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Una inédita exposición sensorial sobre la sidra, los quesos y los embutidos de Asturias llega a Gijón

Denisa Púbalová y Lea Luka Sikau idean la propuesta en Laboral Centro de Arte

Elena Fernández-Pello

Elena Fernández-Pello

Oviedo

Denisa Púbalová y Lea Luka Sikau, y con ellas Felipe Lombó, en colaboración con LABoral Centro de Arte, son los artífices de un singular proyecto que aúna arte y ciencia y que, apelando a los sentidos, sintetiza la esencia de Asturias a través de su gastronomía tradicional: la sidra, los quesos y los embutidos.

"Huele a parentesco", así se titula en referencia a los lazos comunitarios que se establecen a través de la comida y la cultura, se presenta como "una instalación sensorial", iniciativa que se enmarca en el proyecto "Studiotopia", cofinanciado por el programa Europa Creativa y en el que, además de España, participan otros diez países.

Patricia Villanueva, la responsable de exposiciones y residencias de LABoral, explica que la instalación que desde ayer se puede visitar en el centro gijonés, empezó como "un reto", con una convocatoria en la que se pedía a los artistas que reflexionaran sobre la colaboración entre especies, la humana y las que no lo son, conectándolo con la alimentación saludable. En Asturias todo eso acabó en una exploración de "la cultura de los fermentos", que requiere de la sabrosa implicación de los microorganismos que procuran la sidra, los quesos y los embutidos.

Las dos artistas seleccionadas entre medio centenar de aspirantes recorrieron Asturias, durante su residencia en LABoral Centro de Arte, visitando las cuevas donde se fermenta el queso en Arenas de Cabrales, llagares, empresas familiares como la de La Vega San Julián, en Bimenes, dedicada a la preparación de chorizos, morcillas y longanizas y, también, el laboratorio de microbiología de la Universidad de Oviedo, donde se aíslan y se observan esos organismos implicados en su fermentación. Lo hicieron de la mano del científico que colabora en el proyecto, el microbiólogo Felipe Lombán.

Luego, todo lo visto y aprendido lo tradujeron artísticamente, en una "experiencia olorosa y visual, con sonidos que se perciben a través de la piel, con vibraciones de distintas longitudes de onda", explica Lombán, como las del prensado de las manzanas para la sidra sidra o la de la pandereta de Leticia Baselgas

Complementa la instalación la Feria de Arte y Ciencia que se desarrollará entre el 11 al 15 de noviembre, con visitas de centros educativos en las que participarán más de 350 alumnos, y una última jornada de acceso libre.

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