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Esta es la instalación inmersiva del FICX que revive en Gijón la caza de brujas de Hollywood

La propuesta, con ambientación y objetos de los años 50, simula una grabación clandestina en una reunión de directores de la época donde se debatió sobre el macartismo

Esta es la instalación inmersiva del FICX que revive en Gijón la caza de brujas de Hollywood

El Festival Internacional de Cine de Gijón (FICX) incorpora este año una instalación singular: “Mi nombre es John Ford”, una ficción sonora inmersiva creada por Alfonso S. Suárez que revive una de las reuniones más desconocidas de la historia del cine: la celebrada el 22 de octubre de 1950 en la Crystal Room del Hotel Beverly Hills, donde 200 cineastas abordaron la doctirna del macartismo -también conocido como caza de brujas-, que fue un periodo de seis años donde se persiguió en Estados Unidos a cualquier realizador sospechoso de simpatizar con el comunismo.

La pieza, de 35 minutos y ambientada con materiales de los años cincuenta, cuenta con un reparto encabezado por Mario Gas (como Joseph L. Mankiewicz) y Camilo García (como Cecil B. DeMille). La instalación puede verse en el Centro de Cultura Antiguo Instituto (Sala 3) del 13 al 23 de noviembre, con entrada libre.

La propuesta, producida por Traducine, Verité y EDM, incorpora proyección, una radio original de la época y butacas históricas, elementos recogidos en el diseño expositivo para recrear la atmósfera de un estudio californiano de 1950. El objetivo, explica Suárez, es situar al visitante en la piel de un testigo clandestino:"¿Qué hubiera pasado si un periodista radiofónico se hubiera colado y grabado a escondidas a todos estos realizadores?”, se pregúntó Suárez en la presentación, en la que le acompañaron el director del festival, Alejandro Díaz Castaño, y el director de la Fundación Municipal de Cultura, Aitor Martínez Valdajos.

La instalación no solo reconstruye un episodio histórico, sino que refleja su vigencia en la actualidad. “Creo que es muy importante conocer el pasado para conocer el presente. En ese sentido todo lo que decían en esa reunión nos está afectando. Hablaban del patriotismo y la libertad de expresión mal entendidas y no deja de ser el tema que puede abrir los informativos ahora mismo”, señala Suárez. El autor considera que este retorno al pasado funciona como una especie de advertencia contemporánea: “Me pareció un punto de partida para reflejarnos delante del espejo. Es algo que está más de actualidad que hace 70 años”.

La instalación permanecerá abierta de lunes a sábado de 12.00 a 14.00 horas y de 17.30 a 20.30 horas; y los domingos de 12.00 a 14.00, siempre con acceso gratuito.

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