Reprenden a un hombre en un centro comercial de Gijón por montarse en los caballitos para los niños

El cliente se quejó ante el establecimiento

Un centro comercial

Un centro comercial

B. Z. C.

En internet hay opinioes para todos los gustos. Muchos son los internautas que antes de acudir a un hotel o a un restaurante buscan en la red opiniones para saber qué se van a encontrar y tomar la decisión final de si reservar o no hacerlo. Pero esta moda de las opiniones en la red (muy extendida y, en ocasiones criticada por los propios empresarios) también afecta a los centros comerciales. No en vano son cientos los comentarios que se publican cada día sobre gran variedad de temas y negocios. Entre ellos los centros comerciales.

En ocasiones los propios responsables de los negocios aseguran que estas opiniones no están del todo fundamentales y responden a expectativas personales o a opiniones controvertidas. Incluso algunos pueden ponerlos personas que no han estado realmente en el lugar. Por eso entre los comentarios de crítica se pueden ver todo tipo de historias. Hace unas semanas un usuario de un centro comercial de Gijón se quejaba de que se le hubiera echado en cara que siendo un adulto se montara en uno de los ponis que estaban a disposición de los niños en el propio establecimiento. El propio cliente hacia incluso hincapié en los malos modos que, según él, habái tenido la mujer que le había llamado la atención, del equipo de seguridad del propio centro comercial al que lógicamente valoraba muy mal.