El hostelero preso por violar a un camarero en Gijón solo quiso acercarle a casa, señala un testigo

Uno de los compañeros de la víctima afirma que, pese a que vivían cerca, el jefe solo quiso llevar al joven, "que estaba afectado por el alcohol"

El Palacio de Justicia de Gijón

El Palacio de Justicia de Gijón

Pablo Palomo

Pablo Palomo

La instrucción por el caso del hostelero gijonés que, supuestamente, violó a uno de sus camareros la pasada noche de San Juan toma velocidad de crucero. El juzgado de instrucción número 2 llamó recientemente a declarar a uno de los empleados del restaurante de comida italiana en calidad de testigo para que contará qué fue lo que vio en los momentos previos a la agresión. Lo que vino a decir, según confirmaron fuentes cercanas al caso a LA NUEVA ESPAÑA, es que este empleado estuvo con el hostelero y con el camarero tomando copas en un conocido local hostelero de Fomento junto a otros empleados y que el jefe del local se ofreció a llevar únicamente a la víctima, "muy afectada por el alcohol", en coche a su casa. Rechazó, según dijo, a acercarle a él también pese a que vive "relativamente cerca" del joven que denunció la violación.

Está previsto que, en los próximos días, pasen a declarar más testigos de lo sucedido. La declaración de este empleado es la primera que se produce más allá de la del agresor, que ingresó en prisión provisional el 26 de junio tras haber prestado declaración. Seguirá en la cárcel de Asturias, de momento, hasta que llegue el juicio. Los hechos sucedieron la misma noche de San Juan. Tras la jornada de trabajo, varios de los integrantes de este restaurante italiano de Gijón acudieron a ver la hoguera a Poniente. Tras eso, se dirigieron a un conocido local de copas de la calle Marqués de San Esteban. Allí coincidieron la víctima y el agresor tomando copas y otros empleados.

Según la declaración de este testigo, en un momento dado, la víctima quiso irse a su casa. Fue entonces, siempre según la versión de este empleado, cuando el jefe del restaurante insistió en llevarle a casa. Según afirmó el testigo en el Palacio de Justicia, tan solo se ofreció a llevar al camarero. No quiso acercar a su domicilio también a esta persona, a pesar de que, según manifestó, los dos viven muy cerca el uno del otro. Fue en el domicilio del camarero donde tuvo lugar la supuesta agresión sexual, que fue denunciada ante la Policía Nacional al día siguiente. La declaración de este testigo fue, según apuntaron fuentes conocedoras de la misma, la misma que ofreció ante los agentes de la comisaría de El Natahoyo. Es decir, que este empleado se ratificó en su versión.

Está previsto que en los próximos días acudan a declarar otras personas que estuvieron en los momentos previos al ataque. Si bien, estas tomas de declaración aún no tienen fecha. La petición de ingreso en prisión del hostelero partió inicialmente por parte de la Fiscalía. El Ministerio Público interesó esta medida primero por la gravedad de los hechos denunciados. Y debido a ello, por la elevada pena que le caería al responsable en el caso de que se pudieran probar los hechos. El fiscal entendió que por estos motivos el riesgo de fuga del principal investigado era elevado. Además, sostenía en su petición la Fiscalía, se considera que existían indicios suficientes para indicar su autoría. La titular del juzgado de instrucción número 2 de Gijón decidió en base a esto enviar al investigado a prisión. El hostelero, ahora en la cárcel, tiene pareja e hijos.

Caso aplazado

La declaración de este testigo en el caso de esta agresión sexual no ha sido la única novedad que se ha producido en los últimos días en los tribunales de la ciudad. Para hoy estaba prevista en la sección octava de la Audiencia Provincial la celebración de la vista oral sobre un acusado de supuestamente abusar sexualmente de una menor de 16 años. El acusado, de nacionalidad palestina, está acusado de haberle tocado las nalgas a la víctima en el entorno de El Polígono. Sin embargo, esta vista oral se ha suspendido. El caso es llamativo no solo porque con esta es la tercera vez que se aplaza. Sino porque las dos anteriores el juicio no pudo celebrarse debido a que la madre de la víctima no la llevó al juicio. El fiscal, en la última sesión, pidió que se la citara una tercera vez. En el caso de no acudir de nuevo, interesaría medidas por obstrucción a la justicia sobre la madre.