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El vermú de Nochebuena, una tradición que no falla en Gijón

“Nos encanta, hay muchísimo ambiente”, dicen quienes llenarán las terrazas hasta la hora de la cena

El vermú de Nochebuena llena las calles de Gijón

VÍDEO: Alicia García-Ovies FOTO:. Marcos León

El centro de Gijón era esta mañana un ir y venir de recados de última hora, reencuentros, abrazos y brindis para celebrar un día de Nochebuena que volvió a llenar las terrazas desde el mediodía. Las diademas navideñas y los gorros de Papá Noel se convirtieron en el accesorio por excelencia de quienes han convertido en una tradición eso de tomar el vermú para celebrar las fiestas. Es el caso de la familia Viñuela, que lleva desde hace años reuniéndose en el Zapi. “Es una tradición y como los amigos saben que estamos aquí también se acercan. Al final nos juntamos la de Dios; cantamos villancicos y todo”, reconoce Marcos Viñuela.

La Ruta de los Vinos fue el punto de encuentro elegido por la pandilla de Laura Suárez para encontrarse esta mañana. “Venimos pronto para coger mesa y estamos aquí hasta la cena. Nos encanta el vermú de Nochebuena, no podemos faltar”, explica su amiga Silvia González. Las amigas se conocen de “toda la vida”, pero cada año el grupo se va haciendo más grande. A la una ya se habían reunido unas trece personas, “pero aún quedan muchas por venir”. Jairo Blanco es una de esas nuevas incorporaciones: “Soy de Avilés, pero vengo solo por el encuentro. Vamos a estar aquí hasta que no podamos levantarnos”, bromeaba.

Quienes también alargarán el vermú hasta la hora de la cena es el grupo formado por Paula Díaz, Carlota Rayón, Olga García y Nacho Sandoval. “Con la pandemia empezamos a quedar por la mañana y ahora siempre lo hacemos así. Hay muchísimo ambiente por las calles”, destacan. El suyo será “un vermú, comida, tardeo” antes de reunirse con la familia para disfrutar de la Nochebuena.

Pero no solo las calles de Gijón se llenan de reencuentros para la hora del vermú. En la calle Fernando Villaamil, en el estudio fotográfico de Jesús Miguel Muel, ‘Muel’ para los amigos’, se forma cada Nochebuena una auténtica fiesta. Todo comenzó hace veinticinco años con una comida de amigos y a día de hoy pasan por el local a lo largo de la mañana más de un centenar de personas. “Son familia, amigos, clientes… Uno trae a otros y hubo años en que llegamos a ser más de trescientas personas; llenamos la calle. Solo faltamos en pandemia y mucha gente me escribía diciendo que no parecía Navidad”, cuenta Muel.

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