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Nueva mirada sobre los tratamientos corporales

María Estela de Abajo

María Estela de Abajo / Cedida a Lne

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María Estela de Abajo

Creo firmemente en este nuevo enfoque sobre los tratamientos corporales. Este año he cambiado mi forma de abordarlo, no por moda, ni por estrategia, ni por presión. He cambiado porque algo en mí lo ha hecho. Porque algo dentro de mí me pidió parar. Y parar, aunque parezca contradictorio, es la manera más poderosa de avanzar.

En estética —como en la vida— es fácil caer en la inercia. Repetimos lo que funciona. Mantenemos lo que parece ir bien. Y, sin darnos cuenta, nos alejamos de lo que somos.

Pero llega un momento en el que el cuerpo, la mente y la intuición te piden otra cosa. Te piden coherencia. Te piden volver a las raíces de la fisioterapia, combinadas con la estética más actual. En ese cruce de caminos decidí aprender más, practicar, investigar y escuchar.

Escuchar para elegir mejor

Las formaciones que estoy realizando han sido decisivas. Me han ofrecido estructura, método y, sobre todo, más criterio. Me han ayudado a reenfocar los servicios corporales, porque honestamente, había perdido la ilusión. Me gusta tener el control sobre los resultados, y depender únicamente de los hábitos del paciente me generaba frustración.

De la técnica al método

Nunca he abordado los tratamientos como bloques estancos, pero ahora me fascina trabajar por fases que respetan los tiempos fisiológicos del cuerpo y se ajustan a las necesidades reales de cada persona. Es muy gratificante crear circuitos personalizados y evolutivos.

–Fase 1: drenar y desinflamar. Si hay inflamación, nada funciona bien. Antes de querer reducir grasa o reafirmar, limpiamos el terreno. Técnicas como la diatermia, ventosas o el masaje manual son clave. A veces, solo se necesitaba eso.

–Fase 2: reducir o destruir. No todos los pacientes necesitan eliminar grasa. A veces basta con reducir volumen, otras veces hay que romper tejido graso. La precisión marca la diferencia.

–Fase 3: oxidar. Aquí el ejercicio, el movimiento, el trabajo muscular y la respiración consciente son aliados clave.

–Fase 4: remodelar y reafirmar. Cuando el cuerpo ya ha hecho su trabajo interno, llega el momento de darle forma, tono, elasticidad y firmeza.

Nutrición, suplementación y cosmética como acompañamiento

Estos son aliados esenciales en el cuidado integral del cuerpo. En un mercado saturado de oferta e información, nuestro consejo profesional es clave. Contamos con asesoramiento en estética, nutrición y medicina estética. Todo suma.

Coherencia: la palabra clave

He dejado de hacer ciertos tratamientos. No porque no sirvan, sino porque ya no van conmigo. Hoy todo lo que ofrezco tiene sentido. Está en sintonía con lo que pienso, con lo que siento, con lo que soy. Y eso se nota. En los resultados, sí, pero también en el bienestar, en la energía, en la confianza…

Este giro ha sido una evolución y un regreso a la raíz. A lo esencial. A lo que de verdad importa. Al contacto directo con los cuerpos, y a recuperar la pasión que tenía hace 20 años por el trabajo corporal.

¿Y ahora, qué?

Ahora sigo caminando. Más lenta, quizás. Pero más segura. Más libre. Más conectada con mi trabajo, con mis pacientes, y conmigo misma. Porque cuando el cuerpo, el conocimiento y la emoción se alinean, no hay vuelta atrás.

Conoce Estela Belleza

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