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Honores a los trabajadores municipales de Gijón jubilados: "Sois la cara de esta institución"

"Ahora toca descansar y disfrutar de la familia", afirman los exempleados consistoriales

Un reconocimiento a toda una vida dedicada a Gijón. El Ayuntamiento homenajeó esta mañana a los 48 funcionarios que se jubilaron a lo largo de este año, con un acto público celebrado en el Antiguo Instituto que sirvió para reconocerles su trayectoria. "El Ayuntamiento es la institución que los ciudadanos sienten más cerca, y vosotros sois la cara de esa institución", destacó la alcaldesa, Carmen Moriyón, al inicio del acto, en el que se obsequió con una insignia del Escudo del Infante y un libro con fotos de la ciudad.

Juan Serrano fue uno de los homenajeados. Desde 1982 hasta el pasado mes de abril trabajó en la secretaría de Alcaldía. "Vi pasar por allí a Gijón entero", reconocía con humor el ya exfuncionario municipal, que estuvo al servicio de Vicente Álvarez Areces, Paz Fernández Felgueroso, Carmen Moriyón, en dos etapas, y Ana González. "Me llevé muy bien con todos", afirmó este homenajeado que se llevará a la tumba numerosos "asuntos de estado" y ahora tiene previsto "descansar y disfrutar de la familia".

Una plan, el disfrutar del tiempo libre con los suyos, que también quieren disfrutar Jesús Martínez Pérez y Jposé Manuel Rodero, hasta este año conserjes del colegio de Pumarín y Rey Pelayo respectivamente. "Ha sido un buen trabajo y nos hemos sentido muy queridos", aseguraron ambos, que también destacan "la buena relación con los compañeros". "En este tiempo hemos disfrutado de nuestra labor y nos hemos ido preparando para nuestras funciones, que han variado a lo largo de estos años", reconocieron de un trabajo en el que también se ganaron el cariño de los escolares. "Por mi barrio soy como un rey mago. Voy saludando a todo el mundo", reconoció Rodero, que en los últimos años ha estado trabajando a caballo entre la Escuelona y el colegio de El Llano, donde se reubicaron los estudiantes del Rey Pelayo, cuyo derrumbe fue el primero en "descubrir".

También le tocó vivir cambios a Felisa Soria, trabajadora municipal que ejerción en la Universidad Popular, fue directora de la Oficina de Políticas de Igualdad y concluyó su vida laboral municipal en la Drección General de Servicios, donde se prejubiló hace un año y pico, que ayer cerró "un círculo". "Yo entré a trabajar aquí (por el Antiguo Instituto) en 2 de noviembre del 83, y aquí me despido", recordó la trabajadora municipal, que recuerda con sumo cariño su vida laboral. "Si me hubiesen dicho qué quería hacer en mi vida, hubiese dicho que trabajar en la Universidad Popular", afirmó.

Ana María de Benito trabajó en el departamento de Juventud de la Fundación Municipal de Cultura. "Siempre me encontré muy a gusto con los compañeros y trabajando al público. La juventud es muy agradecida", aseguró tras un emotivo acto en el que los rostros del Ayuntamiento durante décadas dijeron adiós a una larga y fértil vida profesional.

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