El falso médico gijonés que recetó cloro a una mujer vuelve al banquillo (y este es el motivo)

En el nuevo proceso judicial afronta nueve meses de cárcel

El falso médico declarando ayer en el juzgado.

El falso médico declarando ayer en el juzgado. / Lne

P. P.

El falso médico juzgado ayer en Gijón por recetar cloro a una paciente volvió a sentarse hoy en el banquillo de los acusados para responder por un delito de intrusismo profesional al realizar actividades propias en Medicina sin tener la titulación para ello. Por estos cargos le pide la Fiscalía nueve meses de cárcel.

El escrito de acusación sostiene que este individuo, de iniciales I. F. Á., realizaba una actividad que se anunciaba como medicina integrativa en un centro de fisioterapia de Gijón, donde trabajaba como autónomo y recibía a los clientes que acudían a su consulta. A esos pacientes les prescribía tratamientos de probióticos y similares, nunca medicamentos. Para ello “vestía una bata blanca, ejerciendo labores de tipo sanitario, sin poseer título alguno que le capacitara para desempeñar tal actividad”, señala el fiscal.

Este hombre, además, señalaba que tenía el título de diplomado de aprovechamiento de estudios superiores de experto en biofotónica, expedido por la Universidad Europea del Atlántico, si bien este título, según el colegio oficial de Médicos de Asturias, “no faculta a su poseedor para realizar ningún tipo de actividad sanitaria dirigida a la promoción y el mantenimiento de la salud y, mucho menos, para anunciarse como médico integrativo”.

El falso médico declaró ayer también en el juzgado después de prescribir a una mujer un tratamiento a base de dióxido de cloro que le provocó lesiones cutáneas y problemas intestinales.  "No puedo exponerme al sol, me escuece todo el cuerpo", relató la víctima.