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Ya hay tantos jabalíes en Asturias como habitantes tiene Siero: los expertos alertan de que la especie se multiplicó por diez en 20 años y que la "única alternativa" es la caza con arco

Cambios recientes en la ganadería y la agricultura han propiciado que la especie se reproduzca

Vista de la rotonda del Caballo en Viesques dañada por los suidos hace unas semanas.

Vista de la rotonda del Caballo en Viesques dañada por los suidos hace unas semanas.

Cabueñes

La población de jabalíes rompe la estadística. No solo en Asturias, donde los suidos campan a sus anchas en muchas ocasiones por entornos urbanos y periurbanos, sino "por toda España". "La población se ha multiplicado por diez en los últimos veinte años", asegura Christian Gortázar, catedrático en el Instituto de Investigación en Recursos Cinegéticos IREC en Castilla-La Mancha, que señala que el territorio nacional ya supera los dos millones de ejemplares y Asturias estaría sobre los 50.000, tantos jabalíes como habitantes tiene Siero. Para coartar su proliferación en una zona de seguridad –entiéndase a menos de 500 metros de una población– "no hay más alternativas que el control profesional con arco o la captura con su posterior sacrificio", asegura el experto, que estuvo ayer impartiendo una charla en el I Congreso de control poblacional mediante tiro con arco, que hoy concluye en el Jardín Botánico de Gijón.

La apertura del I Congreso de control poblacional mediante tiro con arco, ayer, en el Jardín Botánico. | MARCOS LEÓN

La apertura del I Congreso de control poblacional mediante tiro con arco, ayer, en el Jardín Botánico. / Marcos León

Que los jabalíes se aventuren en las ciudades, como ocurre en la villa marítima, es un fenómeno relativamente nuevo, que ocurre desde principios de este siglo. "Es algo difícil de controlar por la caza tradicional, mediante arma de fuego, por las propias características de las zonas", explica Gortázar, que argumenta en favor de su versión con arco y apunta varias ventajas: "Es discreta, cercana y muy segura, a la par que muy respetuosa con el bienestar animal, aunque parezca una contradicción". Para justificar este último punto, que entra en conflicto con motivos éticos y morales de bienestar animal, el experto prosigue explicando que la práctica deben desarrollarla arqueros "hábiles", que sepan a donde disparar, y que a su vez dispongan del equipo adecuado, véase arcos que tengan la potencia necesaria para producir una muerta rápida y lo más indolora posible al animal. El consejo que le daría a la administración a la que corresponda aplicar estas medidas es "confiar en asociaciones profesionales" de arquería, que garanticen una actividad "seria y constante" a lo largo de todo el año.

VÍDEO: Una piara de jabalíes, a la carrera por delante de la Laboral

LNE

Hay, además, un factor desfavorable que se da especialmente en Asturias y es la dramática disminución de las licencias de caza. El dato se expuso ayer en el congreso: de alrededor de 40.000 hace veinticinco años a estar en torno a las 10.000 en 2025, lo que se traduce en una caída del 75 por ciento. "Los cupos de caza que se autoimponen los cazadores, haciendo hincapié en los asturianos, tampoco ayudan", añade.

En cuanto a otros motivos para justificar el crecimiento exponencial de jabalíes, todos desembocan en uno solo: el cambio de hábitat. De ese ramillete, la primera de ellas es un incremento de la superficie forestal de un 25 por ciento en los últimos quince años, un suceso que se ha dado a nivel continental. Los cambios en la agricultura también han favorecido a los jabalíes. "Todo lo que sean frutales, maizales o agricultura más intensiva le va de maravilla", asegura Gortázar, que añade que los humanos están "quitándole competencia" al caer en desuso la ganadería extensiva, que "consumiría los mismos recursos" que los suidos, como castañas, bellotas o hayucos.

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