activar el campo magnético en un par de semanas y finalizar la obra civil –que costó 895.000 euros– en un mes. "Después quedarán aún varias semanas más para poner a funcionar el equipo, pero todo estará funcionando en breve", apostilla Toribio, que aclara que la puesta en marcha obligará también a contratar a más personal. Falta, también, terminar de cerrar la pared de la fachada que linda con la plaza de Europa, que se abrió para introducir la resonancia. La compra de los equipos se financiación con el plan Inveat de fondos europeos y toda la operación requirió una inversión de unos dos millones.

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