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Xilberto Llano, nuevo archivero local: "Es un salto y un reto profesional"

"Con el cambio paso de una villa a una ciudad", afirma el maliayés, que tendrá entre sus desafíos el traslado del servicio al Natahoyo

Xilberto Llano.

Xilberto Llano. / LNE

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"Para mí es un salto, un reto y una experiencia formativa en mi carrera". Así lo aseguraba ayer Xilberto Llano, quien desde mañana será oficialmente el nuevo archivero municipal. El maliayés, que hasta ahora desempeñaba el mismo cargo en el concejo de Tineo, ocupará el puesto dejado vacante por Eduardo Núñez hace más de un año por jubilación. Llano accede al cargo de manera interina hasta que el Ayuntamiento saque a concurso la plaza.

"Estoy muy contento con el cambio. Es pasar de una villa a una ciudad", afirmaba ayer sobre sus nuevas responsabilidades, en las que la mayor diferencia con su puesto actual será "el volumen de trabajo y documentación" que pasará por sus manos. "Es un gran reto", incidía el experto. Licenciado en Filología Hispánica por la Universidad de Oviedo, profesional de la biblioteconomía y escritor en lengua asturiana, Xilberto Llano Caelles nació en Arroes en 1965. En el año 2021 obtuvo el premio "María Josefa Canellada" que concede el Principado de Asturias por su libro "Boliescritu de primavera". En 1987 también consiguió el "Xosefa Xovellanos" por la novela "De Corinto de Grecia".

Además del reto de asumir el puesto de archivero y las funciones propias del cargo, Llano también será el encargado de ocuparse de la transición del Archivo Municipal, que se trasladará desde la Torre del Reloj, en Cimavilla, al edificio municipal de la avenida de Moreda, en El Natahoyo, que hasta ahora viene siendo ocupado, fundamentalmente, por equipos de los servicios sociales municipales y entidades sociosanitarias.

Actualmente, el Archivo Municipal tiene uno de sus cinco almacenes en este edificio. La idea es que esos sótanos acojan todos los fondos documentales del servicio, hasta ahora diseminados por distintos edificios municipales, y que en la planta baja del inmueble se instalen las oficinas de trabajo del personal y la sala de consultas.

Este movimiento dejará libre la Torre del Reloj. El Ayuntamiento estudiará ahora la posibilidad de convertir el singular edificio en un mirador, aprovechando su privilegiada situación, que sin duda ofrecería una de las mejores panorámicas de la ciudad.

El puesto que ahora ocupará Llano llevaba vacante desde que Eduardo Núñez Fernández se jubilase a mediados del año pasado, tras 35 años de servicio. Al cierre de su vida laboral ocupaba el cargo de jefe del servicio de archivo y documentación del Ayuntamiento.

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