Instalan trampas en los estanques de Isabel la Católica para frenar la plaga de cangrejos rojos

Los dispositivos, que llevan funcionando ya una semana, permiten retirar cerca de una treintena de ejemplares de esta especie invasora cada día

Estanque del parque de Isabel la Católica. En el círculo, un cangrejo rojo.

Estanque del parque de Isabel la Católica. En el círculo, un cangrejo rojo. / Ángel González

Pablo Palomo

Pablo Palomo

La tarea para erradicar el cangrejo rojo de las lagunas del parque Isabel la Católica ya han dado comienzo. El gobierno local ya ha colocado varias nasas, es decir, redes de pesca pasiva que tienen una forma parecida a unas jaulas, en los dos estanques para tratar de sacar esta especie invasora de las dos masas de agua. La limpieza comenzó la pasada semana y en ese breve lapso de tiempo ya se han retirado más de un centenar de ejemplares, tal y como confirmaron fuentes municipales a LA NUEVA ESPAÑA. El ritmo es elevado y estas mismas fuentes apuntan a que se retiran cerca de 30 cangrejos rojos todos los días. A pesar del ritmo, la tarea es compleja porque ahora mismo esta especie no tiene un depredador natural en las aguas de Isabel la Católica.

Esta plaga en las lagunas del parque, cuyo primer dragado terminó ahora justo hace un año, no es la única que se ha dado. Los estanques del parque Isabel la Católica también sufren lo suyo debido a la proliferación de tortugas domésticas que son abandonadas en ese lugar, tal y como desveló este periódico. Se contaban cerca de unos 40 ejemplares. Cómo han llegado, por otro lado, los cangrejos de río a las aguas del parque Isabel la Católica es algo que, por el momento, no se tiene del todo claro. La principal hipótesis que tienen encima de la mesa los responsables municipales es que estos crustáceos hayan llegado por el aporte de agua que hay del Piles. Es decir, que necesariamente han tenido que llegar desde el canal del Molín ya que este cauce es el único que nutre de agua a las dos lagunas.

Las labores de retirada se prevén lentas. La razón principal es que esta especie es colonizadora y ahora mismo carece de cualquier rival por el alimento en las aguas del gran pulmón verde de la ciudad. No es, por otro lado, la primera vez que pasa. En 2016, los responsables del parque gijonés ya tuvieron noticias de la proliferación de este tipo de animales en las lagunas. De aquella, el foco estuvo en otra masa de agua urbana. En concreto, se recogieron 75 kilos del estanque de la plaza de Europa. Parte de ellos se llevaron en su momento al Acuario de Gijón para que fuera exhibidos. Aquella actuación motivó también que se revisaran otros estanques de la ciudad como eran los de los parques en Calixto Rato y Julián Besteiro. No obstante, allí era más difícil que aparecieran estos seres vivos porque se trata de agua clorada.

Las actuaciones en el entorno de las lagunas del parque Isabel la Católica no quedan ahí. Además de los cangrejos y de las tortugas, el gobierno local quiere poner coto a los problemas de salubridad que, una vez más, se han dado en la zona. Estos problemas tienen que ver con el canal del Molín. La actual concejalía de Medio Ambiente, encabeza por el popular Rodrigo Pintueles, reactivará la obra en dicho canal para frenar las fugas de agua. Esta obra implicará una inversión de 1,6 millones de euros. Estas fugas provocan que el aporte de agua a los estanques se reduzca considerablemente. Y eso hace que la corriente se estanque provocando que quede agua sin movimiento. La consecuencia última es la proliferación de algas que deterioran la calidad de las aguas de los estanques.

Como punto curioso, volviendo a lo que sucedió en 2016, la aparición de cangrejos rojos en las lagunas del parque Isabel la Católica se detectaron, entre otras cosas, porque las heces de las nutrias se recuperaban con pinzas de cangrejos. Precisamente, a finales del año pasado, en noviembre, se capturó una nutria que había sembrado el pánico en la zona de las lagunas del parque de Isabel la Católica. Fue capturada en una finca de La Guía. La recuperó, en este caso, el Cepesma y la terminó por depositar en el canal del Piles.

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