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Golpe a la pesca furtiva en Asturias: sorprenden a un gijonés con casi 20 kilos de percebes

El investigado, de 41 años y con antecedentes, fue interceptado en la playa de Porcía

Percebes incautados.

Percebes incautados. / GC

S. G.

Cerca de veinte kilos de percebes. Ese fue el “botín” intervenido por la Guardia Civil a un gijonés de 41 años sorprendido realizando pesca furtiva en la playa de Porcía, en El Franco, que ahora deberá responder por un delito contra la flora y la fauna al triplicar el máximo permitido de pesca de esta especie y por carecer de licencia para estas prácticas.

La intervención se llevó a cabo en la mañana del pasado 22 de marzo. Una patrulla del puesto de La Caridad dio el alto a este individuo, en cuyo vehículo portaba numerosos útiles de pesca submarina. En concreto, trajes de neopreno, lastres, fusil y rasquetas, entre otros artículos, que habían sido utilizados recientemente puesto que todavía estaban mojados. Se le permitió continuar la marcha, explican desde el Instituto Armado, toda vez que debían corroborar que esa persona tenía permiso para la pesca. Pero sí les resultó sospechoso a los guardias civiles que en el vehículo llevaba materiales para dos personas. Además, constaba que este gijonés tenía antecedentes por pesca irregular.

La Guardia Civil optó por seguir recorriendo la zona costera próxima. Localizaron un vehículo estacionado en uno de los aparcamientos de la playa de Porcía. Era el vehículo de la persona identificada. En el interior había otro hombre, hermano del primero, también con antecedentes por hechos similares. En el maletero del coche "se localizó un capazo de grandes dimensiones, también con signos de haber sido utilizado reciénteme, “pero sin nada en su interior”.

El marisco, para una residencia geriátrica

Al inspeccionar los alrededores, porque las sospechas iban en un aumento, los guardias civiles hallaron una mochila para útiles de pesca submarina con 19,6 kilos de percebes en su interior escondida tras unos arbustos. Una cantidad que superaba en tres veces el máximo permitido a los profesionales. Además, se comprobó que el hombre no tenía licencia para tal fin. Tras su detención se dio traslado de los hechos al Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 1 de Castropol.

Los percebes incautados, al ser material perecedero, se entregaron en una residencia geriátrica de la localidad de El Franco.

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